A través de la tierra, el mar y el tiempo, las rocas de Skara guiarán su regreso a casa.
Hubo un tiempo en que cuatro grandes rocas se alzaban majestuosas en un remoto rincón de la costa escocesa. Cuenta una leyenda milenaria que fueron levantadas por un padre afligido para guiar a sus hijas de vuelta a casa, y que pronunció una maldición para todo aquel que osara derribarlas y también sobre sus descendientes, que se dispersarían por el mundo y jamás encontrarían el camino de regreso.
Cuando Charles Blackmore decide tumbar las cuatro imponentes rocas que se levantan en el jardín de su mansión de Skara, en la costa escocesa, desafía la leyenda que condena a una maldición a todo aquel que ose derrumbar las piedras. Poco tiempo después su esposa fallece, su fortuna hace aguas y él desaparece, dejando desamparadas a sus cuatro hijas. Iris, la mayor, está convencida de que la única persona que podría ayudarlas es el hermano menor de su madre, cuyas últimas noticias lo sitúan en Sri Lanka, y en 1931 se embarca como dama de compañía en un viaje que la llevará hasta allí.
En la actualidad. Roz, una joven australiana recién llegada a Londres, descubre un cuadro en el escaparate de un anticuario frente al que siente una conexión ineludible y no tardará en aprender que el pasado tiene un poder del que no se puede escapar fácilmente.
Nueva York, 1936. La pequeña casa de comidas El Capitán arranca su andadura en la calle Catorce, uno de los enclaves de la colonia española residente en la ciudad. La muerte accidental de su dueño, el tarambana Emilio Arenas, obliga a sus indomables hijas veinteañeras a tomar las riendas del negocio mientras en los tribunales se resuelve el cobro de una prometedora indemnización. Abatidas y acosadas por la urgente necesidad de sobrevivir, las temperamentales Victoria, Mona y Luz Arenas se abrirán paso entre rascacielos, compatriotas, adversidades y amores, decididas a convertir un sueño en realidad.
Peggy y Molly son las hijas, y modelos, de Thomas Gainsborough, uno de los retratistas ingleses más famosos del siglo XVIII. Ellas, además de hermanas, son muy buenas amigas. Sus juegos favoritos son espiar a su padre en su estudio y sacar de quicio a su madre, preocupada desde muy pronto por cómo presentar a sus hijas en sociedad. Pero su universo infantil se quiebra cuando Molly empieza a sufrir unos extraños ataques en los que pierde conciencia de la realidad. Peggy asume en secreto el cuidado de su hermana, pues sabe que, si se descubre su enfermedad, será internada en un manicomio. Así crecen las dos, hasta el día en que Peggy se enamora de un amigo de su padre, el encantador compositor Johann Fischer. Su romance con Johann desencadena una amarga traición y obliga a Peggy a cuestionarse el vínculo tan estrecho que tenía con su hermana.
Las hijas del pintor es una novela tierna y oscura sobre dos jóvenes que se desviven por asemejarse a la imagen idealizada de ellas que su padre enseña al mundo en sus retratos. Es la lucha de dos hermanas por entender la historia de un pasado familiar que les ha sido escamoteado.
Investigar al Servicio Secreto es tan difícil como librarse del hedor de un tejón muerto.
Durante dos años, la investigación gubernamental Monochrome ha intentado destapar irregularidades en el MI5 sin más resultado que una serie de callejones sin salida. Griselda Fleet y Malcolm Kyle, los dos funcionarios asignados al proyecto, tienen acceso ilimitado a los archivos confidenciales del Servicio, pero su trabajo parece condenado al fracaso.
Durante décadas, el MI5 ha ocultado lo sucedido en la recién reunificada Berlín, y pretende que siga siendo así. La investigación se hunde, y Griselda y Malcolm ven cómo sus carreras naufragan bajo la lluvia incesante de Londres. Hasta que aparece el expediente OTIS: la historia enterrada de una operación clasificada en el Berlín de 1994 que acabó en tragedia y escándalo, y cuyo encubrimiento ha reescrito treinta años de la historia del Servicio Secreto.
Las huellas es una tetralogía compuesta por las novelas Los muertos, Los huérfanos, Los turistas y Los difuntos, que hasta ahora se habían leído por separado. La publicación en un solo volumen de las cuatro ficciones revela que se trata de un único proyecto literario de alto nivel conceptual y estético. Una novela en cuatro partes que se plantea preguntas importantes: ¿Cuál es nuestra relación, intelectual y emocional, con los no humanos? ¿Y con las pantallas que nos envuelven? ¿Cuáles son los mecanismos de la amistad, el deseo y el duelo? ¿Las políticas de la memoria llevan a la ultraderecha cuando eclipsan las narrativas de futuro? ¿Cómo se relacionan la utopía con la distopía? ¿Por qué el turismo de masas se ha convertido en la energía que mueve el mundo? ¿Cómo pueden la literatura y el arte más ambiciosos representar las contradicciones de nuestra época? Jorge Carrión ensaya algunas respuestas a esas cuestiones y, sobre todo, insinúa muchas otras preguntas en 700 páginas desafiantes, de una rabiosa originalidad.
Walter Tevis, autor de Sinsonte y El buscavidas, demuestra su capacidad de combinar distopía y humor en unas novelas que retratan lo peor de nuestro mundo.
Año 2063. Los recursos de la Tierra se están agotando. Todas las expediciones espaciales en busca de nuevos combustibles han fracasado, China es una potencia global, Estados Unidos agoniza en manos de la mafia, y la gente se muere de frío en el centro de Manhattan. El magnate estadounidense Ben Belson es uno de los hombres más ricos del universo, un tipo inmaduro y presuntuoso que necesita demostrarle al mundo que su padre se equivocó al subestimarlo. En un momento de crisis, decide hacer acopio del poco uranio que queda en la Tierra, compra una nave y pone rumbo a un planeta que inmediatamente bautiza con su propio nombre y en el que crece un tipo de hierba inteligente cuyo canto enerva los sentidos. Las misiones siderales están prohibidas desde hace tiempo, pero él se ha acostumbrado a salirse con la suya y, con la excusa de encontrar una respuesta a la crisis energética, se lanza al vacío del espacio para superar su vacío existencial. Así, lo que empieza siendo una excentricidad más acaba convirtiéndose en la expedición del siglo. De repente, el futuro de la humanidad está en sus manos, aunque, en realidad, él solo quisiera despejarse un poco.