¿Se puede luchar contra lo que está destinado a suceder? ¿Cómo asumir que a veces no hay mayor maldición que conseguir lo que tanto deseas?
Isabelle Taylor y Sebastian Morton, el duque de Kensington, están atrapados por un contrato matrimonial acordado por sus familias desde que eran apenas unos niños.
Ella ha sido educada para conocer todo lo necesario para complacerle y convertirse en la esposa perfecta. En cambio él se ha limitado a aceptar esa imposición como al resto de cargas inherentes al título, sin tomarse la molestia de conocer a su prometida y sin darse ninguna prisa en llevarla al altar.
Pero Isabelle, a pesar de haber estado siempre enamorada de su prometido, está cansada de ser «la novia eterna» —como se la conoce en los corrillos y las páginas de cotilleos—, y tiene muy claro que no quiere convertirse en «la duquesa ignorada».
Sin embargo, ahora que quiere rebelarse contra el futuro que los demás han planeado para ella y buscar su propio camino, Sebastian no está dispuesto a ponérselo fácil, pues ha descubierto en su prometida un más que apetecible reto y a una mujer que le atrae y le fascina.
¿Conseguirá Isabelle aceptar el destino que otros han trazado para ella o se rebelará contra lo que se ha convertido en una pesada carga?
Corre el año 12020 en Trántor, la próspera capital del Imperio Galáctico, una civilización de una complejidad tecnológica y cultural inimagibale. Sin embargo, Hari Seldon, la mente científica más brillante de su época, acaba de augurar un desastre colosal a través de la psicohistoria, una nueva ciencia capaz de predecir el futuro mediante fórmulas matemáticas. Cuando el emperador Cleón busque apropiársela, Seldon deberá huir para que sus ideas no caigan en las manos equivocadas.
Esta precuela a la famosa trilogía de la Fundación es un hito en la historia de la ciencia ficción y toda una revolución para los lectores, tanto los fans de los libros originales como los que están a punto de embarcarse en este viaje intergaláctico.
Generations of readers have fallen in love with Jane Austen’s beloved classic Pride and Prejudice. The sparkling Elizabeth Bennet, the taciturn Fitzwilliam Darcy, and an array of characters that range from irrepressible to almost irredeemable, move through this comedy of manners about the danger of first impressions. Set in a provincial world away from London, Austen’s novel pokes fun at the machinations of courtship rituals while celebrating the importance of friendship and sisterhood.
Jane Austen began writing Pride and Prejudice when she was just twenty years old, though it would not be published until seventeen years later, in 1813. Widely regarded as one of the first romantic comedies in literary history, the novel’s entanglements and misunderstandings are deftly interwoven with a sharp, ironic critique of English society.
Mrs Bennet is determined to secure a prosperous future for her five daughters through advantageous marriages. Her second-eldest, Elizabeth, is just as resolute that Fitzwilliam Darcy – the most arrogant, self-important man she has ever met – will not be one of her suitors. Darcy, in turn, considers Elizabeth an unfit match due to her lower social standing and limited connections. Yet the heart seldom obeys reason, and both are forced to examine their own prejudices in the pursuit of true love.
No novel in English has given more pleasure than Pride and Prejudice. Because it is one of the great works in our literature, critics in every generation reexamine and reinterpret it. But the rest of us simply fall in love with it--and with its wonderfully charming and intelligent heroine, Elizabeth Bennet.
We are captivated not only by the novel's romantic suspense but also by the fascinations of the world we visit in its pages. The life of the English country gentry at the turn of the nineteenth century is made as real to us as our own, not only by Jane Austen's wit and feeling but by her subtle observation of the way people behave in society and how we are true or treacherous to each other and ourselves.
Un visión humana sobre el exilio y la dictadura en la que, curiosamente, no llegamos a perder la esperanza.
Primavera con una esquina rota es un testimonio directo y dolorido que trata de una sociedad escindida, fracturada por la represión y el autoritarismo, e intenta ser un puente entre dos regiones -el Uruguay bajo la dictadura y el Uruguay del exilio- que constituyen un solo y lacerado país.
Más allá de los acontecimientos políticos, la novela se centra en la profunda conmoción que estos provocan en las relaciones humanas de los individuos que los sufren.
Como en el resto de su obra, Mario Benedetti combina aquí ternura, denuncia, pasión, amor e Historia para transmitir al lector un mensaje de esperanza: la primavera, aunque mutilada, relevará por fin a un invierno que se anunciaba inacabable.