La serie de cosy crime número uno en ventas. «La digna sucesora de Agatha Christie» (El Mundo) regresa con un caso a bordo de un crucero del que nadie podrá escapar.
Los miembros del Club del Crimen se disponen a disfrutar del verano como más les gusta: leyendo hasta el desmayo, discutiendo sobre sus libros preferidos y, en el caso de Alicia Finlay, viviendo al máximo su romance incipiente con su atractivo e irresistible doctor.
Pero cuando reciben una invitación para pasar unas semanas en el histórico crucero SS Orient, una réplica de un legendario modelo a vapor que antaño navegaba entre Inglaterra y Australia, Alicia y sus amigos no pueden resistir la tentación de vivir una nueva aventura... Emocionados ante la perspectiva de maravillosos atardeceres sobre el océano y románticas veladas a la luz de la luna, embarcan con las maletas llenas de libros y la cabeza repleta de planes.
Considerada por la crítica como la primera obra maestra de Dostoievski, Crimen y castigo es un profundo análisis psicológico de su protagonista, el joven estudiante Raskólnikov, cuya firme creencia en que los fines humanitarios justifican la maldad le conduce al asesinato de una usurera. Pero, desde que comete el crimen, la culpabilidad será una pesadilla constante con la que el estudiante será incapaz de convivir.
Crimen y castigo (1866) es seguramente la obra más lograda de Fiódor Dostoyevski (1821-1881). En esta parábola de transgresión y expiación, las elucubraciones de su protagonista Rodion Raskolnikov -nihilista descarriado por las teorías utilitaristas procedentes de Occidente- en torno al derecho de los hombres extraordinarios a utilizar el asesinato como medio para alcanzar fines superiores confieren al relato su carga ideológica. Sin embargo, los argumentos doctrinales encaminados a justificar la muerte de una vieja prestamista se combinan de forma inextricable con el estudio psicológico del criminal, cuyo forcejeo y desgarro íntimos confieren a la novela sus excepcionales complejidad y hondura.
Nadie ha retratado la psicología humana como lo hizo Fiódor Dostoyevski. Su obra, fiel reflejo de una personalidad compleja y atormentada, marca una de las cimas de la narrativa universal. Admirada por generaciones de lectores y autores, Crimen y castigo narra el asesinato cometido por Rodión Raskólnikov, un estudiante arrogante y endeudado cuyo nihilismo anticipa la literatura existencialista. Su descenso a los infierno corre en paralelo al de la ciudad de San Petersburgo, en plena decadencia, que Dostoyevski retrata con pulso firme y una galería de personajes absolutamente memorables.
Bajo la aparente tranquilidad de aldeas remotas y paisajes apartados, se esconden muchos casos de violencia y muerte que han marcado a fuego a los habitantes de la zona, a toda una región e incluso a todo un país. En Crímenes rurales se presentan trece de estos casos perturbadores que han obsesionado al público de diversos períodos y diferentes lugares de la geografía española. Sin embargo, las autoras de este libro van un paso más allá y huyen del morbo fácil para comprender —aunque solo sea un poco— los horrores que habitan en este mundo.
La novela de culto de los hackers.
En 1942, Lawrence Pritchard Waterhouse, genio matemático estadounidense, colaboró con otros especialistas en descifrar los códigos secretos de las potencias del Eje. Sesenta años más tarde, su nieto Randy, un brillante criptohacker, proyecta crear un paraíso de datos y el mayor exponente de la libertad informática: La Cripta.
Si las matemáticas de los primeros criptoanalistas se vieron sometidos a las necesidades de la Segunda Guerra Mundial, la Cripta está condicionada por las leyes y normas de las altas finanzas internacionales y la infotecnología.
Esta obra, con su ironía y amenidad, es a la criptología y la narrativa ciberpunk lo que El señor de los Anillos es a la magia y a la fantasía. Criptonomicón es un ciberthriller y el nuevo libro de culto de los hackers.