Epicteto, un esclavo que tuvo que exiliarse de Roma precisamente por sus ideas filosóficas, nos ha legado sus consejos para hallar la tranquilidad de espíritu conociéndonos a nosotros mismos y a la naturaleza. Aquí se encuentra condensada la regla de oro de la filosofía estoica: el secreto de la felicidad y de nuestra plenitud depende solo de nosotros; se basa en nuestra capacidad para centrarnos en lo que podemos cambiar y aceptar lo que escapa a nuestro control. Una obra esencial de la sabiduría que enseña a vivir hablándonos clara y directamente de la amistad, del amor, de los placeres y de otros aspectos de la vida cotidiana.
Epicteto, uno de los más insignes representantes del estoicismo romano, nos dejó un legado breve y directo, pero también brillante, rotundo e imperecedero. Este manual, de una asombrosa modernidad, se compone de una serie de sentencias y pensamientos que condensan su filosofía para alcanzar la sabiduría y una vida tranquila y feliz.
Epicteto es uno de los filósofos más célebres de la corriente filosófica conocida como estoicismo, de gran popularidad en la Grecia helenística y en la antigua Roma. Vivió muchos años como esclavo, sin embargo, tras quedar en libertad, se convirtió en uno de los filósofos más famosos del mundo. Su doctrina se centra sobre todo en la ética, en el mejor modo de vivir la vida, y sus enseñanzas han pasado a la historia como unas de las mejores maneras de alcanzar la paz interior. Tanto es así que cuando hablamos de «tomarnos las cosas con filosofía», por lo general nos referimos a las ideas estoicas, y, por tanto, a las de Epicteto. Completa este tomo el pequeño tratado conocido como Tabla de Cebes, una obrita que presenta una alegoría de la vida humana, siempre en la encrucijada entre elegir el bien y el mal.