Por mucha propaganda negruzca y viscosa que las compañías petrolíferas quieran verter sobre nosotros, la crisis climática no es un problema de «huellas de carbono» individuales ni de grandes soluciones tecnocientíficas: en realidad, la responsabilidad del calentamiento global arraiga en una ínfima minoría capitalista. De hecho, el último gran estudio al respecto demuestra que solo 100 empresas son responsables del 70 % de las emisiones globales desde 1988. Inaudito, ¿verdad? Pero real. Esas empresas están poniendo en gravísimo riesgo la vida de toda la humanidad y del planeta: han expropiado nuestra atmósfera, nuestros medios de supervivencia y nuestro futuro común. Por supuesto, son ellas quienes poseen, controlan y se benefician en gran medida de la producción material que da lugar a dichas emisiones, pues no nos engañemos más: el poder de la economía no está disperso entre los consumidores, es la producción (estratégicamente deslocalizada y oculta a nuestros ojos) la que en secreto limita y dicta el consumo. Y la única forma de cambiar ese modelo y sus devastadoras consecuencias será mediante una lucha.
Este libro recoge el ensayo «El futuro del pasado religioso» junto con otros trabajos en los que Charles Taylor profundiza en las tesis más relevantes de su obra «La era secular», lo que permite una aproximación directa y sistemática a su filosofía de la religión. En clara oposición a la teoría clásica de la secularización del mundo occidental, Taylor desarrolla un conjunto de narrativas para dar cuenta de aquellos vectores que, desde un pasado religioso, se prolongan y transforman hasta nuestro presente. Solo rastreando estas características y líneas de acción será posible comprender la pervivencia de la religión y sus formas presentes y futuras. A partir de este desarrollo, Taylor plantea los principales retos a los que se enfrenta la religión en la actualidad: el aparente declive de la creencia en cualquier forma de trascendencia, el auge de los fundamentalismos y su conexión con la violencia categórica, la comprensión de la razón religiosa como modo deficitario de razonamiento, la pérdida de significados y el impulso al reencantamiento, la tensión entre ética, política y religión en la era democrática o el peligro del moralismo que acompaña al humanismo exclusivo. Para estos y otros problemas ofrece Taylor sus propias claves interpretativas en la búsqueda de una mejor comprensión y de posibles soluciones, configurando una ágil filosofía de la religión con clara vocación práctica.
La persistencia de la pobreza infantil avergüenza y degrada moralmente a la sociedad que la consiente al tiempo que expresa su miopía y desinterés por el futuro: invertir en el bienestar de la infancia mejora la cohesión social en el presente y sienta las bases de un mañana más próspero.
En este libro, José Antonio Alonso, especialista en economía del desarrollo, ofrece un análisis esclarecedor, profundo y comprehensivo de una realidad compleja que a todos interpela. Para ello explora los diversos rostros con los que se presenta la pobreza infantil en una sociedad que califica como fractal, y discute sus causas y las medidas para combatirla, tanto en los países pobres como en los más desarrollados.
Lejos de considerarlos seres pasivos, solo necesitados de protección, el autor subraya la capacidad de agencia de los menores y su condición como sujetos de derechos, capaces de incidir sobre su entorno. Este reconocimiento le lleva a discutir las responsabilidades que respecto a ellos tiene toda sociedad que se autoproclame decente, de acuerdo con criterios convenidos de justicia.
Las limitaciones en la traslación de este reconocimiento al espacio de los derechos políticos, de voz y voto, sitúa a los menores en desventaja respecto a otros colectivos en la pugna por los recursos públicos. Corregir este sesgo implica, en opinión del autor, construir un suelo mínimo de garantías universales sobre el que definir políticas más especializadas que pongan al bienestar de los menores en el centro de sus objetivos.