Una lúcida visión del controvertido periodo entre 1808 y 1814 en la historia de España.
Cuando se estudian los complicados años desde 1808 hasta 1814 (Guerra de la Independencia) se comprueba la necesidad de rectificar buena parte del legado de no pocos historiadores del XIX. La idea de convocar Cortes parte de Fernando VII, y constituye la génesis del parlamentarismo español en su defensa ante el poder francés.
El autor trata ahora de ofrecernos una visión de conjunto de ese importante período de la historia de España, ofreciendo un mayor contexto de las Cortes extraordinarias y de las ordinarias que le sucedieron.
Basándose en los testimonios de los historiadores y cronistas árabes de la época, Amin Maalouf relata la historia de las cruzadas tal y como las vieron y vivieron en el otro campo, es decir, en el lado musulmán, punto de vista olvidado hasta la publicación de esta obra. Las cruzadas vistas por los árabes abarca el periodo comprendido entre la llegada de los primeros cruzados a Tierra Santa en 1096 y la toma de Acre por el sultán Jalil en 1291, dos agitados siglos que dieron forma a Occidente y al mundo árabe y que aún hoy siguen condicionando sus relaciones.
Una nación siempre tiene más de una voz, y España no es la excepción. País de contrastes, en permanente debate consigo misma y en continua construcción, ha albergado aspiraciones múltiples y contradictorias a lo largo de los siglos. Pese a la creencia extendida de que las divisiones internas tienen su inicio en el siglo xx, cuando un grupo de escritores acuñó la expresión «las dos Españas», desencantados por los fracasos políticos y militares, e imaginaron una nación escindida en dos: una España moderna, sinónimo de derrota y decadencia, y otra tradicional, identificada con un pasado de grandeza, liderazgo y esplendor, la realidad es que, como demuestra Henry Kamen, dicha fractura se originó en el denominado Siglo de Oro. Ya por entonces los españoles estaban profundamente divididos sobre aspectos fundamentales, como su destino como nación o el poder imperial.
Chamanes, héroes, dioses, licántropos, hechiceros, rituales, mitos... A lo largo de la historia, muchas son las manifestaciones de la utilización, junto con otros métodos, de sustancias psicotrópicas o enteogénicas a fin de inducir estados que posibilitaban conocimientos o experiencias imposibles de adquirir de otras maneras. Síntesis de largos años de estudio e investigación, "Las drogas sagradas en la Antigüedad" reúne y sistematiza, acompañados de un útil índice analítico, los conocimientos acumulados acerca de la materia por Carlos G. Wagner. Además de hallar un completo elenco de estas sustancias y del papel que desempeñaron en los distintos pueblos y civilizaciones de la Antigüedad -desde las sociedades arcaicas hasta otras más estructuradas-, el autor apunta asimismo a su potencial importancia para contribuir a justificar una visión del mundo y de la sociedad impuesta por las elites de turno por medio de su manipulación y control, restricción y prohibición.
Eva Mozes Kor tenía solo diez años cuando llegó a Auschwitz. Sus padres y sus dos hermanas mayores fueron llevados a las cámaras de gas, pero ella y su gemela Miriam fueron sometidas al cuidado del hombre conocido como el Ángel de la Muerte, quien realizaba crueles experimentos en hermanos gemelos con la intención de entender la genética y así mantener pura la raza aria.
En este libro, Kor relata cómo cada día se vio obligada a luchar por su supervivencia y la de su hermana en condiciones infrahumanas, enfrentándose a una maldad difícil de comprender para el resto de la humanidad.
Las Guerras Apaches fueron el conflicto más largo librado por Estados Unidos, que se prolongó durante un cuarto de siglo y marcó la historia del suroeste americano y el norte de México. Una tierra de frontera inhóspita y desolada, infestada de bandoleros, donde cada planta tenía una púa, cada insecto un aguijón, cada pájaro una garra y cada reptil un colmillo: la Apachería. Durante más de dos décadas, los guerreros apaches, duros como su tierra, fogueados por siglos de lucha contra los españoles, pelearon contra los intentos mexicanos y estadounidenses por acabar con su forma de vida. Su conocimiento del terreno, su movilidad y una cultura guerrera que no conocía la misericordia, les convirtieron en un enemigo terrible y formidable.