Alfonso Berardinelli, agitador cultural e indómito relator de la realidad social de nuestro tiempo, afila su pluma para desvelar el engaño de la política de masas y la degradación de Europa, cuya cultura se desvanece entre el ruido de los rumores y las fake news que mueven el mundo. Italia es el embrión de esta Europa ahogada por un pensamiento único.
Acoso, humillaciones, insultos… Conocemos bien estas lacras de la vida en sociedad, y nos esforzamos por combatirlas. Pero hay un caso que descuidamos: aquel en el que el agresor es uno mismo.
A menudo, en nuestra cabeza resuena una voz maliciosa que nos ataca, nos sermonea, nos menosprecia; una voz que nos dice que, hagamos lo que hagamos, estamos equivocados, que no merecemos nada bueno, que tenemos un defecto fundamental. Y habla especialmente fuerte cuando además formamos parte de una categoría dominada: mujeres, niños, minorías sexuales o raciales...
Cuando nos organizamos y caminamos juntos, ganamos.
Es momento de hacerlo.
Hoy, el gobierno de Trump es de multimillonarios, hecho por multimillonarios y para multimillonarios. Mientras la desigualdad crece y el autoritarismo gana terreno, cada vez más millones de personas carecen de lo básico para vivir dignamente y están imposibilitadas para exigirle cuentas a las grandes empresas que concentran el dinero y el poder.
Sin embargo, esto no ocurre solo en Estados Unidos; mires a donde mires, la historia se repite: desde Gran Bretaña hasta Brunei, de Argentina a México, los ricos nunca habían acumulado tanto, mientras la mayoría enfrenta la precariedad y la incertidumbre. Ante este panorama surge la pregunta: ¿hacia dónde vamos ahora?