Cumplidos ciento veinte años del nacimiento de Nikolaus Pevsner (enero de 1902) y cuarenta de su desaparición (agosto de 1983), la editorial Abada publica bajo el título Sobre lo pintoresco seis artículos suyos dedicados a los autores más conspicuos de la teoría del jardín paisajista, y a la postre del paisaje, en la Inglaterra del siglo XVIII, aparecidos entre los años 1944 y 1949, en la inmediata posguerra; y una conferencia dictada el 25 de noviembre de 1947 en el Royal Institute of British Architects sobre su aplicación a la arquitectura moderna, que aporta las claves del valor otorgado a lo Pintoresco en ese preciso momento histórico. Todo ello precedido de un estudio introductorio de Miguel Ángel Aníbarro que sitúa en su contexto el acercamiento del autor al tema.
Pevsner actúa como un historiador no solamente atento a examinar uno de los fenómenos culturales más llamativos de la Ilustración, sino comprometido con su tiempo, que intuye en lo Pintoresco una de las raíces –y no la menos profunda– de la arquitectura del Movimiento Moderno, así como cierta capacidad para solventar algunos problemas urbanos actuales.
William Shakespeare es uno de los pilares fundamentales de la literatura universal. Pero ¿qué tiene su escritura para trascender más allá de los siglos?
En 1765, el gran crítico inglés Samuel Johnson abrió su edición de las obras de Shakespeare con este texto, un prefacio impecable que analiza cómo el autor capturó la esencia de la naturaleza humana, combinando tragedia y comedia, lo sublime y lo cotidiano, en un equilibrio único.
Atento a las implicaciones morales de las narrativas de Shakespeare, Johnson logró elevar el estatus de la propia literatura gracias a esta lectura esencial que nos recuerda por qué sus obras siguen siendo imprescindibles para entender nuestra propia humanidad.
Un libro ideal para adentrarse en la mente de uno de los mayores genios literarios de la historia.
El 24 de febrero de 2022 los tanques rusos que invaden Ucrania llevan una Z blanca pintada en su blindaje en una señal de apoyo a Vladimir Putin. Esta fecha marca también un punto final para la sociedad rusa. La generación sucesora de la soviética, ávida de democracia y bienestar, cede definitivamente el testigo a una sociedad Z, nacida con Putin y basada en el resentimiento hacia Occidente y en la idea de revancha. Este libro analiza las claves de esta transformación que ha llevado a muchos rusos a asumir la violencia imperial generada por la nueva idea de Estado.