En mayo de 1940, el Ejército de Hitler invade Francia y avanza rápidamente, lo que pone en jaque a todos los que huyeron del régimen nazi a partir de 1933 y buscaron asilo al otro lado del Rin. De nuevo tienen que huir, esta vez lejos de Europa. Uwe Wittstock cuenta aquí ese dramático trance de la historia reciente a través de la figura de Varian Fry, un periodista estadounidense que montó en Marsella el llamado Centre Américain de Secours, cuya misión era salvar a los más destacados representantes de la cultura. La ciudad portuaria francesa se convirtió en un hervidero de perseguidos o amenazados, el único punto desde el que escapar, rumbo a América, a través de España, Portugal o el norte de África. Allí acabaron confluyendo personalidades de la talla de Hannah Arendt, Walter Benjamin, Heinrich Mann, Anna Seghers, André Breton, Max Ernst, Alma Mahler, Franz Werfel o Marc Chagall. De todos ellos y otros tantos más habla este apasionante ensayo que narra día a día las angustias y esperanzas de los que lo abandonaban todo para salvar sus vidas.
Esta original y fascinante obra sigue las huellas de los felinos a través de la historia para revelar una animalidad en el corazón del marxismo. Para ello, Leigh Claire La Berge examina un arco temporal de mil doscientos años que abarca la prehistoria feudal del capitalismo, sus épocas colonialista e imperialista, las revoluciones burguesas que promovieron el capitalismo y las revoluciones comunistas que se opusieron a él para esbozar cómo los gatos han sido entendidos durante mucho tiempo como criaturas de crítica económica y posibilidad liberadora. Ante la repetida aparición en los archivos de leones, tigres, gatos monteses y sabo-tabbies, la autora sostiene que los felinos son fundamentales para la forma en que los marxistas han imaginado la economía. En este bestiario radical, lúdico y generosamente ilustrado, La Berge demuestra que la lucha de clases es, en última instancia, una colaboración entre especies.
Más allá de su potente desarrollo económico o su destacada presencia en el ámbito tecnológico, somos grandes desconocedores de la realidad de China; y ello a pesar del terremoto de gran magnitud que ha supuesto su encaje en el equilibrio de poder internacional actual o de poner patas arriba lo que, hasta ahora, se creía como el único camino posible de desarrollo o gobernanza. Entre todas las incógnitas, este texto, del mayor experto sinólogo en lengua hispana, aborda una que sólo se ha tratado desde un planteamiento superficial y dicotómico: ¿cómo se ha adaptado el marxismo a la realidad de China para llegar a suponer un eje central en su vertiginoso proceso de modernización?