El 9 de julio de 1860, la ciudad de Damasco fue testigo de uno de los episodios más violentos de su historia. Una turba enfurecida arrasó los barrios cristianos, dejando a su paso una estela de destrucción y muerte. Durante ocho días, la ciudad se sumió en la violencia, dejando un saldo de cinco mil cristianos muertos y miles de tiendas, iglesias, casas y monasterios saqueados y arrasados.
Eugene Rogan recrea el mundo perdido de Oriente Medio bajo el dominio otomano, sometido a la presión del cambio económico global y la expansión europea. Las reformas de mediados del siglo XIX aumentaron las tensiones en todo el imperio. En Damasco más que en ningún otro lugar, pues era una ciudad multifacética unida por el comercio de caravanas a Bagdad, el Mediterráneo y La Meca, donde el caos de idiomas, costumbres y creencias convivían en tolerancia. Hasta que las reformas comenzaron a beneficiar a la comunidad cristiana minoritaria a expensas de la mayoría musulmana.
Dieciséis filósofos de universidades americanas, con la ayuda de algunos de los más influyentes escritores y críticos del género del cómic, examinan el significado del bien y del mal, los límites de la violencia, los problemas de la justicia más allá de la ley, la identidad personal o la definición de lo humano y lo sobrehumano.
-¿Es cierto que Superman siempre antepone la necesidad ajena a la propia?
-¿O su altruismo es en realidad una forma velada de egoísmo?
-¿Cómo ponderaría Aristóteles la relación desigual entre Batman, superior, y Robin, el súbdito inferior y alienado?
-¿Sería viable una sociedad donde algunos de los escogidos visten capas y se autoproclaman defensores de la justicia y la humanidad?
Los grandes textos de la Antigüedad, hebreos y griegos, que han fundado nuestra cultura hablan de la felicidad. Su propósito principal y último es proponer una ética -es decir, una conducta- para vivir sin miedo y sin angustia. Ese es su tema. Todo lo demás está subordinado a él. Pero a lo largo de la historia la interpretación académica, doctrinal o ideológica lo ha hurtado o desfigurado hasta hacerlo desaparecer. Este libro lo recupera y pone a la Antigüedad y a sus clásicos en una perspectiva radicalmente contemporánea, útil y rigurosa. La civilización y la tecnología han cambiado el paisaje de la sociedad, pero el trabajo para ser dueños de nuestra vida tenemos que seguir haciéndolo nosotros. Nada ha cambiado.'