Ver como
Ordenar por
Mostrar por página
Imagen de EL BOLERO EN IBEROAMERICA (D.BIOGRAFICO)
2,000

EL BOLERO EN IBEROAMERICA (D.BIOGRAFICO)

El bolero latinoamericano se inicia en los años 80 del siglo XIX y la aparición de nuevos boleros perdura hasta nuestros días. Su período de oro transcurre en las décadas de los años 40, 50 y 60 del siglo XX. Es a partir de la década del 70 que la producción del bolero le cede su lugar a la balada, siempre guardando el aire romántico del primero. Los países en los cuales tuvo mayor presencia, por tener el mayor número de compositores y de intérpretes, al mismo tiempo, fueron Cuba, México, Puerto Rico y República Dominicana. Y es de esos países de los cuales se exponen las minibiografías de sus creadores, en particular de los autores de la música, 310 en total. La gran mayoría de quienes lo crearon fueron autores de la música y la letra.
2,000
Imagen de EL CABALLERO
500
Imagen de EL CALAMAR GIGANTE DE NOTO
700

EL CALAMAR GIGANTE DE NOTO

En este ensayo el autor plantea que la pandemia de la COVID-19 impactó la economía de Noto, Japón, y como respuesta que las autoridades locales tomaron la controvertida decisión de consignar parte de los fondos destinados a atender la emergencia para la construcción de una estatua gigante de calamar. El objetivo de esta inversión pública era impulsar el turismo, la cultura pesquera y gastronómica, así como la economía local, basada en uno de sus símbolos más relevantes: el calamar. El autor aclara que las autoridades municipales de Noto utilizaron solo una pequeña parte de la subvención extra proporcionada por el Gobierno central durante la pandemia y la complementaron con ahorros internos, a fin de financiar la infraestructura. Asimismo, sostiene la hipótesis de que esta fue una medida inteligente que permitió revitalizar la economía de dicha localidad.
700
Imagen de EL CAMINO DE LA MUERTE:TRUJILLO CONTRA
800

EL CAMINO DE LA MUERTE:TRUJILLO CONTRA

Las hermanas Mirabal regresaban a Salcedo después de haber visitado a sus esposos en Puerto Plata. Nuestros hombres las esperaban un poco más distante. Las hermanas Mirabal venían con un hombre: el chofer del jeep Rufino de la Cruz. Al ser interceptadas una de ellas se zafó momentáneamente de sus apresadores y pidió ayuda a la gente de un vehículo que pasaba por casualidad. Ni Trujillo ni yo ibamos a tolerar más aplazamientos. Las muchachas fueron apresadas y llevadas a un camino secundario y desierto que cruzaba la carretera principal. Allí cada uno de los hombres las ultimó a palos; pero se presentó un incidente que pudo haber fracasa-do la operación. Ante la belleza de Maria Teresa, con el vestido desgarrado y luchando por su vida, pretendió gozar a la muchacha. La mujer se defendió como una leona y le grito: “¡Podrás - asesinarme; pero jamás gozarme!
800
Imagen de EL CARBONERO DE LA IDILIOS CALLEJERA
700

EL CARBONERO DE LA IDILIOS CALLEJERA

Esta es la historia zigzagueante, llena de suspiros epicúreos, propia de un hombre asiduo a cortejar a cuantas féminas pasaran por su cercanía cazadora. Tal actitud lo llevaba a desatender su responsabilidad conyugal para dedicarse a complacer, preferiblemente, a mujeres desconsoladas en su frustración orgásmica. Era un machista intransigente que enrumbó su existencia por la ruta del placer sexual con una lujuria sin parangón, alcanzando notoriedad entre las mujeres del barrio; esto despertaba las miradas envidiosas de los hombres que vigilaban sus correrías con frivolidad burlesca, lanzándosele en revancha, obstaculizando con porfía su cacería de insatisfechas. Así quedó plasmado en la habladuría de contertulios, entretenciones de juntas sociales y parrandas barriales, incluyéndolo con picante sazón morboso en el menú de sus repetidos cuentos prosaicos en los velatorios de los pobres; denunciado por curas y predicadores puritanos como estigma de condena a los transgresores del código moralista consignado en las Tablas de los Mandamientos de Moisés, el personaje mitológico del Viejo Testamento; vituperando con furor a los creyentes débiles, cuya impudicia y descontrol de su arrechura demoníaca los hacía merecedores del castigo divino.
700
Imagen de EL CENTAURO Y EL BUHO
1,200

EL CENTAURO Y EL BUHO

Ejercer la crítica literaria y cultivar el ensayo de ideas, con vocación estética de oscuridad argumentativa, representa una tarea de equilibrista. Combinar el rigor, la estilo y bajo el signo de la poesía, como antidoto contra la aridez conceptual y la onformación, la comunicación, la claridad y la erudición en prosa de imaginación, ha sido un desafio intelectual y, al mismo tiempo, una estimulante y entusiasta forma de practicar la crítica con criterio, sin caer en el vacio de la opacidad ni en la mudez abstrusa del sinsentido. Este ejercicio intelectual demanda inteligencia, imaginación y placer por los libros y pasión por la lectura No concibo un crítico literario sin estas cualidades o sin estos rasgos de su personalidad profesional, La mala educación sentimental del crítico literario nace cuando pierde el hechizo de la actualidad, la magia creativa y la vocación de universalidad. Su vocación nace del amor a los libros y a la literatura. Por tanto, ejercer la crítica-como reseña, recensión, prólogo o comentario-en libros o revistas es, de algún modo, un acto de amor desinteresado y apasionado a los libros y sus autores. En ese sentido, Borges dijo: "Ordenar bibliotecas es ejercer, de un modo silencioso y modesto, el arte de la crítica". Hacer crítica es, en el fondo, una experiencia de lectura que conduce a una escritura sobre escritores y sus textos. Siempre he ejercido la crítica literaria no tanto desde una teoria lingüística o metodología ideológica sino como acto de creación, es decir, como una extensión de la imaginación creativa. Por consiguiente, estoy más en deuda con el periodismo literario que con el academicismo o el cientificismo. Prefiero dejarme seducir por el placer del texto, la admiración del autor y la calidad de la obra literaria. El lector de El centauro y el búho, tiene en SUs manos, una reunión de artículos, ensayos y reseñas de libros de autores dominicanos. Escritores --mujeres y hombres--y poetas desfilan por sus Páginas, en un concierto del intelecto y la imaginación, como una expresión de celebración, homenaje, hermandad y fiesta de la lectura, desde la perspectiva de la crítica entusiasta y apasionada.Es decir, hacer un ejercicio del criterio crítico como una forma del "lenguaje de la pasión", El símbolo del ensayo (el centauro) y el de la filosoffa (el búho) aquí se hermanan y atraen recíprocamente.
1,200
Imagen de EL CENTINELA DE LA FRONTERA
600

EL CENTINELA DE LA FRONTERA

Discurría el año 1806. El eco tardío de la revolución Francesa, henchido de reivindicaciones humanas, repercutía aún en la parte occidental de la isla de Saint Domingue que servía entonces de asiento a una de las organizaciones coloniales más prósperas del mundo.
600
Imagen de EL COMERCIO DEL DOLOR
1,000

EL COMERCIO DEL DOLOR

El comercio del dolor, es un ensayo escrito por la periodista Altagracia Ortiz Gómez,Trata de la practica comercial que arropa al sistema de salud dominicano, el libro revisa la practica mercantil del sistema y des humanización con que son tratados los pacientes convertidos en clientes.
1,000
Categorías