Que la venta te acompañe te dará una estrategia brillante sin una ejecución efectiva es como un mapa sin alguien que lo siga. Imagina una tienda con una estrategia diseñada para aumentar las ventas y mejorar la experiencia del cliente. Ahora, visualiza a un equipo comprometido, capacitado y alineado con esa estrategia, ejecutándola con precisión y pasión. Esa sinergia entre estrategia y ejecución es la fórmula secreta para tener éxito en cualquier negocio. El modelo Retail J.E.D.I. es una herramienta para mejorar la ejecución de equipos de ventas basado en cuatro áreas clave: Justificación: Implica establecer la razón de ser del equipo de ventas, identificando metas concretas y alineadas con los objetivos; Empatía: Se enfoca en entender y conocer mejor a los vendedores, así como comprender cómo desarrollan sus tareas; Diseño: Orientado a crear un entorno óptimo para que los vendedores puedan desarrollar sus funciones sin barreras u obstáculos; Influencia: Dirigida a atraer, implicar e inspirar a los vendedores para lograr un alto rendimiento y compromiso con los objetivos establecidos.
Reconstruir el pasado es tarea compleja y resbaladiza, no importa qué vertiente de ese pasado nos interese. Los historiadores se basan fundamentalmente en fuentes escritas publicadas, pero existe otro tipo de fuente: las correspondencias. Querido Isaac, querido Albert – un guiño a Isaac Newton y a Albert Einstein – reproduce, explicando el contexto en el que fueron escritas, un extenso conjunto de cartas de algunos de los mejores científicos de la historia.
Es imposible dar idea de la variedad de temas que tratan las cartas que aparecen en este libro, tanto en su dimensión humana y personal, como en la científica e institucional, un libro que no tiene paralelo en ningún otro publicado hasta la fecha y que en más de un sentido constituye una historia (parcial) alternativa de la ciencia. Entre los muchos episodios que se tratan, se cuentan, por ejemplo, las cartas que cubren el proceso mediante el cual Edmund Halley convenció, y soportó, al siempre reacio Isaac Newton para que escribiera su inmortal libro de 1687, Philosophiae Naturalis Principia Mathematica; la dramática carta que Lavoisier escribió en vísperas de ser víctima de la guillotina; las informaciones que Benjamín Franklin dio al presidente de la Royal Society inglesa de las ascensiones aerostáticas que presenció en París; la reacción de Charles Darwin cuando recibió la noticia de que Alfred Russel Wallace había llegado a la misma teoría de la evolución de las especies que él; la que Galois escribió a Auguste Chevalier la noche antes del duelo que acabó con su vida, resumiendo sus innovadoras ideas matemáticas; las que escribió Albert Einstein a su entonces novia, Mileva Maric, y otras a varios corresponsales que muestran la influencia que la filosofía ejerció para llegar a la teoría de la relatividad especial; la carta en la que Max Planck explicaba a Robert Williams Wood el sacrificio intelectual que tuvo que realizar para introducir los cuantos de luz; o una en la que Francis Crick explicaba a su hijo el descubrimiento de la estructura del ADN.
El crecimiento es una necesidad humana fundamental que está en la raíz de todo lo que nos da sensación de logro, satisfacción, significado y progreso. Sin embargo, muchas personas son conscientes de que, en determinados momentos, su crecimiento se ha estancado. En Quién te dijo que no podías, Dan Sullivan y Catherine Nomura proponen diez sencillas leyes para mantener una perspectiva de vida innovadora tanto de nosotros mismos como del mundo que nos rodea. Estas leyes son el resultado del trabajo de Dan Sullivan como entrenador, prestándoles total atención a emprendedores dispuestos a triunfar, analizando qué es lo que en realidad los motiva y les permite desarrollar sus habilidades primordiales.
Un niño mordido por un murciélago; una dama victoriana que acaricia a su inofensivo perro faldero; un soldado sorprendido por un lobo rabioso en montañas remotas relatos separados por siglos y geografías, pero unidos por el mismo desenlace: la muerte.
La rabia es, todavía hoy, el virus más letal que conoce la humanidad. Con una tasa de mortalidad cercana al 100 %, no concede tregua una vez que alcanza el cerebro. Su verdadero poder, sin embargo, no reside solo en matar, sino en infundir terror. En esta obra, el periodista Bill Wasik, director editorial de The New York Times Magazine, y la veterinaria Monica Murphy trazan la biografía cultural y científica de un enemigo milenario. Desde los mitos de vampiros hasta las ficciones de zombis, de los experimentos heroicos de Pasteur a los actuales protocolos de emergencia sanitaria, Rabia explora cómo un virus microscópico ha modelado parte de nuestra cultura y nuestros miedos.
Hoy, cuando el saber científico es una parte integral del día a día de los ciudadanos, debemos replantearnos el debate político sobre la ciencia. En este libro, Isabelle Stengers se apoya en la filosofía de Alfred Whitehead (1861-1947) para encontrar el eslabón que sellará un nuevo pacto de confianza entre ciencia y sociedad: el sentido común.
¿Qué relación guarda el negacionismo actual con la filosofía del proceso de Whitehead? Stengers desarrolla múltiples argumentos que unen ambos discursos en esta obra erudita, llamada a revolucionar nuestra visión de la ciencia. Pero la revolución es un camino largo que no puede recorrerse sin esfuerzo. Stengers nos ofrece un punto de partida: empecemos por recuperar «el menos común de todos los sentidos», que gran parte de la sociedad parece haber perdido.
¿Cómo podemos explicar que la economía de crecimiento se haya convertido en un poder que se empeña en destruir la vida en lugar de sostenerla? ¿Cómo hemos llegado a producir un mundo cuyo motor es el hambre de la Tierra y de los seres humanos? ¿Podemos pensar en alternativas realmente sostenibles para reorganizar la sociedad?
Este es el objetivo de Reanimar el mundo: la búsqueda de nuevas formas de relacionarnos con los otros, con nosotros mismos y con la Tierra, no desde una economía de mercado que solo puede conducir a la explotación del hombre por el hombre, sino desde las prácticas de vida que reverberan por todos lados y que fueron invisibilizadas por discursos hegemónicos. Para ello, Lina Álvarez recurre al método genealógico, adopta una perspectiva decolonial y analiza los discursos de la fisiocracia –escuela francesa de filosofía política del siglo XVIII– y de los pensamientos de la Tierra, estableciendo entre ellos un diálogo. Esto le permite, por un lado, desocultar los dispositivos de poder determinantes en la configuración del orden colonial-moderno-capitalista; y por el otro, visibilizar rutas alternativas para organizar la producción, el consumo y la toma de decisiones políticas en la sociedad, basadas en criterios de justica cosmocéntricos.
Estas alternativas podrían abrir el camino a la estructuración de las sociedades alrededor del cuidado, la regeneración y la reciprocidad con nuestros territorios, y así, con nuestros cuerpos y con nuestra casa común que es la Tierra.