The Spark: Just days before the start of junior year, a spontaneous kiss and then a lie shakes the very foundation of the friendship between best friends Immie and Paige. Immie’s twin brother, Arch, knows something, only he’s not saying it. Some loyalties run too deep to be broken by accidental betrayal.
The Fuel: Enter Rohan, new to Wood Valley High by way of London, who walks into school on the first day completely overwhelmed by his sudden move halfway around the world. When Paige calls dibs on him—he’s too cute to ignore—Immie is in no position to argue, certainly not after taking the fall for the disloyal kiss. Too bad for Immie that Ro feels like the best kind of familiar.
The Kindling: Former lab partners Arch and Jackson, Paige’s ex-boyfriend, have never considered themselves more than friends. But sometimes feelings can grow like flames fanned by the wind.
The Flames: When the girls’ bathroom at Wood Valley is set ablaze, no one doubts it’s arson. But in this bastion of privilege, who’d be angry enough to want to burn down the school? Answer: pretty much everyone.
William Anderson es el escritor de fantasía más exitoso de la década, con millones de lectores enganchados a su pluma. Es exigente, ambicioso… y tremendamente atractivo. Y también es un bocazas.
Raquel García es una joven española que llegó a Nueva York persiguiendo su sueño: trabajar en una de las editoriales más importantes del país. Lo que no imaginaba es que, para conseguirlo, debería lidiar con Anderson después de que este, con más ego que sentido común, prometa en un reconocido programa de televisión que su próximo libro será el best seller de romántica del año.
William no está dispuesto a dejarse corregir y Raquel no va a pasarle ni una, sobre todo si lo que escribe está lleno de clichés pasados de moda.Condenados a entenderse, tendrán que trabajar juntos para superar un gran reto: sacar adelante la novela que cambiará sus vidas.
Beth ha logrado acceder al programa de estudios al que siempre aspiró, aunque no esperaba que traspasar esa meta fuera a tambalear todos los cimientos de lo construido en los últimos meses. Eso que descubrió con un chico que quiso hacer volar sus mariposas y le entregó toda la esperanza tatuada en su piel.
Lo que encuentra en el grupo de Teatro era el mayor sueño de Beth. La peor pesadilla de Chris. Y para Ben… Para Ben será un reto difícil de superar.
¿Se puede elegir otro camino después de mirar a los ojos al destino?
At a secret Manhattan boarding school, the Descendants of the Chinese zodiac have hidden away since the source of their magic—the twelve zodiac statues—was vandalized and lost to time. Thus, a curse befell the Descendants, and they’ve lived as creatures of darkness . . . until now.
When the lost statues suddenly resurface and a powerful classmate is found dead, all signs point to foul play from the fae.
Un slow burn altamente adictivo.
A veces los mejores planes son los inesperados.
Zoe y Axel son polos opuestos y, a la vez, muy similares.
A él le encantan las matemáticas; ella las odia.
Él es reflexivo; ella da muy pocas vueltas a las cosas.
A él no le gusta el chocolate; a ella no le importaría alimentarse de por vida a base de dulces.
Los dos creen que no encajan, los dos agradecen el silencio y los dos desconocen lo que uno siente cuando se enamora.
Aunque quizá el punto de unión más importante entre ambos es que los dos están a punto de averiguarlo.
De la autora de La hipótesis del amor, una romcom en la que los caminos de dos rivales del ajedrez se cruzan en una competición donde acabarán jugándose el corazón Para Mallory Greenleaf, el ajedrez ha pasado a mejor vida. Ahora sopesa con cuidado cada decisión que toma: después de que dicho deporte hiciese estragos en su familia hace cuatro años, Mallory se dedica en exclusiva a su madre, a sus hermanas y a un trabajo basura con el que paga las facturas. Al menos, hasta que accede de mala gana a participar en un último torneo benéfico y, sin pretenderlo, machaca al famoso Matarreyes, Nolan Sawyer: el campeón mundial y el tío más malote del ajedrez. La derrota de Nolan frente a una don nadie de campeón nato deja de piedra a todo el mundo. Pero lo más desconcertante es que el chico quiere enfrentarse de nuevo a ella. ¿Qué clase de gambito está poniendo Nolan en práctica? Lo más inteligente sería dar media vuelta y marcharse. Abandonar. Dar por finiquitada la partida. Sin embargo, la victoria le brinda la posibilidad de embolsarse unos cuantos premios en metálico, algo que buena falta le hace, y, pese a todo, no puede evitar sentirse atraída por el enigmático estratega...