Traspié ha sobrevivido a su primera misión importante como asesino, aunque ha salido muy mal parado. Ahora, los Corsarios de la Vela Roja están sembrando la costa de aldeas calcinadas y víctimas que pronto se transforman en verdugos. Cuando la traición amenaza el trono, a Traspié no le queda más remedio que desentrañar las mortíferas intrigas de la familia real. Y su papel podría exigirle el peor de los sacrificios... Asesino real es el segundo tomo de la icónica trilogía del Vatídico, editada ahora con ilustraciones de Magali Villeneuve. Cada uno de sus libros ha encumbrado a Robin Hobb como una de las voces fundamentales y más premiadas de la literatura fantástica universal.
La poesía española es una gran floresta, aunque según José Manuel Blecua: «Ha de ser la rosa, ese ruiseñor de las flores, quien se lleve la palma en competencia con las demás». José Esteban realiza un largo recorrido por los rosales líricos, a veces espinosos, siempre fragantes e invariablemente efímeros, como la vida del hombre, metáfora cruel esa «flor del instante», que decía el gran Rubén Darío. La nómina de poetas jardineros es extensa: alcanza desde los arábigos andaluces hasta contemporáneos como Eugenio de Nora y Gastón Baquero, pasando por Garcilaso de la Vega, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Gustavo Adolfo Bécquer, Leopoldo Lugones y, como no, Miguel de Cervantes, el santo laico de las letras españolas. Galdós reclama a Dios un día de dedicación para crear la rosa y el asno de Apuleyo ha de comer esta flor para convertirse en hombre.
Bisnieta de madame de Staël y sobrina de la condesa de Ségur, Pauline de Pange ―de soltera, De Broglie― nació el día en que empezaron a construir la Torre Eiffel y conoció un mundo más cercano al siglo XVII que al nuestro. Una época y un entorno rebosantes de felicidad y privilegios: inviernos en París en grandes mansiones; juegos, carruajes tirados por caballos, veladas suntuosas; veranos interminables en Dieppe, las casas de campo, los pícnics, los bailes… En efecto, en este libro de memorias De Pange retrata la sociedad aristocrática de la Belle Époque con gran humor y sutileza, y resulta sencillamente cautivador. En él nos revela, además, su propia trayectoria como mujer de un tiempo en el que, por lo general, pocas mujeres aprendían a escribir. Podría decirse incluso que su relato es una piedra angular de la historia y un complemento indispensable para la lectura de Proust, un testimonio insustituible de una intimidad aristocrática que él, genial advenedizo, sólo podía intuir. De Pange también fue testigo del nacimiento del automóvil, así como de la sorpresa, la fascinación o el rechazo que generó entre sus contemporáneos.
Cuando su hija tenía poco más de un año, Leslie Jamison y su marido se separaron. Astillas es la disección afilada del desmoronamiento de ese matrimonio, y de la irrupción explosiva de una crianza en solitario. Es eso, y, al mismo tiempo, muchísimo más. Porque en el doloroso punto en el que confluyen la maternidad y el divorcio, la autora nos ofrece una exploración implacable y conmovedora del amor en sus múltiples y a menudo imperfectas formas.
Tras el éxito de sus celebrados ensayos El anzuelo del diablo, La huella de los días y Gritar, arder, sofocar las llamas, Leslie Jamison vuelve con su obra más personal hasta la fecha: el relato de la reconstrucción de una vida tras el fin de un matrimonio. Acostumbrada a lidiar con material sensible —excavando en su propia psique e indagando en nuestras preguntas más incontestables—, se adentra ahora en un terreno nuevo para poner su incomparable capacidad de percepción a analizar sus vínculos más íntimos: los que tiene con su hija, su ahora exmarido y sus padres, de los que ha heredado un complejo patrón sentimental.
Con una valentía extraordinaria, Jamison examina sus vulnerabilidades, contradicciones e intentos por encajar en un mundo donde las narrativas familiares se han hecho pedazos. Desde sus vivencias como «hija del divorcio» hasta las precarias conexiones que establece después del suyo propio, la autora se adentra en la complejidad de las relaciones modernas para transitar el fracaso amoroso y la búsqueda tenaz de una nueva identidad como mujer. Aunando lo emocional con lo intelectual, a través de la experiencia propia pero también de reflexiones profundas sobre la naturaleza del compromiso y las expectativas impuestas y autoimpuestas de la feminidad, Leslie Jamison rinde en Astillas un homenaje al amor y al fracaso perpetuo, así como a la dignidad que surge del intento incesante de salir adelante.
Una novela histórica de aliento épico que nos transporta a la cultura judía antigua.
Durante mil años, un libro sagrado que recoge las historias populares de todo un pueblo ha pasado de mano en mano. Cuatro familias judías lo han custodiado en secreto, arriesgándolo todo para preservar sus palabras y los dibujos. Desde la Tarraco romana hasta la Barcelona de Jaume I, pasando por el asedio de Toledo por los sarracenos y la Córdoba andalusí. Nadie sabe cómo ha logrado sobrevivir y solo una mujer puede completar la última frase. Pero... ¿llegará a escribirla antes de que sea demasiado tarde?
Una saga familiar judía extraordinaria: cuatro estirpes, mil años de historia.
Un niño, que vive con sus abuelos en la estación de ferrocarril del Paradero de Camarones, se mantiene atento a todo lo que ocurre en ese pequeño pueblo de la región central de Cuba. Movido por el asombro y la curiosidad, sigue con una mirada cinematográfica situaciones del presente y evocaciones del pasado.
Entre los personajes hay dos, el Ruso y Basilia, que fascinan al niño y trastocan la cotidianidad del lugar. Todo sucede durante los doce meses de 1978. Lo que dejan o se llevan los trenes y la creciente opresión, en un país que está a dos años de la crisis del Mariel, son el telón de fondo.
En Atlántida no hay línea divisoria entre el testimonio y la ficción. Aunque la mayoría de los personajes y los hechos que aparecen en la novela son reales, siempre quedan expuestos a la imaginación del niño. De no ser por eso, pudiera considerarse un libro de memorias.