Entre el siglo I a. C. y el II d. C. varios millones de personas de clase media y baja constituyeron la plebe romana. Su historia suele permanecer en la penumbra. En este retrato, Nicolas Tran privilegia a estos habitantes ?ordinarios?.
El sistema institucional de Estados Unidos, uno de los más admirados del mundo, lleva tiempo dando señales de mal funcionamiento. Las hostilidades políticas tuvieron como resultado la presidencia de Donald Trump y la irrupción de una turba tan pintoresca como peligrosa en el Capitolio durante el intento de golpe de Estado del 6 de enero de 2021. Sin embargo, los problemas se acumulaban desde hacía décadas y continúan después, como observa en este lúcido ensayo Josep Colomer, el politólogo español de mayor prestigio internacional. El diseño institucional de la potencia norteamericana, basado en la separación de poderes entre el Congreso y la Presidencia con solo dos partidos, crea incentivos perversos para el antagonismo y el surgimiento de encarnizadas rivalidades políticas y territoriales. Solo frente a un enemigo exterior que se aparezca como una amenaza existencial, como ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría, se contienen las fracturas internas y se apartan los temas conflictivos que las instituciones no pueden resolver con éxito y de forma duradera. Trascendiendo las anécdotas más o menos coloridas, La polarización política en Estados Unidos es un análisis brillante y desapasionado de las raíces de la mayor paradoja de las democracias occidentales: el deterioro de la eficacia de los gobernantes genera una creciente crispación de la escena política.
El tiempo en que vivimos a menudo se vuelve aburrido, a veces oscuro. Ocurre cuando perdemos de vista lo que es realmente importante. La práctica del cuidado es fundamental para la vida: cuidado de uno mismo, de los demás, de las instituciones, de la naturaleza. Sin cuidado, no puede haber buena vida para el ser humano. Pero en una cultura neoliberal, no se presta la debida atención al cuidado. Cuando las actividades esenciales del cuidado ―las que proporcionan lo que alimenta la vida, las que reparan situaciones difíciles, las que construyen mundos― no reciben el debido reconocimiento, la política se marchita, pierde su capacidad de promover una vida plenamente humana. Es hora de que la política se repiense a sí misma para convertirse en una política del cuidado.