Por amor a Saúl es una novela con personajes
humanos, auténticos y transparentes. La trama
mantiene el interés del lector de principio a fin.
Irina tendrá que enfrentar distintas disyuntivas a
lo largo de su vida. El lector bien podría verse en
sus zapatos o decidir ser solo un testigo. ¿Qué
somos capaces de hacer por amor? ¿Cuáles
decisiones tomamos en plena libertad y cuáles
movidas por las circunstancias externas?
Invitamos a leer esta historia contada con fluidez
y a ser parte y juez de la misma.
En un mundo de crecientes desafíos y desigualdades, la construcción de un Estado de bienestar se presenta como una necesidad urgente para garantizar una vida digna y equitativa para todos los ciudadanos. En Por el Bien Común: Hacia un Estado de Bienestar para Todos, Pablo Ulloa nos guía a través de un análisis profundo y visionario sobre el futuro de la República Dominicana y su camino hacia un modelo de bienestar inclusivo. Este libro ofrece una combinación de teoría y práctica, integrando referencias a grandes pensadores de la justicia social y el desarrollo humano con la realidad dominicana. Ulloa explora los fundamentos filosóficos, económicos y sociales del Estado de bienestar, analizando su evolución histórica en el país y los retos actuales que enfrentamos en áreas como la salud, la educación, el empleo, y la justicia social. Por el Bien Común no es solo un análisis, sino un llamado a la acción. Con claridad y convicción, Ulloa propone una ruta concreta hacia un Estado dominicano que brinde oportunidades, reduzca las desigualdades y promueva el desarrollo sostenible para las generaciones futuras. Pablo Ulloa es abogado, psicólogo y doctor en Gobierno, Políticas Públicas y Sociedad, con amplia experiencia en instituciones nacionales e internacionales. Como defensor de los derechos y el bienestar social, su obra es un aporte esencial para quienes buscan entender y transformar la República Dominicana.
Desde el 25 de enero de 2016; cuando
Mari, una amiga, me regaló una libreta, decidí
comenzar a escribir mi nueva historia, la
historia de Iris (mi cáncer de páncreas), y
de cómo ella me transformó, tanto física,
como emocional y espiritualmente.
Enfrentados con traumas psicológicos y tragedias sociales, recurrimos como defensa a la negación y al olvido. Reprimimos memorias para seguir adelante sin la perturbación de un dolor perenne. Y se logra. Pero quedan carga y consecuencias del insulto, que matizarán siempre nuestro comportamiento individual y colectivo. Un lastre que se arrastra por generaciones. Pero si recordamos, dispuestos a desgarrarnos con el enfrentamiento, podremos digeiirlos. Es en este proceso de confrontación cuando se inicia la curación y se esfuman los fantasmas. Los dominicanos menores de sesenta años de edad apenas tienen un brumoso recuerdo, si es que lo tienen, de la sordidez y la maldad que fue dueña de la República durante la dictadura trujillista, sin embargo, sufren las consecuencias de las mismas. Sin saberlo, están plantadas en su inconsciente colectivo. No es enigma ni casualidad la manera en que se desenvuelve nuestra sociedad, se comportan nuestras clases dirigentes, y actuamos entre nosotros.
Con este sencillo libro de narraciones, amalgama de fantasías y realidades vividas, pretendo traer al presente la tragedia de muchos personajes, que con demasiada frecuencia necesitamos o queremos olvidar. Intento abrir un agujero más en la muralla silenciosa de la amnesia colectiva. Asomados allí, podemos sentir algo de la maldad de entonces. Una provocación al miedo, un despojo, una catarsis. Aliviar el lastre reviviendo tragedias que no debemos olvidar.
Estas páginas van dedicadas a los jóvenes que, concentrados en demasía en la fruición del presente, desprecian el pasado del que siguen, sin darse cuenta, siendo víctimas. Segundo Imbert Brugal
Los humanos actu mos como si fuésemos los seres vivos que dominamos este planeta desde el principio. Actuamos como si fuéramos a dominar por siempre. Nos creemos tan poderosos que actuamos como sí nunca la raza humana se fuerá a extinguir; sin embargo, la historia nos dice otra cosa.
El afán de lucro y poder, sumado al deseo voraz de someter a sus semejantes a sus designios y dominios, ha provocado situaciones que amenazan nuestra existencia, como por ejemplo la destrucción de la capa de ozono y el consecuente calentamiento global.
En el caso de los gobernantes, fundamentalmente las grandes potencias, prefieren invertir en armamentos para guerras, que en la mayoría de los casos son provocadas, en vez de invertir en la conciencia colectiva y las soluciones a las demandas de una población en crecimiento.
Y mirando ya hacia el patio dominicano, el liderazgo de hoy no se asemeja al liderazgo que nos antecedió. La madurez política y la razón han pasado a un segundo plano al momento de tomar decisiones y practicar el ejercicio político, al actuar pensando más en el hoy que en el mañana.
Hemos tratado y esperamos en gran manera haber logrado despojarnos de todo prejuicio, fanatismo, sentimientos o resentimientos que no permitan expresar nuestras ideas lo más próximo a la objetividad. Esperamos que estas páginas nos sirvan a todos para abrir un espacio de reflexión que nos permita intentar tomar mejores decisiones en el ámbito político, en pos del desarrollo de nuestro pueblo y del país.
