La Internacional Comunista –la Comintern– fue el primer intento organizado de promover una revolución mundial y dejó una huella imborrable en la historia del siglo XX. Este extraordinario libro ofrece un relato fascinante de esta organización transnacional, fundada en 1919 por Lenin y Trotsky y disuelta por Stalin en 1943, contado a través de los ojos de los activistas que formaron parte de ella. Desde el Berlín revolucionario hasta Bakú, desde Shanghái hasta España, desde la Alemania nazi hasta el Moscú de Stalin, Brigitte Studer traza magistralmente las trayectorias de estos militantes, desde las esperanzas revolucionarias hasta la derrota o la muerte. Al hacerlo, desvela una Comintern olvidada, expresión de un momento revolucionario multidimensional, de clase, antiimperialista, antirracista, donde las mujeres y militantes de todo el mundo jugaron un papel fundamental en las luchas por la igualdad y contra el colonialismo.
Tercer volumen de la monumental obra de David M. Glantz sobre la que, probablemente, fue la batalla más decisiva de la Segunda Guerra Mundial: Stalingrado. El épico choque que marcó el fracaso de Alemania en el frente oriental estaba entrando en su sombría fase final. Tras A las puertas de Stalingrado, que terminaba con el Sexto Ejército ya desviado de su objetivo original, los campos petrolíferos del Cáucaso, y Armagedón en Stalingrado, en el que se vio arrastrado a una infinita guerra de desgaste dentro de una ciudad devastada, ahora veremos cuáles fueron las consecuencias de tensar al límite sus fuerzas. Tras tantear y errar sucesivas veces para encontrar las debilidades en las defensas del Eje, la Stavka, el alto mando del Ejército Rojo, cada vez más sofisticado, pudo aprovechar sus ingentes recursos humanos para, a mediados de noviembre de 1942, lanzar una audaz y devastadora contraofensiva, la Operación Urano. En Desenlace en Stalingrado (I) Operación Urano, Glantz hace un detallado y vívido relato sobre cómo los tres frentes del Ejército Rojo derrotaron y destruyeron a dos ejércitos rumanos y rodearon al Sexto Ejército alemán y a la mitad del Cuarto Ejército Panzer en la bolsa de Stalingrado en una titánica operación que dinamitaría la estrategia de guerra alemana y supondría un punto de inflexión fundamental en el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial en el frente del este.
En diciembre de 1942, el Sexto Ejército del Generalfeldmarschall Friedrich Paulus estaba en una situación desesperada, atrapado en el infernal kessel helado de las ruinas de Stalingrado por un Ejército Rojo que durante la Operación Urano había desplegado dos pinzas de acero que cada vez se cerraban más. Apoyado en materiales antes inalcanzables o dados por perdidos, David Glantz, máximo especialista internacional en el frente del este de la Segunda Guerra Mundial, despliega en Desenlace en Stalingrado II. La derrota del Sexto Ejército una narración minuciosa acerca de las apocalípticas diez semanas finales de la batalla de Stalingrado, cuando el Ejército Rojo desbarató dos intentos alemanes de romper el cerco, barrió al Octavo Ejército italiano y al Segundo húngaro, dañó gravemente al 4. Panzerarmee y al Segundo Ejército germanos, para, como acto final de una tragedia, aniquilar al exhausto Sexto Ejército entre el Volga y las ruinas de la ciudad. Con más de medio millón de soldados perdidos, Hitler y la Wehrmacht asistieron, impotentes, al súbito desmoronamiento de su aura de invencibilidad.
De Marx a Balzac, de Lenin a Shakespeare, de Zola y H. G. Wells a Conrad, Stalin reunió libros como otros acumulan batallas.
Iósif (José) Stalin, figura clave del siglo XX, es recordado como un líder férreo, arquitecto de un régimen que combinó la industrialización forzada con una represión brutal. Sin embargo, detrás del mito del tirano omnipotente se oculta un aspecto poco conocido y profundamente revelador: Stalin fue un lector apasionado, un autodidacta minucioso que reunió una biblioteca personal de más de 20.000 volúmenes.
En La biblioteca de Stalin, el historiador Geoffrey Roberts, especialista en historia soviética y autor de obras aclamadas sobre la URSS, ofrece un acceso sin precedentes a la mente del dictador a través de sus libros. A partir de subrayados, anotaciones manuscritas y selecciones temáticas, reconstruye su itinerario intelectual y muestra cómo la lectura fue una herramienta para moldear su ideología, reforzar su poder y afinar su visión del socialismo.
Patrice Émery Lumumba encarnó la esperanza de un Congo libre, fuerte y unido. Primer primer ministro del país tras la independencia de Bélgica en 1960, su liderazgo marcó un momento decisivo en la historia africana. Sin embargo, su sueño de soberanía real fue truncado pocos meses después, cuando fue derrocado y asesinado con la complicidad de actores locales y potencias extranjeras. Su figura se convirtió en símbolo de una lucha traicionada. Esta obra conmemora los cien años de su nacimiento y revisita su legado, enfrentando una verdad incómoda: que la independencia del Congo nunca fue completa, y que sus inmensos recursos han sido más una condena que una bendición. A través del relato de su vida y muerte, este libro ilumina las raíces profundas de las heridas que aún marcan al país.
