Rompe con la cultura de dieta y haz las paces con tu cuerpo tal y como es.
¿Alguna vez has pensado que, si perdieras uno o dos kilos, tu vida mejoraría? ¿Cuándo hiciste tu primera dieta? ¿Cuántos tiempo, esfuerzo y dinero has invertido para conseguir un cuerpo normativo? ¿Sientes que tu cuerpo es un work in progress eterno?
Mantenernos positivas acerca de nuestro aspecto en todo momento es agotador, además de sumamente difícil: más de la mitad de las mujeres sufrepor su imagen corporal y cree que no son lo suficientemente buenas ni lo suficientemente bellas. El movimiento body positive es tendencia, pero ¿qué quiere decir realmente querer nuestro cuerpo? ¿Y si no tuviese que gustarnos nuestro aspecto físico?
En este libro, Laura Alberola –psicóloga especializada en trastornos de conducta alimentaria y trauma– nos presenta una visión rompedora que nos invita a replantearnos todo lo que sabemos sobre nuestra imagen corporal, la autoestima, las emociones y nuestra relación con nuestros cuerpos. Suelta la dieta, sana tu cuerpo nos habla, de forma compasiva y combativa, sobre el arte radical de aprender a tratarnos a nosotras mismas con la amabilidad y compasión con las que tratamos a los demás.
Si alguien inventara una máquina capaz de sumergirte en un sueño lúcido a través del cual descubrieras como sería tu vida ideal, ¿te atreverías a probarlo?
Violeta, cansada de echar de menos a su exnovio Tomás y de no acabar de sentir lo que tendría que sentir por Yago, ni por su trabajo actual en la galería, no lo duda ni un momento. Lo que Violeta no espera es que un fallo en la máquina cambie su vida por completo haciendo que un chico misterioso, Pau, aparezca en sus sueños.
Un mundo totalmente inesperado se abre ante ella el día que sueña con él por primera vez, siente de inmediato una conexión eléctrica y especial; un chico que con solo su mirada parece mostrarle el verdadero sentido de la vida, del amor y de la muerte. Porque hay relaciones que trascienden nuestro plano de existencia. El problema de Violeta vendrá cuando despierte y se percate de que encontrar a Pau en la vida real no es tarea fácil.
A los veintidós, Sydney tiene una vida fantástica: está enamorada de su novio Hunter y comparte piso con su mejor amiga Tori. Pero todo cambia cuando descubre que él la engaña y debe tomar una decisión. Sydney se siente fascinada por su misterioso vecino Ridge. No puede dejar de escucharlo cuando toca la guitarra desde su balcón. Mientras, Ridge ve algo en Sydney que no puede ignorar.
A los veintidós, Sydney tiene una vida fantástica: está enamorada de su novio Hunter y comparte piso con su mejor amiga Tori. Pero todo cambia cuando descubre que él la engaña y debe tomar una decisión. Sydney se siente fascinada por su misterioso vecino Ridge. No puede dejar de escucharlo cuando toca la guitarra desde su balcón. Mientras, Ridge ve algo en Sydney que no puede ignorar.
Cuando a Warren le ofrecen la oportunidad de tener una compañera en un piso donde solo vivían chicos, acepta inmediatamente, ya que cree que puede ser interesante. Las dudas nacen cuando su nueva compañera de piso resulta ser Bridgette, una chica aparentemente fría y calculadora. ¿Podrá Warren descongelar el corazón de Bridgette? ¿Será ella capaz de aprender a amar? Tal vez algún día. Tal vez nunca.
A Gerard "Gibsie" Gibson, el descarado del colegio, la comedia le corre por las venas, pero bajo su carácter alegre y despreocupado se esconde un joven hecho pedazos que vive atormentado por su pasado. Gibsie utiliza el humor para lidiar con sus demonios y ocultarle al mundo todo lo que siente.
Solo hay una persona que lo conoce de verdad. Se trata de la hermana pequeña de su amigo. Claire, su muñequita.
Siempre de buen humor, Claire Biggs se ha pasado la vida idolatrando al chico del otro lado de la calle. Ella ve en Gerard algo que nadie más ve y está decidida a domesticar la salvaje naturaleza de su mejor amigo de la infancia.
Pero ¿sobrevivirá la amistad de Gibsie y Claire a lo inesperado cuando se traspasen ciertas líneas? ¿Se convertirá en algo más o acabarán ambos siendo arrastrados por la corriente?