Hannah Arendt: el mundo en juego interroga el legado de una de las pensadoras más agudas del siglo XX, cuyas lúcidas reflexiones sobre el totalitarismo, la acción política y la condición humana son cada día más necesarias para indagar nuestro presente. Con un estilo analítico brillante y un profundo conocimiento de la obra de Arendt, ilumina las categorías clave de mundo y natalidad, pilares de un pensamiento que, sin pretender una conclusión definitiva, se entrega a la tarea de comprender la experiencia humana en toda su complejidad.Birulés reconstruye las claves de una obra que desafía las clasificaciones tradicionales, caracterizada por su carácter tentativo y su resistencia a la simplificación. A través de un diálogo con textos clásicos y contemporáneos, devela los gestos conceptuales de Arendt frente a la ruptura de la tradición, la fragilidad de los asuntos humanos y el desafío de comprender las experiencias del siglo XX, marcadas por regímenes totalitarios y crisis globales. Organizado en cinco partes, este libro, lejos de ofrecer respuestas cerradas, abre nuevas vías para interpretar la actualidad a la luz de los dilemas planteados por una de las pensadoras más influyentes del siglo XX.
La felicidad se ejercita, se enseña y se aprende: este es el mensaje que promueve la denominada ciencia de la felicidad. Según esta, bastaría con aplicar sus técnicas para ser más productivos, saludables y crecer como personas. De hecho, sus promotores afirman, además, que la buena vida está al alcance de cualquiera. Algo similar ofrece la multimillonaria industria de la felicidad, que asegura tener las claves para que los individuos moldeen sus vidas a voluntad, transformen sus sentimientos negativos y saquen el mejor partido de sí mismos.
Pero ¿no estaremos, quizá, ante otra forma de convencernos de que el éxito y el fracaso, la salud y la enfermedad, la dicha y el sufrimiento son elecciones personales? ¿Y si la felicidad no fuese más que una mercancía y su búsqueda se hubiera convertido en un estilo de vida obsesivo y consumista? Más aún, ¿es posible que la felicidad, en su versión más tiránica y dictatorial, actúe hoy en día como una poderosa herramienta para controlar el modo de pensar, sentir y actuar de los ciudadanos en nombre de su propio bienestar?
Cuanto más solemne y alta sea la cumbre que se quiere alcanzar, más divertidas y duras serán las caídas. Sobre todo si los alpinistas que quieren completar los 40.000 metros de la montaña más elevada del planeta son:
- Un médico que siempre está enfermo.
- Un guía experto en orientarse que siempre se pierde.
- Un lingüista que jamás entiende qué le dicen.
- Un animador desanimado. Un jefe a quien nadie (menos mal) hace caso. Y decenas de botellas de champán (con fines medicinales).