Hace seiscientos años,los cruzanoches, seres malditos con un poder extraordinario, se adueñaron de todos los continentes. La humanidad tuvo que refugiarse en el océano, incluyendo a la joven Aster Oberon y a su familia de piratas. Pero cuando el hermano de Aster es asesinado en una épica batalla en el mar contra los cruzanoches, ella y el resto de su familia son obligados a comenzar una nueva vida en tierra.
Cuando un atractivo cruzanoches llamado Will les ofrece a los Oberon protección y trabajo en su opulenta mansión, a Aster le resulta sospechoso. Como la arrogante y privilegiada mano derecha del cruel príncipe, Will representa todo lo que Aster odia. Pero a medida que él da muestras de empatía y amabilidad, Aster no puede ignorar la irresistible atracción que parece estar surgiendo entre ambos. Y más aún: Will le abre los ojos ante una nueva realidad: hay monstruos peores que los cruzanoches, monstruos que podrían estar detrás de la muerte de su hermano.
Y cuando Aster emprenda la caza estos monstruos, descubrirá oscuros secretos que pondrán en duda todo lo que creía saber sobre su familia, sobre su mundo y sobre sí misma.
En la conclusión de Una ventana a la oscuridad, Elspeth va a tener que enfrentarse a todo lo que ha hecho mientras se embarca con Ravyn en una peligrosa aventura para salvar su reino.
El reino está bajo el domino de un tirano y a merced de la magia oscura. Elspeth y Ravyn han reunido casi todas las cartas de la Providencia, pero les falta la última (y la más importante): los Alisos Gemelos. Si quieren encontrarla antes del Solsticio y liberar al reino, tendrán que adentrarse en la niebla del bosque. Y el único que puede guiarlos a través de ella es el monstruo que habita la cabeza de Elspeth: el Tormento.
Ella solo tiene un objetivo: ganar.
Ellos han venido a ganarse otra cosa: su corazón.
Adriana Russo lo tiene claro. Quiere conseguir la victoria y salvar el legado familiar. Pero cuando un imprevisto hace que su plan se tambalee, solo le queda una opción para lograrlo: fingir que la química con su pareja de pista va más allá del hielo.
Brayden Elliot no es lo que se dice su tipo ideal, pero ni Adriana es capaz de no caer rendida ante sus encantos. Y no sería difícil creerse su relación (ni que se volviese real) si no fuese por Freddie O’Connell.
Hace dos años que Freddie y ella dejaron de ser amigos y pareja de patinaje, pero Adriana no puede ignorar el aleteo que aún siente cuando tienen que compartir espacio.
Con el campeonato de su vida delante, no puede permitirse distracciones. Pero ¿y si el amor fuese la verdadera medalla de oro?
Bienvenidos a Enchantra. Solo hay una regla: nunca confíes en tu corazón.
Tras la muerte de su madre, a Genevieve Grimm la atormentan preguntas para las que nadie parece tener respuestas… hasta que recibe una invitación a Enchantra, un palacio maldito de Italia, congelado en el tiempo y cubierto de unas extrañas bayas. Así que cuando el seductor Rowin Silver se niega a dejarla entrar, Genevieve encuentra su propio modo de conseguirlo… y al hacerlo se da cuenta de que ha sido un error.
Porque Enchantra es un retorcido laberinto de zarzas y plata donde Rowin y sus hermanos están atrapados para siempre en un juego mortal, a merced de un cruel diablo y espantosos espectadores. Solo un habitante de la casa puede sobrevivir. Genevieve ahora debe ganar o morir.
Rowin la advierte de que él es el más letal de los hermanos Silver. Que siempre gana. Y que su única oportunidad es competir como su mujer… así que tienen que convencer a su público de que están desesperadamente enamorados. Y aunque Genevieve está dispuesta a hacer lo que haga falta para sobrevivir, sabe que no puede confiar en Rowin y también que el ardiente deseo que parece estar surgiendo entre ellos no puede ser real…
Después de todo, fue Rowin quien le enseñó la primera regla de Enchantra: nunca confíes en tu corazón.
Una magus marcada por la guerra. Una fragata consciente. Un secreto que podría hundir imperios.
Cuando rescatan a la Subteniente Azumagus Honor Renn de entre los restos de su primer puesto naval, solo espera la muerte o la desgracia. Sin embargo, se despierta a bordo de la Piedra Angular, una embarcación legendaria de la que se habla en las baladas portuarias y en las salas de guerra reales por igual. Una tripulación de inadaptados. Un capitán élfico y misterioso. Y una misión ligada a la Gran Barrera del Terror, el muro de agua agrietado que impide que Supramar e Inframar estallen en una guerra sin cuartel desde hace cientos de años.
Pero la tragedia que hundió su último barco no solo se cobró vidas, sino que además dejó algo a su paso.
Ahora Renn carga con un secreto que todo el mundo anhela. Una maxia quimérica, arcana… y que poco a poco está quitándole la vida. Puede que la misión del capitán sea su única oportunidad para sobrevivir, incluso si él aún no confía en ella.
Atrapada entre corsarios, príncipes y espías, Renn sabe que cada decisión que tome podría hundir su futuro o incendiar el mar.
Mallory Fontaine es una farsante. Aunque proviene de un ancestral linaje de brujas, la única magia que posee es su habilidad para ver fantasmas. Su hermana y ella se encargan del negocio familiar, gracias al que a duras penas subsisten vendiendo hechizos inútiles a clientes crédulos y haciendo de guías en la tristemente famosa mansión Zafiro, donde unos terribles asesinatos tuvieron lugar.
