Un acercamiento íntimo a una de las figuras clave de la política española del siglo xx.
Tras su fusilamiento en la cárcel de Alicante el 20 de noviembre de 1936, la maleta que había acompañado a Primo de Rivera durante su reclusión fue confiscada y no se devolvió a su familia hasta 1977. En su interior se encontraron, entre otras cosas, sus escritos más personales: fragmentos, notas y reflexiones escritos durante sus últimos meses, que revelan a un hombre distinto del forjado por el mito, un hombre profundamente enamorado de su país.
José Antonio Martín Otín, Petón,gran conocedor de su figura, contextualiza estos textos y ofrece una lectura renovada del fundador de Falange.
Charles Simic ha recopilado por primera vez en esta edición más de cincuenta artículos publicados en The New York Review of Books. Llenos de sinceridad, ironía y acidez, son desafiantes y reveladores frente a un mundo lleno de injusticias y contradicciones.
El ganador del Premio Pulitzer no sólo ofrece su particular visión de la literatura, sino que nos regala algunas confesiones de sus experiencias más personales: su infancia en Yugoslavia, su adicción al fútbol y a la cocina, su amistad con Mark Strand, la pena de muerte, la política exterior de Estados Unidos o sus ideas sobre la poesía pasan por estas páginas que muestran el pensamiento de uno de los autores más celebrados de las últimas décadas.
Te preguntarás por qué me pongo a escribir un libro de Historia cuando todos los míos anteriores son ficciones, es decir, historias inventadas.
Y es que antes de empezar a escribir ficción estudié Historia. Obtuve mis títulos de profesor y de licenciado y me dediqué durante muchos años a enseñar en la universidad y en escuelas secundarias. De hecho, sigo enseñando. ¿Por qué, además, quise escribir un libro?
En las últimas décadas la investigación histórica se ha renovado mucho en la Argentina, con preguntas nuevas y aproximaciones mucho más ricas y diversas que antes. Y sin embargo esos trabajos no han conseguido, en general, abrirse paso en el sentido común más o menos compartido por la sociedad. Al contrario: siguen muy vigentes, en esa "agenda pública", discursos históricos moralizadores, que no se proponen comprender sino juzgar y que simplifican nuestra perspectiva con anacronismos y visiones épicas que dificultan nuestra posibilidad de entender ese pasado colectivo.
Por eso es importante que los que enseñamos Historia hagamos lo posible por facilitar el encuentro entre el trabajo académico más serio y actualizado y la sociedad a la que ese trabajo está destinado. Creo que esa es una de las principales funciones de quienes nos dedicamos a la docencia.
En Los días de la Revolución, mi primer libro de Historia, vas a encontrarte con una posible explicación del proceso revolucionario que sacude y derrumba el Virreinato del Río de la Plata entre 1806 y 1820.
La Argentina no "nace" automáticamente de ese proceso. Al contrario: es producto de una larga, accidentada y compleja evolución. Pero es cierto que algunas de las claves de esa construcción hunden sus raíces en esos tiempos revolucionarios, en esas personas, en esas circunstancias y en esas peripecias. Y aquellos años de principios del siglo XIX, cuando el Imperio Español estalla en pedazos, habitan también en nosotros, en lo que somos en el siglo XXI. Este libro es una invitación a explorar juntos esos vestigios cargados de significado.
Eduardo Sacheri