«Vivimos en un mundo donde mujeres excepcionales tienen que quedarse sentadas esperando a hombres mediocres».
Cuando Carrie se retira del tenis, es la mejor jugadora que el mundo ha visto jamás. Ha batido todos los récords y ha conseguido veinte títulos de Grand Slam. Y si le preguntas, se merece cada uno de ellos. Lo ha sacrificado casi todo para convertirse en la mejor, con su padre como entrenador.
Pero seis años después de retirarse, Carrie se encuentra en las gradas del US Open de 1994, viendo cómo una tenista británica brutal e impresionante llamada Nicki Chan le arrebata el récord.
Con treinta y siete años, Carrie toma la decisión de salir de su retiro para entrenar con su padre un último año, con la intención de recuperar su récord. Aunque la prensa deportiva le ponga nombres desagradables.
El descubrimiento internacional de una gran obra inédita. Ambientada en la decadente Viena de posguerra, una novela sobre el desarraigo, la culpa y la identidad.
A comienzos de los años cincuenta, Viena, una ciudad en ruinas tras la segunda guerra mundial, se ha convertido en un lugar extraño en cuyas calles se cruzan personas que buscan recomponer los fragmentos de una existencia destrozada por la contienda con otras que no han salido tan mal paradas. A esta ciudad que se levanta penosamente de sus cenizas empiezan también a regresar los exiliados, como Kuno Adler, un científico judío; el oportunista Theophil Kanakis; Marie-Theres, una melancólica adolescente, o Nina y Lorenzo Grein, dos hermanos aristócratas arruinados. Con una precisión y sensibilidad exquisitas, De Waal construye una vívida historia de posguerra, y retrata una Viena degradada por la violencia que intenta recobrar su identidad. Fascinante y trágica, El regreso de los exiliados es un artefacto que captura un momento de la historia de forma tan nítida y atemporal como una fotografía.
El hallazgo del manuscrito de esta novela y su publicación en 2013, treinta y dos años después de la muerte de su autora, supuso una restitución necesaria: la de una voz literaria destinada a ocupar un lugar propio en la memoria de la posguerra europea, que hoy podemos disfrutar por primera vez en español.
Sherlock Holmes, el mejor detective de todos los tiempos, encontró su final junto con su archienemigo el profesor Moriarty en las cataratas de Reichenbach (Suiza). ¿O no fue así?
Durante diez años, Conan Doyle se resistió a escribir sobre este perspicaz a la vez que peculiar detective; sin embargo, la presión de sus fieles lectores le empujó a devolverle la vida. ¡Tremenda sorpresa se lleva el doctor Watson al encontrarse con su singular compañero durante la investigación de un asesinato! Trece nuevos apasionantes casos aguardan a los audaces e irrepetibles inquilinos de Baker Street.
El reino reúne las cuatro novelas cortas Un hombre: Klaus Klump, La máquina de Joseph Walser, Jerusalén y Aprender a rezar en la era de la técnica, escritas por Tavares entre 2003 y 2007. Estamos ante una de las obras fundamentales de un...
Hace ya tiempo que Emmanuel Carrère ha acostumbrado a sus lectores a esperar de él lo inesperado, y en esta obra monumental, casi diríamos épica y sin duda radical, aborda nada menos que la fe y los orígenes del cristianismo. En sus páginas se entrecruzan dos tramas, dos tiempos: la propia vivencia del autor, que abraza la fe en un momento de crisis personal marcado por una compleja relación amorosa y el abuso del alcohol, y la historia de Pablo el Converso y de Lucas el Evangelista. Dos historias entrelazadas sobre la fe en las que se suceden abundantes personajes, episodios y reflexiones.
Lo que a Carrère le interesa del cristianismo es su mensaje de transgresión de lo establecido y la desmesura de la fe. Y este libro provocador y deslumbrante es una indagación rabiosamente contemporánea sobre el cristianismo que nos habla de la perplejidad, el dogma, la duda, la redención y la construcción de una fe con mensajes rupturistas y extraños rituales.
Hu Anyan ha tenido diecinueve empleos distintos desde que se graduó: repartidor de paquetes, guardia de seguridad, dependiente... Cada vez que uno de ellos se volvía insoportable, lo dejaba y cambiaba de ciudad, llevando siempre consigo obras de sus autores favoritos. Chéjov, Carver o Foster Wallace eran las ventanas por las que entraba aire mientras intentaba sobrevivir en un sistema que nunca fue diseñado para sostenernos.
Con su voz sin adornos, su capacidad de observación y un delicado sentido del humor, Hu ilumina las vidas invisibles tras los oficios que mantienen el mundo en marcha, pero también muestra cómo, gracias a la literatura, encontró consuelo e incluso una forma de libertad.
Esta obra se interroga sobre el sentido del trabajo mientras plantea una pregunta más acuciante a lo largo de toda la narración: ¿acaso alguno de nosotros sabe de verdad cómo vivir?