En una época en que la literatura política y la crítica cultural están dominadas por una aplanadora ortodoxia moralista, los ensayos de David Rieff ofrecen un estimulante antídoto. Además de ser uno de los comentaristas más perspicaces del mundo sobre temas globales, Rieff se ha erigido en los últimos años como uno de los críticos más francos y valientes de las patologías de la política de la identidad, en particular de su comprensión groseramente simplista de lo que significa pertenecer a una cultura o comunidad, su fracaso fundamental para captar el verdadero valor de las artes y su creciente desprecio por la libertad de expresión y los cauces legales.
Un contundente y honesto ensayo sobre el problema de la vivienda que narra el conflicto en primera persona.
A partir de un artículo que Lara Moreno escribió en el diario El País acerca de su experiencia vital de más de quince años viviendo en la ciudad de Madrid, este ensayo reflexiona sobre el gravísimo problema de la vivienda que sufrimos como sociedad. A lo largo de los últimos veinte años las ciudades han visto como los precios de las viviendas se disparaban, el mercado iba expulsando poco a poco de los barrios a quienes los habitaban y sus gentes hayan tenido que aprender a vivir con los condicionantes de si les van a renovar el alquiler así como resignificar palabras como“lujo”,“chollo”,“centro”o“primera necesidad”cuando hay buscar un nuevo lugar donde vivir.
Lara Moreno analiza todas estas circunstancias, extrapolando su propia vivencia y acercando los datos más reveladores sobre la transformación de la vivienda y como está afectando la vida de la gente.
La creciente desigualdad en el siglo XXI es un grave problema social y sus causas y consecuencias provocan debates y controversias que implican desde agentes sociales y políticos hasta economistas. En Desigualdad, Carles Lalueza-Fox ofrece una visión totalmente nueva de este tema al examinar las huellas genéticas dejadas por la desigualdad en los humanos a lo largo de su historia.
Lalueza-Fox describe una serie de estudios genéticos, que son ahora posibles gracias a nuevas tecnologías de secuenciación del ADN, que revelan repetidos episodios de desigualdad en las sociedades antiguas: poderosos sobre pobres, hombres sobre mujeres y poblaciones tecnológicamente avanzadas sobre sociedades tradicionales.
A través de su ADN, los esqueletos anónimos del pasado pueden hablarnos por primera vez y nos cuentan sus historias de sufrimiento y desigualdad. Y nosotros, que somos en buena medida los descendientes de los que practicaron la desigualdad en el pasado, estamos en situación de preguntarnos cómo pensamos afrontarla en el futuro.