En La caña da para todo el autor reconstruye el proceso agroindustrial dominicano, se detiene en cada uno de los factores que intervienen, los describe, los somete a discusión y, cuando es factible, explora las alternativas viables que se ofrecen a lo largo de tres décadas. Finalmente, examina las disfunciones que el modelo propició en las estructuras social y económica, mientras la gran empresa se consolidaba. La historia dominicana puede preciarse con esta contribución de disponer de un estudio riguroso, como antes no se había realizado sobre su principal línea productiva, al menos nunca con el acopio de información y los presupuestos metodológicos que aquí se siguen. Á la vez, disponemos de una evaluación de lo que el azúcar representó en la economía del país y en su crecimiento económico.
Estamos ante un libro alucinante en el que la sociedad se refleja como si estuviera ante un espejo hecho de nocturnidades y del que podemos extraer, en su brevedad, lecciones importantes. Manuel Rueda
La Casa de las Tías es una apasionante historia matizada por sentimientos tan diversos como el amor, el orgullo, el odio y la maldad. La autora recrea la vida de una colorida familia española que se establece en la ciudad de Santo Domingo, a mediados del siglo XX. Se trata de una narración pletórica de hechos trascendentales, en manos de personajes que causarán la compasión y el sonrojo frente a otros que podrían conllevar a la más justificada repulsión
La chica que conocí el día que mataron a Kennedy es una espléndida a novelá del multipremiado escritor panameño, Dimitrios Gianareas. El . autor cuenta una historia tan profunda que nos seduce de principio a fin tranzando interrogantes 'sobre la existencia, la soledad y la predestinación. Sus protagonistas, exquisitamente perfilados, son a atravesados por una historia de amor que desprende inquietantes sensaciones. La irradiación de simbolismos y alegorías va estimulando el interés en la lectura al presentar una época, una sociedad y sus : ' conflictos, invitándonos a pensarlas, juzgarlas y vivirlas con una libertad que la vida verdadera no consiente y que el diestro narrador sabe situar al alcance del lector de manera sutil y a veces brutal, con un fondo oscúro | que trasluce el espíritu del protagonista y al mismo tiempo, la experiencia común de los seres humanos.
En La ciudad como texto, Marcos A. Blonda ofrece una obra pionera que entrelaza con lucidez crítica literaria y pensamiento arquitectónico para interpretar las representaciones de Santo Domingo en la literatura dominicana de los siglos XX y XXI. Con una mirada profundamente interdisciplinaria y continuando los trabajos de críticos dominicanos como Miguel D. Mena, Soledad Álvarez y Marcio Veloz Maggiolo, el autor convoca a figuras como Foucault, Mumford, Simmel y Aldo Rossi para iluminar la dimensión espacial como eje narrativo y cultural. Este libro propone que la ciudad es tanto materia construida como imaginario colectivo, texto y contexto, escenario y protagonista. Blonda traza una genealogía urbana desde Tulio M. Cestero hasta Rita Indiana Hernández, pasando por Frank Báez y Aurora Arias, delineando así una poética del espacio dominicano. La ciudad como texto constituye un aporte imprescindible para los estudios urbanos y literarios en América Latina y el Caribe. Su escritura rigurosa presenta a Santo Domingo en su complejidad como artefacto estético, político y existencial. Un libro que invita a leer la ciudad como si fuera una novela, y la novela como si fuera un plano urbano.
–Arturo Victoriano
Universidad de la Columbia Británica,
Vancouver, Canadá
Siguiendo su método de lectura, interpretación, imaginación y crítica, Miguel Ángel Fornerín presenta en este libro el grueso de sus indagaciones sobre la ciudad en la literatura, que van desde la construcción de las ciudades invisibles de Calvino, la visión de fláner expulsados de la ciudad de Carlos Rodríguez y Alexis Gómez Rosa, hasta San Juan en los cuentos de René Marqués. Se destaca la constancia del autor en investigar el tema citadino en la narrativa dominicana que cruza de Federico García Godoy a la novelística de Guillermo Piña Contreras. Además, aparece aquí una hermenéutica de la ciudad que analiza y contextualiza la correspondencia entre lengua, historia, poder y espacio. Fornerín nos presenta en otros ensayos el discurso del poder en Joaquín Balaguer y su mirada a las mujeres; una interesante representación de la Biblia en la literatura puertorriqueña, así como un conjunto de textos críticos en los que lee las distintas imágenes de Julia de Burgos, como el cadáver exquisito, y la actualidad literaria. Por último, incursiona en la historia dominico-haitiana y nos deja una singular exposición sobre el tiempo presente, concebido como un mundo en peligro.