El libro de la sociología es una recopilación brillante y clara de las teorías de los sociólogos más importantes
de la actualidad como Bauman, Haberman, Sennet, Sassen, Wallerstein, Bordieu... que explica con un
lenguaje claro apoyado por gráficos e ilustraciones teorías tales como la modernidad líquida, glocalización,
sistema-mundo, la sociedad red o macdonalización con las que los especialistas nos ayudan a comprender
nuestra sociedad.
¿Por qué conectas fácilmente con algunas personas y con otras no tanto? ¿Sientes que a veces no te comprenden, o que tú mismo no sabes por qué reaccionas de cierta manera? La clave está en cómo funciona tu personalidad.
Este libro parte del célebre modelo de los 16 tipos de personalidad de Myers-Briggs ―basado en las ideas de Carl Jung― para ayudarte a descubrir cómo percibes el mundo, cómo tomas decisiones y qué patrones influyen en tu forma de relacionarte. Lejos de ser una simple clasificación, es una herramienta práctica para mejorar tu bienestar emocional y tu comunicación con los demás.
Los tipos se agrupan en cuatro grandes estilos: • Empáticos (NF): idealistas, sensibles y orientados a los demás. • Espontáneos (SP): prácticos, flexibles y conectados al presente. • Leales (SJ): organizados, constantes y con fuerte sentido del deber. • Curiosos (NT): analíticos, innovadores y orientados al conocimiento.
El miedo es un aliado que nos protege de las dificultades que la vida pone continuamente en nuestro camino
El miedo, la emoción primaria directamente relacionada con la supervivencia, es un don natural que debemos percibir como un aliado. Pero, ¿qué sucede cuando el miedo se vuelve patológico, y se transforma en ansiedad, pánico, fobia, haciendo de la vida de la persona un verdadero infierno?
En este libro, después de presentar las diferentes formas en que se manifiesta el trastorno fóbico y explicar sus mecanismos fundamentales, Giorgio Nardone propone una serie de casos extraídos de su experiencia terapéutica, que van desde las fobias sociales, el miedo a las enfermedades, las monofobias y las fobias sin pánico, hasta los delirios fóbicos.
El miedo, gestionado como recurso, permite a los pacientes realizar hazañas, a veces extraordinarias, y sacar el máximo provecho de sus recursos personales, activados precisamente gracias a los mecanismos emocionales que los ponen en marcha.