Oberstdorf es un hermoso pueblo de los Alpes. Allí, durante siglos, las personas llevaron vidas sencillas, al margen de la gran historia. Sin embargo, incluso en este idílico pueblo, el nacionalsocialismo llegó a controlar la vida y la mente de sus habitantes. Basado en material de archivo, cartas, entrevistas y relatos orales, Un pueblo en el Tercer Reich ofrece un retrato extraordinariamente íntimo de la Alemania en tiempos de Hitler, del auge del totalitarismo y de la trágica historia de las víctimas de los nazis. En estas páginas conoceremos, entre otros, a los judíos que sobrevivieron, como Dora Lemkes (y a los que no, como Emil Schnell); a Ludwig Fink, el alcalde nazi que intentó proteger a los perseguidos, y a Theodor Weissenberger, un niño ciego cuya vida se consideró «indigna de ser vivida». En esta obra imprescindible, descubriremos cómo las vidas, sueños y lealtades de los ciudadanos de a pie se vieron atrapadas en la tragedia de la historia.
Vivir sin jefes, trabajar desde la playa, ser tu propia marca… ¿La utopía de la generación online o la distopía de los algoritmos?
Internet nos prometió un sueño: trabajar desde cualquier lugar, tener horarios flexibles y convertir nuestras pasiones en una profesión. Pero bajo esa promesa se esconde una realidad más áspera: sueldos bajos, autoexplotación y la incertidumbre constante de no saber dónde termina el trabajo y empieza la vida. Esa fue la experiencia de Mar Manrique, recién graduada en Periodismo en plena pandemia, cuando las ofertas precarias y la falta de perspectivas la llevaron a crear Fleet Street, una newsletter sobre medios que empezó como un experimento personal y se convirtió en su trampolín profesional.
El viaje con el que arranca este maravilloso libro evoca la primera de tantas fugas de Arthur Rimbaud, en 1870, huyendo de su madre. Para el autor de Iluminaciones y Una temporada en el infierno, la vida se organiza en movimiento, el estado supremo de la poesía. Sylvain Tesson, que comparte con él la naturaleza inquieta del caminante, sigue los pasos del enfant terrible desde sus primeros versos en latín hasta las ansias de aventura que lo condujeron a Abisinia. Rimbaud se movió sin descanso, cambiando constantemente de punto de vista. Escapó de las Ardenas, pasó por salones parisinos de los que no quiso formar parte, persiguió el amor en Bélgica, vagó por Londres y se aventuró a morir en las pistas de tierra africanas.
Un verano con Rimbaud recorre paisajes reales e imaginarios y se adentra en expresiones y versos del poeta como su conocido «yo es otro», que permite reflexionar sobre la escisión del sujeto moderno, o su famoso poema de las vocales. Tesson comprende como nadie su necesidad de desplazarse, propone una interpretación sutil y elegante de sus versos y aviva en el lector el deseo de conocer o reencontrarse con una obra escasa pero salvaje.