¿Dónde están los límites del lenguaje? Este texto es una vivencia —no una reflexión— sobre esos límites. Para avanzar más allá, en busca de la «entrelínea», la voz femenina que nos habla deberá pedir auxilio a la música, y en especial a la pintura, para acercarse al it, ese punto central de lo vivo que Lispector persiguió en todas sus obras.
Vaga epístola a un destinatario mudo, Agua viva supera en todo momento las fronteras de esa amplia familia de las cartas de desamor a la que en parte pertenece. Más allá de la pasión, el texto apunta —con todas las armas: palabra, color y nota— al centro de la vida, y desafía a la muerte con su defensa de la alegría.
¿Dónde están los límites del lenguaje? Agua viva es una vivencia sobre esos límites. Vaga epístola a un destinatario mudo, esta obra supera en todo momento las fronteras de esa amplia familia de las cartas de desamor a la que, en parte, pertenece. Desafiando los límites y sin concesiones a la convención, este libro inaugura un espacio compartido entre quien escribe y quien lee. Una obra fundamental dentro de la producción literaria de la autora, así como de la literatura en lengua portuguesa.
Dmitri Pávlov Sanin, a sus cincuenta y dos años, solo y melancólico, encuentra entre unos documentos una cajita con una pequeña cruz con incrustaciones de granate que desata sus recuerdos y lo transporta a su juventud en el verano de 1840. Aguas de primavera (1872), penúltima novela de Iván S. Turguenev, fue uno de los mayores exitos de su carrera: una novela psicológica alrededor de la sumisión en el amor y de los errores de juventud que se pagan toda la vida, que de esta forma se convierte en una no-vida, un tema muy querido por su autor.
Cuando vuelve de hacer compra, la criada Félicie descubre que han asesinado a su empleador, el jubilado Jules Lapie. Llamado a investigar, el comisario Maigret no tarda en darse cuenta de que esa joven poco agraciada sabe más de lo que dice, pero también de que su carácter soñador la hace proyectar en la realidad anhelos y fantasías románticas.
¿Cómo conseguir que confíe en él? ¿Y a quién protege con su silencio? Pocas veces un testigo ha causado tantos problemas al famoso comisario.
Si, como dijo Alfonso Reyes, el ensayo es el centauro de los géneros, la crónica es un mestizo más exótico o salvaje: el grifo de la literatura. Este libro es una jaula sin barrotes donde merodean algunas de esas criaturas: la marchita eternidad de Acapulco y la vocación de Mazatlán como food court del alma; una temporada de rockstar en el desierto y un recuerdo del Mundial de Alemania 2006 robado por el autor a un examante de su novia; un hotel en Shanghái donde toca la banda de jazz más antigua del mundo y la visita de la reina de Inglaterra al puerto de La Paz, Baja California Sur; el brutal asesinato de una adolescente chilena en la región del Maule y un retrato a mano alzada del Fiscal de Hierro, persecutor de guerrilleros suicidas, homeópatas marxistas y gavillas narcomatriarcales que protagonizó la lucha contra la delincuencia organizada en los años setenta en Nuevo Laredo.
Las ocho narraciones de este libro realizan una de las suertes mayores de la literatura: ir de lo íntimo a lo general, o viceversa. También nos recuerdan que no hay promesas sin resaca.
A mediados de 2023, apenas recuperado de una cirugía a corazón abierto, Héctor Abad Faciolince aceptó la invitación a una feria del libro en Ucrania. El viaje libresco, sin embargo, se convirtió en algo más: explorar los horrores de la invasión rusa en la región del Donetsk, cerca del frente de batalla, junto a otras cuatro personas. El último día, para despedirse, el grupo de viajeros se dispuso a cenar en una pizzería de Kramatorsk. Allí, «como del rayo», padecieron un hecho que los transformaría para siempre: un misil ruso, con seiscientos kilos de explosivos, cayó sobre el centro mismo del lugar, dejando en el acto trece personas muertas y más de sesenta heridos. Una de las víctimas fatales fue la joven escritora ucraniana Victoria Amélina, guía y compañera de ese viaje testimonial que terminó en tragedia.