El Japón es el país de la escritura. En 1970, Roland Barthes dedica una obra al sistema simbólico japonés, en un viaje no por el Japón rela, sino por el de sus signos. Barthes no es el turista que pasea por las calles, degusta la gatronomía o asiste a representaciones teatrales, sino el semiólogo que se afana por interpretar el significado y el significante. El resultado es un tratado sobre el signo, sus reglas y su belleza.
Con El Imperio de los signos, Roland Barthes, uno de los máximos representantes del postestructuralismo francés y uno de los padres de la semiótica moderna, inicia una fase en la que comienza a sentirse escritor, a construir un estilo propio; en palabras del autor: "Este libro es una especie de entrada, no tanto en la novela cuanto en lo novelesco"
Obra fundamental para la religión y la filosofía chinas, El libro del Tao es una sencilla guía de la virtud que incita a la paz, el entendimiento y la humildad. Ofrece desde consejos políticos a recomendaciones de sabiduría popular y ha servido de inspiración a artistas a través de los tiempos y por todo el mundo.
El ensayo titulado El malestar en la cultura, en el que Sigmund Freud (1856-1939) sentó que nuestra especie ha pagado por el progreso el elevado precio de sacrificar la vida instintiva y reprimir la espontaneidad, es, como señala Carlos Gómez en la introducción al mismo que enriquece esta nueva edición, uno de los ensayos con más amplias repercusiones en el pensamiento del siglo XX. Completan el volumen otros trabajos fundamentales, como son «Sobre la conquista del fuego», «Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte» y los seis ensayos destinados a ser publicados bajo el rótulo genérico «Metapsicología», entre los que se halla el célebre «La aflicción y la melancolía».