A veces el amor florece donde menos te lo esperas...
Cuando Loan y Violette se conocieron, lo suyo fue un flechazo platónico. En aquel momento, Loan tenía pareja desde hacía cuatro años, y no tenía ojos para nadie más. Por eso, en Violette no veía otra cosa que no fuera amistad y complicidad inocente.
Pero, un año después, las cosas han cambiado. Loan está hecho polvo porque su novia lo ha dejado. Y Violette está saliendo con alguien. Loan no tiene muy claro por qué, pero sabe que detesta la nueva situación de su amiga...
Por eso, cuando cuando Violette le pide un favor, él no lo ve demasiado claro... Su amiga le confiesa que sigue siendo virgen y que solo confía en él para su primera vez. ¿Estará dispuesto Loan a acostarse con ella, tan solo para librarla de su virginidad y seguir con su vida sin preocuparse más por ello? La propuesta de Violette tiene pinta de ser una muy mala idea... Pero a fin de cuentas, solo sería una vez. De verdad, solo una. ¿O no?
Un romance slow-burn de lo más adictivo.
MARY, KAT Y LILLIA NO ESTÁN PREPARADAS PARA LO QUE VENDRÁ.
Tras la muerte de Rennie, Kat y Lillia intentan recomponer las piezas de lo que pasó esa noche. Ambas se culpan a sí mismas: ¿Y si Lillia no se hubiera marchado con Reeve…? ¿Y si Kat se hubiera quedado con Rennie…?
Pero solo Mary conoce la verdad sobre esa noche. Sabe lo que es. También sabe lo que ocurrió entre Lillia y Reeve: cómo se enamoraron, cómo él fue feliz cuando lo único que merecía era sentir el dolor que ella sufrió.
Es hora de dejar atrás los juegos de venganza adolescentes. Ahora Mary no busca justicia, busca destruirlo todo. ¿Habrá algo que sobreviva a su furia?
A veces necesitamos perdernos para encontrar nuestro amor.
Querida Alejandra:
Desde el día en que te vi por primera vez en mi librería, supe que ibas a revolucionar mi vida. Con tus dudas, tus miedos, tu peculiar manera de considerarte no lectora. Con ese dolor y esa rabia que guardas desde hace años hacia un padre ausente. Pero también con tus colores, esos outfits imposibles, esa belleza que brilla fuera y dentro de ti, esa necesidad de comerte la vida a bocados mientras buscas un camino que seguir.
Un camino que, por ahora, te aleja de mí y te lleva a Gran Canaria. Temo que no vuelvas y me dejes con mis libros, con mi abuelo, algo perdido sin ti. Pero, si el viaje sirve para que te encuentres y te reconcilies con la vida, aguantaré. Te esperaré. Sé que las relaciones a distancia son un riesgo y lo que yo te ofrezco no es mucho… ¿Lo dejaría todo por ti? ¿Volverás a mí? Quién sabe, mi querida rubia, mi Álex.
Andrómeda es una adolescente misteriosa, como la galaxia, que no se relaciona con nadie. En clase, desde una mesa al lado de la ventana, observa el mundo a través de unas gafas de sol, como si no tuviese nada que ver con ella.
Héctor es otro elemento extraño en el instituto. Extremadamente amable y tímido no sabe comunicarse, quizá porque piensa que, de hacerlo, nadie le comprenderá. A la hora del recreo, se sienta solo en la parte más alta de las gradas del patio y mira el cielo, mientras sueña en como podría conocer a la chica enigmática que va con él a clase.
Hasta que, un suceso desafortunado los acerca para, después, separarlos de nuevo. Cinco años después, Héctor y Andrómeda se reencuentran y comienzan una relación que parece querar traspasar los límites de la amistad.
Pero, ¿pueden dos corazones rotos sanarse mutuamente y recuperar la ilusión de vivir?
Mi mundo ha cambiado para siempre. Estoy atada a los herederos del Inframundo por un matrimonio imposible, y encima he provocado un terremoto que ha sacudido los cimientos del Olimpo…
Nada de esto debía ocurrir. Ahora me encuentro irremediablemente unida a mis monstruos, pero no pienso aceptar el destino que otros han decidido para mí.
Dispuesta a vengarme y a descubrir la verdad que se oculta tras mis letales poderes, me alisto junto a mis mentores en el Escuadrón de la Muerte. Allí aprenderé hasta dónde llega mi fuerza… y qué precio quiero pagar por ella.
Creen que pueden controlarme. Que un dios puede ser encadenado. Que un monstruo puede ser encerrado… Pero están a punto de descubrir su mayor error.
En la Noche de Kupala, Dymitr llega a los bajos fondos de Chicago, rebosantes de magia y monstruos, con una peligrosa misión: recoger la flor del helecho y ofrecérsela a una criatura maldita a cambio de que le ayude a encontrar a la legendaria bruja Baba Yaga. Ala es una zmora, una criatura que se alimenta del miedo humano, y sufre una maldición familiar que la está matando lentamente. Está lo bastante desesperada como para acceder a lo que le pide Dymitr, aunque no conozca sus motivos. Durante el transcurso de una noche, ambos arriesgarán sus vidas para encontrar a Baba Yaga e iniciarán una frágil amistad… Pero si Ala descubre el secreto que Dymitr está escondiendo, podría ser el fin.