Una IA aprendió a ganar al ajedrez realizando jugadas que los grandes maestros nunca habían concebido. Otra IA descubrió un nuevo antibiótico analizando propiedades moleculares que los científicos no comprendían. Aviones propulsados por IA están derrotando a experimentados pilotos en combates aéreos simulados. La IA está irrumpiendo en la investigación, la transmisión en directo o streaming, la medicina, la educación y muchos otros campos y, al hacerlo, está transformando la forma en que los humanos experimentan la realidad.
La era de la Inteligencia Artificial es una hoja de ruta esencial para nuestro presente y nuestro futuro, una era distinta a todas las anteriores.
A lo largo de la historia moderna, las revoluciones han impulsado las libertades y el progreso, pero también han suscitado violentas reacciones en contra. En La era de las revoluciones, Fareed Zakaria traza un ambicioso recorrido por los grandes momentos de transformación que han configurado el mundo contemporáneo, desde el surgimiento del liberalismo hasta las inestabilidades que hoy amenazan con hacerlo retroceder.
El relato arranca en la República Holandesa del siglo XVII, primera superpotencia moderna y refugio de la libertad individual, cuyas ideas se propagaron en Inglaterra con la Revolución Gloriosa. Continúa con la Revolución francesa, ejemplo del peligro que entrañan los cambios radicales impuestos desde arriba, y con la Revolución Industrial, la «madre de todas las revoluciones», que empujó a Gran Bretaña y Estados Unidos al liderazgo global, al tiempo que sembraba profundas divisiones sociales y políticas.
Desde el comienzo del milenio, cuando Vladimir Putin tomó el poder en Rusia, diferentes líderes autoritarios han llegado a dominar la política mundial. Autodenominados hombres fuertes han llegado al poder en Moscú, Beijing, Delhi, Brasilia, Budapest, Ankara, Riyadh y Washington.
¿Cómo y por qué llegó este nuevo estilo de liderazgo de hombre fuerte? ¿Qué posibilidades hay de que conduzca a una guerra o al colapso económico? ¿Y qué fuerzas existen no solo para mantener a raya a estos hombres fuertes, sino también para revertir la tendencia?
Estos líderes fomentan el culto a la personalidad. Son nacionalistas y conservadores sociales, con poca tolerancia a las minorías, la disidencia o los intereses extranjeros. En casa afirman defender a la gente común contra las élites globalistas; en el extranjero, se presentan como las encarnaciones de sus naciones. Y no solo están operando en sistemas políticos autoritarios, sino que han comenzado a surgir en el corazón de la democracia liberal.