Una biografía impactante. Una carta de amor a una misma, a la familia, a la vida y al mundo.
Unas memorias apasionantes y brutalmente honestas de la superestrella mundial y creadora de la serie Red Table Talk, Jada Pinkett Smith. En un panorama en el que los medios de comunicación ponen el foco en la vida de las grandes celebridades, Jada Pinkett cuenta su verdadera historia en una conversación íntima con los lectores. En este libro, explora el camino que tuvo que recorrer hasta llegar a aceptar su poder como mujer.
Desde su infancia poco convencional en Baltimore hasta su matrimonio con uno de los hombres más conocidos del mundo, Jada se sincera explicando detalles íntimos jamás contados sobre su vida. Desde siempre, ha recibido etiquetas y ha sido protagonista de infinidad de relatos por parte de la prensa y la sociedad en general, víctima de los roles que la cultura impone a las mujeres. Estas memorias revelan que en el centro de todas las especulaciones e historias falsas hay una mujer que, como tantas mujeres, tuvo que adaptar su vida a las necesidades de las personas que quería y que la rodearon.
Válida, el amor que siempre merecí nos enseña quién es Jada y cómo abrazar nuestras almas más auténticas.
Hace unos años, Linda Kinstler se enteró de que un hombre que llevaba décadas muerto —un nazi que había pertenecido al mismo comando asesino que su abuelo— era objeto de una investigación judicial en Letonia. Se trataba de Herberts Cukurs, el «carnicero de Riga», un célebre aviador que, tras la Segunda Guerra Mundial, huyó a Brasil hasta que el Mosad lo asesinó en 1965. Debido a la desidia de la fiscalía y al blanqueamiento de la biografía de Cukurs en nombre del orgullo patrio, existía el riesgo de que el proceso desembocara en su absolución. Como sucedía en otros lugares de Europa, algunos hechos incontestables y arduamente probados del Holocausto eran puestos en tela de juicio al mismo tiempo que morían sus últimos supervivientes, es decir, sus últimos testigos legales.
Guiada por las reflexiones del estudioso Yosef Yerushalmi, que se pregunta si el antónimo del olvido no es la memoria sino la justicia, Kinstler investiga la historia de su familia y se sumerge en los archivos de diez países para reflexionar sobre los desafíos legales y morales que presentan los crímenes del nazismo en pleno siglo xxi. ¿Cómo defender la verdad y la dignidad de las víctimas cuando se apagan sus voces? ¿Qué papel le corresponde a la justicia en una época en que, al amparo de ideologías ultranacionalistas, proliferan la negación y el revisionismo?
En Venecia, el pasado y el presente se entretejen de forma curiosa, los venecianos no se han recuperado del todo de la pérdida de la gloria, quizá no la hayan aceptado siquiera, de modo que en el fondo de sus pensamientos, su ciudad sigue siendo la Serenísima, la Novia del Adriático. Esta mezcla de resignación y persistencia da a la gente un toque de melancolía, una tristeza semejante a la laguna, lisa y seca.» A menudo clasificado como el mejor libro de viajes jamás escrito, Venecia no es ni una guía ni un libro de Historia sino una apasionada inmersión en la vida y en el carácter venecianos. Jan Morris logra capturar el temperamento y el alma acuática de la ciudad guiándonos por sus calles a través de sus sonidos, olores, luces y colores. No hay rincón de Venecia que no haya investigado y al que no haya devuelto la vida. Jan Morris visitó Venecia por primera vez de joven durante la Segunda Guerra Mundial siendo el soldado James Morris.