En "Mercaderes y banqueros de la Edad Media", el gran historiador francés Jacques Le Goff estudia una de las figuras más características y atractivas de la Cristiandad medieval, mostrándonos la actividad del mercader-banquero del Occidente europeo entre los siglos xi y xv, desde su trabajo en el mercado hasta sus relaciones sociales, sus ideas políticas, creencias religiosas y gustos artísticos. En este ejercicio modélico de la «nueva historia» --cuyo objetivo es integrar lo individual con lo colectivo, lo político con lo social, económico y cultural, en pos del ideal de una «historia total»-, y al reclamar el «derecho a la historia» de los mercaderes y banqueros medievales, Le Goff reivindica una imagen distinta de la Edad Media occidental, no sólo hecha de campesinos, monjes y caballeros, sino también de otros personajes, precursores indiscutibles de la modernidad.
Entre las figuras que influyeron poderosamente en la configuración de Oriente Medio tras la Primera Guerra Mundial, quizá la más olvidada sea Gertrude Bell (1868-1926), conocida como la «reina del desierto». Aventurera incansable, escaladora, arqueóloga, políglota y espía, trazó fronteras y participó en los complejos juegos de poder del Imperio británico. Esta novela rescata su intensa vida, con sus luces y sus sombras, en un contexto trufado de conflictos territoriales, sangrientos intereses coloniales y nacionales (tanto de Gran Bretaña como de Francia y Alemania) y sed de petróleo en una región mítica y maldita, tierra del diluvio y de Babel, tumba de Alejandro Magno: la codiciada Mesopotamia. Gertrude fue también una hija amada de una rica familia victoriana, pero incomprendida por sus pares. Junto a esta mujer apasionada en el amor, idealista y enigmática, desfilan por estas páginas personajes tan fascinantes como el torturado Lawrence de Arabia o un joven Winston Churchill (secretario de Estado para las Colonias tras el desastre de Galípoli), que marcaron, junto a otros, el devenir de territorios como Siria, Palestina, el Kurdistán y el futuro Irak.
El fascinante relato de cómo las ciudades han sido, desde hace más de siete mil años, las impulsoras de las mayores transformaciones de la historia de la humanidad.
En los doscientos milenios que la humanidad lleva de existencia, nada nos ha transformado con mayor profundidad que las ciudades, centros efervescentes de creatividad e innovación, impulsoras de los mayores avances de la historia. Aunque durante siglos solo las habitaba una pequeña minoría, el calor que irradian ha desencadenado la mayor parte de nuestras revoluciones políticas, sociales, comerciales, científicas y artísticas. Metrópolis es una historia global de cómo los centros urbanos han permitido el florecimiento de las grandes civilizaciones, y también el relato de cómo hemos llegado a ser quienes somos.
Wilson lleva a los lectores en un viaje por las ciudades más importantes a través de más de siete mil años de historia para revelarnos las innovaciones impulsadas por cada una de ellas: desde los inicios de la educación cívica en Atenas hasta la ecorreinvención de Shanghái en el siglo XXI, pasando por los inicios del comercio global en el Bagdad del siglo IX, el papel de los cafés londinenses en el surgimiento de los mercados financieros, las comodidades domésticas en el corazón de Ámsterdam, el pavoneo parisino durante la Belle Époque, el impacto de la verticalidad en la ciudad de Nueva York o la expansión de Los Ángeles.
Hoy la mitad de la población mundial vive en ciudades, y con el cosmopolitismo de las principales metrópolis del planeta bajo el ataque del nacionalismo y la hostilidad hacia la globalización, conocerlas se vuelve más importante que nunca, y es el punto de partida necesario para reimaginar el urbanismo del futuro, uno de los problemas más urgentes del siglo XXI.