Una mirada audaz y reveladora sobre la gran tradición humana del apocalipsis, desde el surgimiento del Homo sapiens hasta la crisis climática actual. Lizzie Wade desafía las narrativas convencionales sobre nuestro pasado para mostrar que los desastres no son finales irrevocables, sino momentos de transformación. Un libro imprescindible para los lectores de Sapiens o El amanecer de todo.
El apoyo mutuo es el acto radical de cuidado de los demás mientras se trabaja por cambiar el mundo. A lo largo y ancho del planeta, la gente se enfrenta a una espiral de crisis financieras, políticas, sanitarias y medioambientales, que se traducen en los horrores de la miseria generalizada, el encarcelamiento de masas, el racismo policial, el brutal control de la inmigración, los recortes al bienestar y la violencia de género. En paralelo a los fracasos de los gobiernos a la hora de responder a estas crisis, la gente normal y corriente está ensayando nuevos y audaces modos de compartir recursos y sostener a los más vulnerables.
Este libro trata sobre el apoyo mutuo, sobre su importancia, sobre su contenido y sobre cómo practicarlo. Aporta una teoría de base del apoyo mutuo, al tiempo que lo considera una estrategia crucial para los movimientos por la justicia social. Ofrece herramientas concretas para su organización, así como para promover los procesos colectivos de toma de decisiones, para resolver y aprovechar los conflictos y para superar las crisis de agotamiento que produce la militancia. Al escribir para quienes se acaban de iniciar en el activismo, así como para quienes llevan largo tiempo en los movimientos sociales, Dean Spade ofrece una visión radical de la movilización comunitaria, la transformación social, el activismo comprometido y la solidaridad.
Sabemos por su relato "El niño en la casa" (1878) que Walter Pater (1839-1894) llevó una vida retirada, más contemplativa que activa, pero de una "contemplación apasionada". Con la misma pasión diáfana por el arte que Ruskin, compuso sus influyentes estudios sobre el Renacimiento. Pensaba que el hombre moderno no debía estar atado a época alguna y, ecléctico por naturaleza, entendió mejor la piedad que la fe. No creyó en el fruto de la experiencia estética, pues opinaba que la experiencia misma era un fin. Existe un equilibrio en todas sus páginas, afín a la belleza y a la ascesis, y su estilo transmite un cansancio encantador. Para Oscar Wilde, fue "el mejor maestro de la prosa inglesa" de su tiempo. La serie de ensayos que Pater reunió bajo el título de "Apreciaciones" (1889), que abarca desde los reyes ingleses de Shakespeare hasta los poetas románticos, puede leerse como una consumación de su ideal de amplitud y serenidad de la visión.