¿Sabías que, en plena Segunda Guerra Mundial, una finca de Toledo fue el escenario de un alucinante secuestro de la Gestapo? ¿Has oído hablar del diplomático que, asqueado por el nazismo, halló refugio en la España de Franco y desafió órdenes directas de Ribbentrop, ministro de Exteriores de Hitler? ¿Qué oscuros secretos conocía Erich Heberlein para convertirse en objetivo prioritario? ¿Cómo pudieron sus compatriotas arrancarlo violentamente del en teoría neutral territorio español?
Con gran pulso narrativo y un rigor exquisito, la periodista Marta Tomé reconstruye en esta obra uno de los episodios más desconocidos de la última conflagración global y de las complejas relaciones entre el Tercer Reich y el franquismo. Su minuciosa investigación, de la mano de entrevistas personales y de archivos internacionales y documentos inéditos, empezando por el diario personal del propio Heberlein, nos sumerge en la estremecedora peripecia del consejero y su esposa, Margot Calleja, desde su apacible vida en el campo toledano hasta el horror de las cárceles de la policía secreta alemana y los campos de Sachsenhausen, Buchenwald y Dachau. El resultado es un apasionante relato que sirve de ilustración a un mundo de película.
La historia que conocemos sobre el surgimiento del mundo moderno otorga el papel central a la Era de los Descubrimientos europeos y a la búsqueda de rutas hacia Asia, relegando a África a un segundo plano o borrándola por completo de la narrativa.
En este extraordinario libro, Howard W. French demuestra que el primer impulso de la exploración europea no fue llegar a Asia, sino establecer contacto con las legendarias sociedades negras de África Occidental y su prodigiosa riqueza en oro. Fue en las costas africanas donde los navegantes perfeccionaron sus técnicas de cartografía y navegación. Fue el comercio del oro africano, descubierto por los portugueses en 1471, el que financió las posteriores expediciones a Asia. Y fueron los africanos y sus descendientes esclavizados quienes, con su trabajo forzado en las plantaciones de azúcar y algodón del Nuevo Mundo, impulsaron la acumulación de capital que hizo posible la Revolución Industrial y el ascenso de Occidente.
En el siglo III de nuestra era, las dos potencias que han dominado durante siglos los extremos de la antigua Eurasia, el Imperio romano y el Imperio chino, se resquebrajan y empiezan a desintegrarse, presas de unas fuerzas de destrucción que las superan, un cambio climático, guerras sucesivas, invasiones, hambrunas recurrentes Comunidades enteras se ven obligadas a emigrar y buscar refugio y sustento en otra parte, pero ¿adónde ir? Quizá sea mejor resistir, seguir combatiendo una y otra vez, olvidar a los muertos, reconstruir contra viento y marea una vida efímera. A pesar del caos, algunos consiguen abrir el camino a un futuro y se convierten en figuras de autoridad, cuya memoria alimenta, durante generaciones, las sagas heroicas, cantares de gesta, poemas o relatos épicos que tanto nos gustan y cuya influencia se ha extendido por todo el mundo ante nuestros propios ojos. Tal es el caso de la obra maestra china del siglo XIV, El romance de los Tres Reinos. Este libro relata la historia de los tres reinos, de la batalla del acantilado rojo, la caida de la dinastia Han y el comienzo de la una nueva dinastia, y lo que algunos consideran el principio de la Edad Moderna en China.
Hay hombres de una pieza, aunque la vida los haya deshecho en pedazos, aunque con quince años –niño apenas– les hayan aserrado una pierna, aunque una esquirla de un cañonazo les perfore un ojo y aunque una bala de mosquete les deje inútil la mano derecha. Injusto, pero muy propio de ese humor negro tan español, es llamar a alguien así «medio hombre», cuando con su entereza y sus actos demostró serlo con creces. En este libro profusamente ilustrado por los pinceles de consagrados artistas como Pablo Outeiral o Augusto Ferrer Dalmau, una exhaustiva cartografía marca de la casa y una exquisita selección de imágenes de época, el reconocido experto en historia naval Guillermo Nicieza Forcelledo homenajea a Blas de Lezo y Olavarrieta, uno de los marinos de guerra más famosos de la historia de España, desde su infancia en Pasajes de San Pedro y su formación naval en la Marina Real francesa –donde tuvo su bautismo de fuego y recibió su primera herida, en la batalla de Vélez-Málaga– hasta el cénit de su carrera en la imposible y heroica defensa de Cartagena de Indias. Con el nacimiento de la Real Armada española, se destacó durante el asedio de Barcelona como prometedor capitán de fragata.
En 1966, en plena Guerra Fría, la historiadora Sheila Fitzpatrick, por entonces una estudiante de doctorado en Oxford, se instala en Moscú para consultar archivos oficiales nunca antes explorados. Tiene 25 años, es tímida y no domina el idioma. Pero la impulsan una avidez intelectual inquebrantable y una incapacidad temperamental para ver las cosas en blanco y negro.
Pasa las primeras semanas casi sin hablar con nadie, caminando. No le interesa entrar en contacto con jóvenes fascinados por los productos de consumo occidentales, ni con poetas o artistas disidentes, ni con opositores del gobierno. Quiere conocer a los rusos que no buscan a los extranjeros, saber cómo viven y qué piensan. Y eso hace durante tres años de aprendizaje intenso. En ese universo de sospechas y trampas cruzadas en que la KGB puede acusar de espía a cualquiera, sobre todo a estudiantes como ella, Fitzpatrick sostiene una posición incómoda: se opone a sus profesores ingleses que ven a la URSS como un régimen totalitario y represivo sin fisuras, también a los militantes que todavía creen en la utopía socialista.