La antigua Roma como nunca antes te la habían contado: lo que creías saber (pero no era así), lo que no sabías y mucho más que ni te imaginas
Asociamos la antigua Roma con batallas, legionarios, acueductos, gladiadores. Emperadores sabios y emperadores locos. Rómulo y Remo, dioses y diosas, cristianos y leones. Señores con toga y señoras con peinados imposibles. Esclavos. Orgías. El senado, las termas, alcantarillas, letrinas. Pompeya y Herculano, Marco Antonio y Cleopatra, Julio César. ¿Te suena? Pero, ¿seguro que fue como creías? ¿Y si hay mucho más?
La antigua Roma como nunca antes te la habían contado: lo que creías saber, lo que no sabías y mucho más que ni te imaginas.
Asociamos la antigua Roma con batallas, legionarios, acueductos, gladiadores. Emperadores sabios y emperadores locos. Rómulo y Remo, dioses y diosas, cristianos y leones, pan y circo. Señores con toga y señoras con peinados imposibles. Esclavos. Orgías. El Senado, las termas, alcantarillas, letrinas. Pompeya y Herculano, Marco Antonio y Cleopatra, Julio César. ¿Te suena? Pero, ¿seguro que fue como creías? ¿Y si hay mucho más?
En este libro tiramos del hilo para descubrir un montón de piezas poco conocidas, algunas perdidas, descabaladas o mal colocadas, de ese gran mosaico que fue Roma, sobre el que todos todavía caminamos. Te invitamos a reconstruirlo.
Siguiendo la estela de Stefan Zweig, Marianne y Pedro Barceló ofrecen aquí un recorrido por la historia del mundo clásico a través de una galería de temas, figuras y personajes mitológicos, literarios e históricos que se extienden en un arco cronológico desde la Grecia arcaica hasta la Edad Media bizantina. Desfilan por sus páginas personajes como Nerón, Heliogábalo o Diocleciano, mujeres apasionantes como Mesalina, Agripina o la reina Zenobia y figuras literarias como las que pululan por el "Satiricón" de Petronio o por los escritos de Séneca. Una constelación de historias individuales que iluminan el universo fascinante de la cultura clásica. Prólogo de David Hernández de la Fuente
¿Cómo hemos pasado de sociedades pequeñas de cazadores-recolectores, en las que cualquier miembro ajeno a ellas era considerado un enemigo, a coexistir en civilizaciones extensas en las que nos codeamos cada día con multitud de desconocidos? ¿Qué se ha removido en nosotros para pasar del impulso xenófobo de hacer la guerra a los forasteros a convivir con ellos tratándolos con benigna desatención? ¿Cómo ha sido el tránsito de la ética de la sabana a la ética de la civilización?
Se ha producido una evolución importante desde la moral que imperaba hace millones de años en las minúsculas colectividades de nuestros ancestros hasta la actual moral de las civilizaciones extensas. Hemos alcanzado lo que se denomina dominio ecológico: estamos en lo alto de la cadena trófica y ya no tenemos depredadores importantes de los que preocuparnos. Ahora, las principales presiones de selección que se ejercen sobre nuestra especie proceden de ella misma.
Por tratarse del fenómeno más universal, la muerte ha despertado el interés de un amplio espectro de especialistas: médicos, demógrafos, sociólogos, teólogos, moralistas, filósofos y, por supuesto, historiadores. La definida hace años como " nueva historia " hizo de la muerte en el occidente medieval uno de sus temas estrella. En ese mundo se forjaron muchos de los sentimientos y normas que habían de rodearla, y algunos de sus rasgos se han conservado hasta día de hoy. A tal problemática va dedicada esta obra planteada como un estado actual de la cuestión.
Durante miles de años, los seres humanos han perdido sus posesiones y han arrojado su basura en el río Támesis, convirtiéndolo en el yacimiento arqueológico más extenso y variado del mundo. Para los expertos, sus tramos fangosos ofrecen un vínculo tangible con el pasado y una conexión con el mundo natural en una ciudad caótica. Lara Maiklem se mudó a Londres a los veinte años. Atraída inicialmente por la ciudad, pronto se encontró a la deriva, añorando el consuelo que había conocido al crecer entre la naturaleza. En las orillas del Támesis descubrió el mudlarking: el acto de hurgar en el barro en busca de objetos desechados por generaciones anteriores de londinenses. Durante los siguientes quince años, sus días fueron dictados por las mareas y los dedicaría a la búsqueda de objetos que el río desenterraba: desde pedernales neolíticos a horquillas romanas, de hebillas de zapatos medievales a botones de los Tudor, de pipas de arcilla georgianas a medallas de guerra perdidas o descartadas. Desde las mareas del río en el oeste de la ciudad hasta su desembocadura en el mar en el este, Mudlarking es la historia del Támesis y sus gentes a través de estos objetos. Una fascinante búsqueda de la paz a través de la soledad y la historia de Londres que recupera las voces de muchos londinenses que habían sido olvidados.