Mallory es una autoproclamada experta en el conde Bastien Zafiro, también conocido como Monsieur Le Bleu, quien asesinó brutalmente a tres de sus esposas hace más de un siglo. Pero la joven jamás pensó que conocería al tataratataranieto de Bastien y heredero de la mansión Zafiro. Armand es atractivo y rico, y está convencido de que las hermanas Fontaine tienen tanto talento como dicen. Son justo lo que andaba buscando. Cuando le ofrece a Mallory una enorme cantidad de dinero para librar a su hogar del fantasma de Le Bleu, ella no se puede resistir. ¿Unas vacaciones pagadas en esa mansión en mitad del campo? Es como un sueño hecho realidad, si no fuera por los fantasmas de las mujeres asesinadas y los monstruos.
Pero cuando un asesinato vuelve a perturbar la Casa Zafiro, Mallory debe descubrir qué ha sucedido, y está casi segura de que el asesino es mortal. Si quiere tener alguna esperanza de cobrar lo que se le ha prometido, deberá resolver el asesinato y desterrar al fantasma, todo ello mientras trata de seguir manteniendo la apariencia de que es una poderosa bruja.
Pero su mayor reto será aprender a confiar en su corazón. Especialmente cuando la persona a la que más desea su corazón quizá sea el mismísimo asesino.
«Pues claro que quiero ser como ellos. Son tan hermosos como una espada forjada en un fuego divino. Son inmortales».
«Y Cardan es incluso más hermoso que el resto, con una cabellera negra tan iridiscente como las alas de un cuervo y unos pómulos tan afilados que podrían arrancarte el corazón de cuajo. Le odio más que a los demás. Le odio tanto que a veces, cuando le miro, me cuesta respirar».
La exiliada reina mortal de Faerie, Jude, ya no tiene poder alguno y aún está recuperándose de la traición que ha sufrido. Pero está decidida a recuperar todo lo que le han arrebatado. Y su oportunidad llega cuando su hermana Taryn le pide ayuda porque su vida está en peligro. Jude deberá regresar a la traicionera corte de Faerie si quiere salvar a su hermana. Pero Elfhame no está como antes de que Jude se fuera. La guerra es inminente. Y Jude va a tener que entrar en territorio enemigo para retomar el sangriento juego de poder de los inmortales. Y, cuando una poderosa maldición se desate y cunda el pánico, Jude deberá elegir entre consumar su ambición o conservar su humanidad…
«Pues claro que quiero ser como ellos. Son tan hermosos como una espada forjada en un fuego divino. Son inmortales».
«Y Cardan es incluso más hermoso que el resto, con una cabellera negra tan iridiscente como las alas de un cuervo y unos pómulos tan afilados que podrían arrancarte el corazón de cuajo. Le odio más que a los demás. Le odio tanto que a veces, cuando le miro, me cuesta respirar».
Jude debe mantener a su hermano a salvo, y para ello se ha unido al rey malvado, Cardan, y se ha convertido en quien maneja realmente el poder de la corona. Navegar en un mar de traiciones políticas constantes ya es lo bastante complicado, pero Cardan es, encima, terriblemente difícil de controlar. Hace todo lo que puede para minar a Jude, aunque su fascinación por ella permanece intacta. Cuando es evidente que alguien cercano a Jude planea traicionarla, lo que no solo pondrá en peligro su vida sino la de aquellos a los que más quiere, Jude deberá descubrir al traidor, luchar contra sus complejos sentimientos hacia Cardan y mantener el control de Faerie pese a ser mortal.
Decían que los dioses eran un mito. Que los gigantes solo eran historias contadas alrededor de fogatas moribundas. Mentían.
Los dioses no están muertos; tan solo están dormidos, encerrados en cuerpos mortales, desperdigados por el mundo y esperando a que la chispa adecuada los despierte. Y mi padre es el más despiadado de todos.
Me crio para obedecer. Para sangrar. Para ser su espada cuando llegue el momento. Y ahora me ha enviado a la Universidad de Endir, un lugar lleno de linajes antiguos y secretos letales, para recuperar el Mjölnir, el martillo de las leyendas. Si fracaso, todas las personas que quiero morirán.
Pero Aric Erikson no formaba parte del plan. Él es el heredero del enemigo. Distante. Peligroso. Y… la única persona de quien no puedo permitirme enamorarme. Se ha aislado por completo detrás de un muro de hielo, pero cuanto más me ordenan que lo descifre, más difícil me resulta recordar dónde terminan las mentiras y dónde comienzo yo.
Ahora, lo único que me separa de una guerra que decidirá el destino del mundo son una misión que yo no escogí… y un hombre a quien nunca debí amar.
Pero, si yo soy la chispa, tal vez él sea la mecha.
¿Y los dioses? Están a punto de despertar furiosos.
Los dioses no están muertos; tan solo están dormidos, encerrados en cuerpos mortales, desperdigados por el mundo y esperando a que la chispa adecuada los despierte. Y mi padre es el más despiadado de todos.
Me crio para obedecer. Para sangrar. Para ser su espada cuando llegue el momento. Y ahora me ha enviado a la Universidad de Endir, un lugar lleno de linajes antiguos y secretos letales, para recuperar el Mjölnir, el martillo de las leyendas. Si fracaso, todas las personas que quiero morirán.
Pero Aric Erikson no formaba parte del plan. Él es el heredero del enemigo. Distante. Peligroso. Y… la única persona de quien no puedo permitirme enamorarme. Se ha aislado por completo detrás de un muro de hielo, pero cuanto más me ordenan que lo descifre, más difícil me resulta recordar dónde terminan las mentiras y dónde comienzo yo.
Ahora, lo único que me separa de una guerra que decidirá el destino del mundo son una misión que yo no escogí… y un hombre a quien nunca debí amar.
Pero, si yo soy la chispa, tal vez él sea la mecha.
¿Y los dioses? Están a punto de despertar furiosos.