Puede que Rue Siebert no lo tenga todo, pero no le falta de nada: tiene unos pocos amigos con los que siempre puede contar, la estabilidad económica que anhelaba de pequeña y una exitosa carrera como ingeniera biotecnológica en Kline, una de las empresas emergentes más prometedoras en el campo de la ciencia de los alimentos. Ha trabajado duro y ha conseguido que su mundo sea estable y agradable. Hasta que una hostil adquisición por parte de otra empresa y su ofensivamente atractivo representante amenazan con destruirlo todo.
Eli Killgore y sus socios quieren hacerse con Kline de todas todas. Eli tiene sus motivos para llevar a cabo este trato, y es un hombre que siempre consigue lo que quiere. Con una excepción: Rue. La mujer en la que no puede dejar de pensar. La mujer con la que tiene prohibido estar.
Divididos entre la lealtad y una innegable atracción, Rue y Eli tiran la cautela por las ventanas del laboratorio y de la sala de juntas. Su romance es secreto, sin ataduras y tiene una fecha límite: el día en que una de sus empresas venza. Pero el corazón es un negocio arriesgado; uno en el que se juega a todo o nada.
Una hechizante melodía suena desde lo profundo del bosque que rodea el recóndito pueblo de Deeping Cross.
Perturbadora, excitante, mágica.
Rain Cooper la escucha. ¿Es la única que lo hace? Por momentos, parece surgir de su propio cuerpo.
Y la provoca. La seduce desde las sombras. La invita a seguirla, hasta que Rain no puede resistirse y solo le queda dejarse llevar.
Cuando la música suena, Rain solo puede obedecer.
Cuando la música suena, lo mejor es no escuchar.
Cuando la música suena, no la sigas.
La vida de Nika ha sido un infierno desde que tiene uso de razón. Cuando llega a Soleil huyendo de sus demonios, no espera nada de aquel pueblucho en medio de la nada. Y, sin embargo, allí conoce a la persona que le cambiará la vida.
Dividido entre el amor, la lujuria y el terror a sucumbir a su lado más oscuro, Nika debe decidir si puede llegar a ser lo bastante bueno para Mia, para amarla y cuidarla, o si debe alejarse de ella para siempre antes de hacerle daño.
Y es que, cuando el pasado vuelva a llamar a su puerta, todo cambiará para siempre.
Toda historia tiene dos caras.
Ya conoces la de Mia.
¿Te atreves a conocer la Nika?
Un enemies to lovers lleno de misterio y romance que no podrás dejar de leer.
No te fíes de Nika.
No le mires a los ojos.
Y, sobre todo, no te enamores de él.
Mia sueña con dejar atrás el pueblo de Soleil y, en el último año de instituto, decide tomar las riendas de su futuro. Pero justo entonces la familia Bakker se muda a la mansión vecina y el enigmático Nika irrumpe en su vida. Mia cree que puede planificar su destino, calcular cada uno de los pasos que da e incluso escoger de quién se enamora, pero Nika está decidido a demostrarle que se equivoca y a convertirse en el idiota que poco a poco le robará el corazón.
Sin embargo, enamorarse de él acarrea consecuencias que Mia nunca habría sido capaz de prever. Nika vive en un halo de misterio y esconde secretos que pueden cambiarlo todo en un abrir y cerrar de ojos.
Una noche en París. Dos caminos entrelazándose.
Cuando Rhys y Ginger se conocen en las calles de la ciudad de la luz, no imaginan que sus vidas se unirán para siempre, a pesar de la distancia y de que no puedan ser más diferentes. Ella vive en Londres y a veces se siente tan perdida que se ha olvidado hasta de sus propios sueños. Él es incapaz de quedarse quieto en ningún lugar y cree saber quién es. Y cada noche su amistad crece entre emails llenos de confidencias, dudas e inquietudes. Pero ¿qué ocurre cuando el paso del tiempo pone a prueba su relación? ¿Es posible colgarse de la luna junto a otra persona sin poner en riesgo el corazón?
Una historia sobre el amor, el destino y la búsqueda de uno mismo.
Beth vuelve a la ciudad universitaria tras más de un año fuera. Esta vez sabe quién es y está dispuesta a crearse su propio destino a medida día y a día y a dejar que las mariposas desaten su efecto si es así como tiene que ser.
Ben sabe que una vez se metió de lleno en la boca del lobo y ni siquiera le preocupa que no exista la salida, porque tiene claras sus prioridades: no hay nada que pueda interponerse entre él, el teatro y las personas a las que quiere.
Y Chris… Chris hace tiempo que perdió la esperanza de que un «para siempre» no sea tan solo un imposible más.