En los niños no ven féretros, ganador por unanimidad del Premio de Poesia Hiperión en su XXXVII, convocatoria, el autor, tras las postrimerías de la adolescencia, vuelve la vista atrás para evocar, con cuidada y siempre bien resuelta variedad formal, esa primera vida de la infancia, las primeras experiencias amorosas, la amistad, los primeros tanteos poéticos y el protector regazo familiar. Evocaciones y reflexiones que llenan de contenido unos poemas de línea clara y tono elegíaco, propios de una naciente conciencia de la caducidad.
«Se acercó hasta la hoguera, sostuvo la mirada contra el fuego y afirmó lentamente, una vez más: esperemos aún, sigamos todavía».
Vivimos tiempos, como afirma Luis García Montero en este libro, en los que la conciencia del presente nos devuelve a la historia del pasado para fortalecernos en el deseo de resistencia. Y es éste el motivo que ha llevado al autor, a lo largo de los últimos años, a reflexionar desde el ensayo, la poesía y el teatro sobre la actualidad política y social del mito de Prometeo, ese titán que osó enfrentarse a los dioses y les robó el fuego para entregárselo a los mortales y regalarles con él la libertad.
Esta obra reúne los textos de García Montero centrados en la figura rebelde de Prometeo. La pieza central -llevada a la escena por José Carlos Plaza en 2019 en el Festival de Teatro Clásico de Mérida- propone un diálogo intergeneracional entre dos Prometeos: el joven, que duda del acierto de su rebelión dado el castigo que trajo consigo, y el anciano, que desde su experiencia le muestra el triunfo que conlleva siempre buscar el bien común.
En definitiva, Prometeo es un canto esperanzador sobre la humanidad, una lúcida reflexión en torno al poder de la solidaridad, la justicia y la libertad. Aquí, el mito, transformado a la luz de esta existencia convulsa e hiperconectada en la que estamos inmersos, sigue alentándonos hoy a sentarnos juntos alrededor del fuego para contarnos nuestro propio pasado y discutir sobre el futuro que merecemos.
Junio de 2086. Un virus ha terminado con la humanidad y no quedan más que dos personas en todo el planeta: un joven y un anciano que pronto dejará de existir. Estos dos últimos supervivientes contemplan las ruinas de la humanidad. Las guerras han terminado, ya no hay hambre en el mundo y las bestias creadas por el hombre fueron desapareciendo. ¿Hacía falta una gran destrucción para que alguien se emocione de nuevo ante una puesta de sol? ¿Hará falta que desaparezca el hombre para ser conscientes de lo que llegó a ser?
Amigorena firma una novela de gran carga poética y nos sitúa cara a cara con un futuro cada vez más cercano mientras se pregunta por los errores del hombre que podrían acabar con la humanidad.
Atlas del eclipse es un hipnótico ensayo narrativo o libro de viajes o novela sin ficción que transcurre durante cien días del año 2020. Desde mediados de febrero, cuando Reinaldo Laddaga contrajo el coronavirus, hasta las manifestaciones que provocó el asesinato de George Floyd. Durante esos meses extraños, el autor se dedicó a caminar sistemáticamente por la metrópolis fantasmal, a recorrer la dimensión más desconocida de la ciudad de Nueva York. Sus viejos parques, cárceles, asilos, cementerios y sanatorios. Y los nuevos camiones frigoríficos que albergaban los cadáveres de la pandemia. Con la lucidez que brinda la luz del cataclismo, el escritor argentino relee en estas páginas la obra de Edgar Allan Poe, la topografía de Central Park o Coney Island, la figura de Donald Trump o la tradición literaria del limbo, esa zona flotante entre los cielos y los infiernos. El resultado de todas esas excursiones físicas y mentales, por el presente y por el pasado, es un libro fascinante, que recuerda por momentos a los de Ryszard Kapus´cin´ski o Joan Didion, y que se inscribe por méritos propios en la estela de Delirio de Nueva York, de Rem Koolhas, y Bajos fondos, de Luc Sante. Literatura ambiciosay vagabunda para indagar en el subconsciente de una ciudad y de una época.
Desde su irrupción en el panorama literario tras la publicación dePurga, una novela que sigue cosechando premios y excelentes críticas, Sofi Oksanen no ha dejado de sorprendernos con su imaginación desbordante y su denuncia de los dramas humanos. EnEl parque de los perros, combina el realismo más crudo y elthrillerpsicológico para recrear una parte de la historia europea reciente, poniendo el foco en la industria de la fertilidad y los vientres de alquiler a través del vínculo entre dos mujeres en una Ucrania empobrecida tras la caída de la Unión Soviética.
A caballo entre la Helsinki contemporánea y la Ucrania postsoviética,El parque de los perros narra la compleja relación entre la corrupción de Oriente y la codicia de Occidente, y la de dos jóvenes atrapadas en ese implacable engranaje. Extremadamente aguda y perspicaz, Sofi Oksanen teje un relato cautivador sobre la incapacidad de sobrevivir al trauma de un hijo perdido que es, también, un alegato contra la instrumentalización del cuerpo femenino.