Porfirio Rubirosa. Nació en Santo Domingo el 22 de enero de 1909. Siendo muy joven acompañó a sus padres a París, donde residió por varios años. Se casó en el 1932 con Flor de Oro, hija mayor del dictador Rafael Leonidas Trujillo, lo que le posibilitó ocupar algunos cargos menores en la carrera burocrática: Subsecretario de Estado de la Presidencia y de Relaciones Exteriores, y diputado al Congreso Nacional. A pesar de que en el 1937 se divorció de Flor de Oro, sus relaciones con el dictador no se alteraron. Poco después fue nombrado embajador dominicano en Argentina. Inició una vida legendaria de playboy al casarse sucesivamente con Danielle Darrieux, Doris Duke, Zsa-Zsa Gabor, Bárbara Hutton y Odile Rodin. Incursionaba en la política como lo hacía en el amor. Fue embajador en La Habana al momento del triunfo de la Revolución cubana. En el 1962, muerto Trujillo, se le destituyó de su cargo de inspector de embajadas, terminando así una extravagante carrera diplomática. El 5 de julio de 1965 murió en un accidente automovilístico en París.
Desde el primer cuento de esta selección, se advierte que Amarilis Cueto tiene historias que contar. Para los que no lo saben, la autora de este libro ha resultado ganadora en varias categorías en el Concurso de Arte y Literatura Bancentral (sobre todo en cuento y fotografía), y en cada oportunidad ha mostrado diversidad de temas y una vocación en ascenso que sigue su curso sin intermitencias.
Ahora reúne aquí un conjunto de textos que giran con frecuencia en torno a la familia, la gente mayor con sus prácticas y hábitos inveterados, que Amarilis rescata del olvido para dejarlos plasmados en blanco y negro. Con un lenguaje dinámico y accesible, propio de quienes no se desvían de su objetivo ni un segundo, se van sucediendo las ficciones sobre hombres y mujeres cuyas vivencias y sentimientos ella sabe recrear.
Concebido para el entendimiento de personas que no ostenten la condición de abogados. Este libro comprende dos secciones, la primera constituida por comentarios breves sobre diversos aspectos del Derecho y la Justicia como fichero, similar al que lleva cualquier abogado en ejercicio. Introduce al lector en temas jurídicos y lo pone en el camino de un estudio más profundo y pormenorizado. La segunda parte son opiniones del autor sobre temas cotidianos. Pinceladas culturales y en ocasiones denuncias y retratos de la vida dominicana, particularmente de ocurrencias pueblerinas que en ocasiones parecen lejanas para la intelectualidad citadina.
Hubo una vez en una isla del Caribe, durante el tiempo de las dictaduras de América Latina y las grandes guerras del mundo, un despreciable tirano que gobernó con mano férrea por más de treinta años. Los envilecidos cortesanos de su tenebrosa capilla y la numerosa legión de sirvientes genuflexos le llamaban cautelosamente “El jefe”. Esta es la borrosa historia del pequeño bribón que recorrió los caminos más retorcidos de la niñez hasta crecer con el rostro endurecido y el alma en azufre; dispuesto a llegar hasta las puertas del infierno y arrebatarle el trono y la guadaña al mismo Lucifer. Se trata de una aproximación forense a la realidad histórica y a las circunstancias familiares y socioeconómicas que anidaron el surgimiento de la más depravada tiranía del Caribe. Es una historia novelada con ribetes de ficción, inspirada en hechos, lugares y personajes de la vida real. Una construcción literaria en regresión a partir de una realidad histórica conocida. Un relato imaginario de lo que pudo haber sido en un tiempo en función de lo que realmente fue.
En este libro se pretende realizar una mirada al presidencialismo dominicano desde múltiples puntos de vista para conocer y reflexionar sobre su arraigo y rasgos, así como su conflictiva relación y sus tensiones con la democratización. En otras palabras, además de analizar las formas de ejercicio del presidencialismo centrándose en el lapso de 1994-2010 (aunque sin reducirlo a ese breve período), se analizará si hay posibilidades para un cambio del presidencialismo hacia formas moderadas y controladas que propicien las condiciones para el fortalecimiento institucional y la consolidación democrática.
El régimen político dominicano responde a la tradición mayoritaria en la cual se asienta con bastante comodidad el hiperpresidencialismo, el cual contiene una concentración de mayores poderes que los facultados por la Constitución y una extraordinaria capacidad de distribución de recursos. Y, por supuesto, este presidencialismo acentuado se desenvuelve divorciado del Estado de derecho y en un amplio espectro de posibilidades gracias a la reducida capacidad de los contrapesos frente al poder personalizado que lo sostiene. Y es que la institución presidencial dominicana de tipo moderno se modeló en el transcurso de la dictadura deTrujillo, de la cual, a pesar del proceso de democratización impulsado en 1961 y en 1978, conserva rasgos culturales y una pervivencia de la "jefatura", adaptada ahora al nuevo ordenamiento.