A lo largo de la historia, algunos libros han cambiado el mundo. Han transformado la manera en que nos vemos a nosotros mismos y a los demás. Han inspirado el debate, la discordia, la guerra y la revolución. Han iluminado, indignado, provocado y consolado. Han enriquecido vidas, y también las han destruido. Taurus publica las obras de los grandes pensadores, pioneros, radicales y visionarios cuyas ideas sacudieron la civilización y nos impulsaron a ser quienes somos.
Simone Weil, filósofa, revolucionaria y mística francesa, descrita por Albert Camus como «el único gran espíritu de nuestro tiempo», vivió dos guerras mundiales y participó en la guerra civil española. Este libro es una muestra de la evolución de su postura en relación con los conflictos armados, desde unas primeras reflexiones cercanas a los discursos pacifistas por principio (de los que más adelante se desmarcó) hasta el elogio de la valentía, de la acción y del combate. El enfoque sutil con el que aborda los dilemas, contradicciones y matices en torno al uso de la fuerza dialoga elocuentemente con nuestro presente.
Cuando se proclama la Segunda República en 1931, Camba decide regresar a España desde EE UU, donde es corresponsal del ‘ABC’. Consagrado ya como uno de los mejores columnistas del país, recibe el cambio político con esperanza, pero, al igual que otras destacadas figuras como Ortega y Unamuno, no tarda en experimentar la decepción. Así, desencantado con el rumbo de la República, en la que echa en falta un nuevo espíritu público y ve, más que un cambio de régimen, un cambio de nombre del régimen, reúne en 1934 sus críticas a la misma en este volumen. Fiel a su espíritu ácrata, el autor dirige su afilada ironía contra los excesos del poder y nos ofrece una obra que, pese a sus ocasionales pasajes extemporáneos, constituye toda una lección sobre periodismo y política.
A comienzos del siglo XVIII, la clase guerrera nipona gozaba de privilegios y de una época de paz. Como consecuencia, las nuevas generaciones se entregaban a los placeres mundanos y olvidaban su deber con el clan. Para que no se perdieran los valores de sus antepasados, un joven samurái buscó al monje ermitaño Jocho, que había sido un fiel servidor de Nabeshima Mitsushige, y recogió durante seis años sus testimonios. Las conversaciones que surgieron de este encuentro son el punto de partida y la esencia de Hagakure, una ventana única al pasado para redescubrir la filosofía de lealtad, deber y valor que sigue arraigada en el pueblo japonés y que inspira, todavía hoy, a multitud de personas en todo el mundo.