Albert Einstein es uno de los científicos más importantes de la historia y un icono del siglo XX. ¿Cómo funcionaba su mente? ¿Qué le hizo un genio? ¿Cómo era el ser humano detrás del personaje público? En la primera biografía completa de Albert Einstein escrita con acceso a todos sus archivos, Walter Isaacson logra un extraordinario retrato del personaje y de su época y un fascinante relato de su vida.
A partir de la correspondencia privada de Einstein, Isaacson cuenta cómo un funcionario de patentes imaginativo e impertinente (un mal padre con un matrimonio complicado, incapaz de conseguir un empleo en la universidad ni un doctorado) fue capaz de desvelar los secretos del cosmos y comprender los misterios del átomo y del universo. Su creatividad estaba ligada a su rebeldía, y su éxito se basó en cuestionar las verdades aceptadas y en asombrarse ante cuestiones que otros consideraban mundanas. Así llegó a una moral y unas ideas políticas que pasaban por el respeto a las mentes libres, los espíritus libres y los individuos libres. Su fascinante historia demuestra la relación entre creatividad y libertad.
«Un libro que ha marcado época», Margarita Rivière.
El «acoso moral» es el concepto que describe la posibilidad de destruir a alguien sólo con palabras, miradas o insinuaciones. En este libro, que se alimenta de numerosos testimonios, la autora analiza la especificidad de este tipo de relaciones perversas y nos enseña a identificarlas allá donde se produzcan, ya sea en la pareja, la familia o la empresa.
El acoso moral genera, en las personas que lo sufren, una espiral depresiva, cuando no suicida, que las arrastra hacia una caída mortal. Es una agresión constante e insidiosa de una persona hacia otra con la que el agresor pone de manifiesto su voluntad de desembarazarse de alguien sin mancharse las manos, pues estas personas perversas saben enmascarar muy bien sus intenciones.
Marie-France Hirigoyen nos enseña a identificar estas imposturas para que las víctimas puedan recuperar sus puntos de referencia y librarse de la influencia destructiva de su agresor.
Como expresa en su introducción Franco Volpi, El arte de insultar es el complemento perfecto de El arte de tener razón, pues, tal como acababa concluyendo el propio Arthur Schopenhauer (1788-1860), y aun previniendo contra él, éste era el último recurso cuando todas las demás artes de la argumentación habían fracasado. Si bien el fundador del pesimismo desaconsejó en todos sus escritos llegar a tal extremo, fue generoso a la hora de diseminar a lo largo de sus obras insultos, improperios, ofensas, escarnios y sentencias tajantes que, reunidas en orden alfabético en este volumen que difícilmente dejará indiferente a nadie, nos muestran una de las caras más atrabiliarias, fulminantes y políticamente incorrectas avant la lettre del filósofo de Darjzig.)