“La esposa” es una novela romántica que narra cómo surge el amor entre dos personas de mundos sociales diferentes, un amor que prevalece contra todo pronóstico e incomprensiones, un amor que prospera a pesar de los temores e inseguridades que acarrean murallas sentimentales y hartos conflictos, un amor que permanece por encima de las trabas y la injusta distancia. Es un amor tan real, que algunos podrían creer que solo en otras épocas podría ocurrir, pero yo estoy convencida que amores como este existirán mientras los corazones humanos palpiten.
La vida en mi pequeño pueblo era tan estatica como
la de cualquier otro pueblo pequeño de mi país y de
América Latina, la movilidad era escasa, llegándose a
asumir que todos eran provenientes de una misma
tamilia
aunque los orígenes de cada habitante eran
tan distintos que con poco esfuerzo se pódía llegar a
la conclusion de que aquel no era un pueblo
sino un
resumen del mundo mi calle no era la excepción, todos los vecinos parecían haber unido sus destinos
al de la calle misma, cada uno era propietatio de su
en ella vivía; solo-los muchachos de vez en
cuando éramos capaces de violar sin miramientos la
privacidad de una distinta a la de nuestros padres-
en mucho tiempo no hubo ningún cambio
-Hace años me preguntaste que podian dos hombres juntos: no hacen nada sobrenatural. La respuesta es amarse incondicionalmente, eso hacen. El amor no es explicable, sino inexcusable; es un descubrimiento, un suspiro inconsciente, un hechizo misterioso, indescifrable e irreversible; un estremecimiento, una ilusion que lucha por ser expresada y lo logra. El amor es inevitable, no requiere entendimiento; se posa pesada y autoritariamente sin que nadie pueda moverlo de lugar, ni el lugar mismo. No se muda; pueden pasar los años y no se muda.
“La explicación histórica es, en esencia, una obra de honda reflexión teórica, metodológica y filosófica, además de estimulante, sobre el oficio del historiador, el cual fundamentalmente consiste en indagar sobre el pasado, abrevando en fuentes fiables, reuniendo o seleccionando determinadas pruebas o evidencias, ordenándolas, evaluándolas, contrastándolas con otras fuentes y/o testimonios, para finalmente proceder -mediante la escritura- a la reconstrucción parcial (que nunca podrá ser total) del pasado al que queremos aproximarnos”.
El libro aborda, a través de una reflexión, el proceso y las dificultades de la génesis del Estado moderno en Haití y la República Dominicana. Entre otros factores, su perspectiva incluye la preeminencia del poder propiedad, la privatización de la política y la politización de lo privado como elementos que influyen en el proceso de formación de tal Estado.
No conocemos la frontera.
Los 391 kilómetros de demarcación lineal terrestre y fluvial se extienden por las provincias Montecristi, Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales, y culminan en las aguas marinas de la isla caribeña compartida por la República Dominicana y la República de Haití.
A la distancia, la mavoría de los dominicanos imaginamos un territorio peligroso, desprotegido a la vez que inexpugnable, donde el sol abrasa y los habitantes se ahogan en medio del polvo y de la sed. Suponemos sobre el terreno una línea punteada por pirámides amarillas, colocadas en sitios remotos. inaccesibles. difíciles de encontrar.
Muchas interrogantes surgen de_ este espacio natural y humano, escenario por igual de luchas y tensiones, de mestizaie y afianzamiento de la identidad, de necesidad mutua y convivencia pacífica. iCuáles son las particularidades físicas de la frontera? Cual es el camino que sigue esa línea sobre la cartografía común entre República Dominicana v Haití? Cómo es el ser humano que la habita? .Cómo se sobrevive en ese ambito tan hermoso y palpitante como agreste y desolado?
Ahora, a través de las imágenes, mapas y textos de este libro La Frontera. De Capotillo a Comendador, la Fundación de Desarrollo Fronterizo busca dar a conocer mas de cerca y a mirar con otros ojos ese lugar "donde empieza la patria". una region esencial de nuestro pais que ha sido históricamente relegada, poco comprendida e ignorada.
José Miguel Soto Jiménez se proclama dominicano de “pura cepa” para reivindicar su derecho a realizar este estudio [La fuñenda], atinente a lo dominicano y a los dominicanos. Pero ¿quién puede cuestionar el conocimiento de la idiosincrasia dominicana que ostenta Soto Jiménez? Su enfoque es dominicanista y la materia de estudio es la dominicanidad, particulari- zada en el habla coloquial, sin que interesen cuestiones fónicas o vicios de dicción, puesto que parte de una visión sociolingüística, lo cual incluye examinar las relaciones sociales a partir de la lengua. En este caso, conocer y dar a conocer a los dominicanos a partir de lo que hablamos. En el Exordio que escribiera para este libro, Soto expresa lo siguiente: “Fuera del embrujo de la nostalgia y los dictámenes apremiantes de la historia, solo recojo aquí aquellos vocablos, frases, dichos y voces, algunos de cierta antigüedad y otros de origen relativamente reciente que se siguen usando inalterados o renovados en sí mismos, en su forma o su interpretación”.
Es la historia de un pueblo lleno de prejuicios y malos presagios, víctimas ignorante de las acciones de políticos y oportunistas que se aprovechan de su desgracia para sacar ventajas.