Hace dieciséis años, Rachel Price desapareció. Su hija Bel fue la única testigo.
A sus dieciocho años, Bel cree que Rachel se fue voluntariamente y desea que todos sigan adelante, pero el caso vuelve a la luz cuando la familia Price accede a realizar un documental sobre su misteriosa desaparición.
Bel no puede esperar a que termine el rodaje y a que la vida vuelva a la normalidad, pero sucede lo imposible: su madre regresa y la vida de los Price nunca volverá a ser la misma.
Rachel tiene una historia increíble sobre lo que le pasó. Increíble, porque Bel no está segura de que sea real. Con las cámaras todavía grabando, intentará descubrir la verdad sobre su madre y por qué realmente ha vuelto de entre los muertos...
Dorian Gray es un joven increíblemente apuesto e inocente que, tras ver un retrato suyo, queda cautivado con su propia belleza.
Cuando es consciente de que la juventud es efímera, no duda en vender su alma a cambio de verse eternamente como en el retrato. Pero poco a poco su alma se irá pudriendo y, aunque su imagen no lo refleje, el cuadro que mantiene oculto sí lo hará.
Le robó la corona, así que él le robó a su hija.
Desde hace años, Erik, el rey del Reino Eterno, vive consumido por una sola obsesión: vengarse del hombre que asesinó a su padre y lo mantiene prisionero bajo las olas.
Pero todo cambia cuando Livia, la hija de su enemigo, rompe sin saberlo los sellos que lo mantenían prisionero…
Erik la secuestra y planea utilizarla para reconquistar su reino, aunque Livia no es tan fácil de dominar como Erik esperaba.
Con cada día que pasa, su luz perturba las tinieblas que él ha cultivado durante años. La furia da paso al deseo. La venganza, a la duda. Y el corazón de un rey implacable empieza a rendirse ante aquello que juró destruir.
¿Puede el amor saciar la sed de venganza?
Le robó la corona, así que él le robó a su hija.
Desde hace años, Erik, el rey del Reino Eterno, vive consumido por una sola obsesión: vengarse del hombre que asesinó a su padre y lo mantiene prisionero bajo las olas.
Pero todo cambia cuando Livia, la hija de su enemigo, rompe sin saberlo los sellos que lo mantenían prisionero…
Erik la secuestra y planea utilizarla para reconquistar su reino, aunque Livia no es tan fácil de dominar como Erik esperaba.
Con cada día que pasa, su luz perturba las tinieblas que él ha cultivado durante años. La furia da paso al deseo. La venganza, a la duda. Y el corazón de un rey implacable empieza a rendirse ante aquello que juró destruir.
¿Puede el amor saciar la sed de venganza?
«Pues claro que quiero ser como ellos. Son tan hermosos como una espada forjada en un fuego divino. Son inmortales».
«Y Cardan es incluso más hermoso que el resto, con una cabellera negra tan iridiscente como las alas de un cuervo y unos pómulos tan afilados que podrían arrancarte el corazón de cuajo. Le odio más que a los demás. Le odio tanto que a veces, cuando le miro, me cuesta respirar».
Jude debe mantener a su hermano a salvo, y para ello se ha unido al rey malvado, Cardan, y se ha convertido en quien maneja realmente el poder de la corona. Navegar en un mar de traiciones políticas constantes ya es lo bastante complicado, pero Cardan es, encima, terriblemente difícil de controlar. Hace todo lo que puede para minar a Jude, aunque su fascinación por ella permanece intacta. Cuando es evidente que alguien cercano a Jude planea traicionarla, lo que no solo pondrá en peligro su vida sino la de aquellos a los que más quiere, Jude deberá descubrir al traidor, luchar contra sus complejos sentimientos hacia Cardan y mantener el control de Faerie pese a ser mortal.
Una fantasía romántica repleta de aventuras, magia, amor, peligro y traiciones.
Cuando el enemigo reclama tu vida solo existe un camino…
Rogvall nos ha declarado la guerra.
Llevo preparándome para ser reina de Aisha del Norte desde que era una niña, por eso sé que corremos un grave peligro.
Nuestra eterna enemistad con los elementales ha provocado guerras y muertes durante milenios. Por desgracia, el pasado nos persigue, y la única manera de evitar un nuevo derramamiento de sangre es ofrecerle mi vida a Rogvall, eso o tratar de equilibrar la balanza encontrando la manera de arrebatarle sus poderes.
El Alto Mando y mi padre quieren protegerme y dejarme al margen de la expedición, pero esa es una actitud egoísta que no voy a permitir, aunque para ello tenga que simular que Marcus, el hijo del capitán general de Aisha del Norte, me ha embaucado para que me suba en su carromato y abandone la seguridad de mi hogar.
Sé que es una locura, sobre todo porque no acabo de entender en qué momento mi enemistad con Marcus se ha ido transformando en un deseo incontrolado de besarlo.