Frente a los prodigios de la tecnología, capaz incluso de simular la inteligencia humana, sumado a la inutilidad aparente de la reflexión sobre el lenguaje o la historia, las humanidades enfrentan en la actualidad desafíos sin precedentes. En su nueva reflexión filosófica Carlos Peña, uno de los intelectuales públicos chilenos más relevantes, da cuenta de que esta querella contra las disciplinas que reflexionan sobre nuestra propia condición es un cuestionamiento de vieja data. En Humanidades. Lo visible y lo invisible, su autor nos invita a reflexionar sobre el papel crucial que estas disciplinas juegan en nuestra cultura y sociedad. Desde los primeros comentarios a los cantos homéricos y hasta las modernas interpretaciones literarias o históricas, las humanidades han sido fundamentales para entender la condición humana y el sentido que subyace a la cultura. Mostrando un gran dominio sobre la materia en cuestión y con un estilo asequible, Peña aborda las tesis sobre las humanidades que enarbolan tanto sus promotores como sus críticos más encarnizados, y defiende su relevancia en una sociedad donde la información es abundante pero la reflexión escasea. Un libro que es, en suma, una llamada a redescubrir el valor de la lectura, la reflexión y el pensamiento crítico.
Historia intelectual de la humanidad
Es difícil calificar un libro que nos ofrece nada menos que el patrimonio intelectual de la humanidad. No se encontrará en sus páginas la majestad de los reyes, o el fragor de las batallas, sino la belleza de las intuiciones, las ideas y las invenciones que, desde la noche de los tiempos ha desarrollado el hombre para mejorar su condición y su vida.
¿Y si los piratas no fueron salvajes apátridas movidos por la simple acumulación de riquezas y tesoros? ¿Y si el inicio de nuestra modernidad no hubiera tenido lugar en el corazón de Europa sino en una República pirata del Madagascar del siglo XVII? ¿Y si la Ilustración ya no fuera tan europea como pensábamos? Estas preguntas nacen del trabajo de campo que David Graeber realizó en Madagascar sobre la historia de la esclavitud, la magia y las políticas de la isla. Su encuentro con los Zana-Malata, una etnia descendiente de los primeros piratas que se asentaron en la isla en el siglo XVIII, le impulsó a profundizar en las relaciones sociales y de poder dentro de la comunidad. Sin dejarse llevar por la bruma que envuelve las leyendas de piratas y basándose en documentos y archivos de la época, el autor arroja luz sobre cómo las formas protodemocráticas de lo que los bucaneros implantaron en la isla pudieron influenciar el pensamiento ilustrado europeo. Reales o imaginarias, estas olvidadas sociedades pueden enseñarnos insospechadas posibilidades en un futuro cada vez más incierto. La Ilustración pirata es la última pieza del legado intelectual de Graeber y culmina las ideas que motivaron la escritura del bestseller El amanecer de todo. Es una vibrante historia de reinos piratas y tesoros escondidos pero también es una brillante incursión a formas antiguas de autogobierno y democracia radical en los límites del imperio.
Óscar Calavia se mueve con maestría entre las fuentes directas para aportar su particular visión crítica del Imperio español en América, huyendo al mismo tiempo de la imperiofilia y de la caricatura. Este libro se escribe —nos dice— porque reducir el pasado a la contabilidad de hazañas y fechorías es un modo de desperdiciarlo.
Con este volumen se pone punto y final a la obra Imperio, Reforma y Modernidad, que pretende ser un relato sobre la formación de la constelación moderna a través de la dura batalla que mantuvo el pensamiento reformado con los poderes concentrados, monárquicos e imperiales de la época. En su primera parte, este volumen ofrece una exposición de la sistematización teológica de la llamada Segunda Reforma, que desde el Regnum Christi de Bucero en Inglaterra se extiende hasta la imponente obra de Juan Calvino, la Institución Cristiana. En la segunda se muestra la eficacia social, religiosa, cultural e histórica de esa sistematización teórica a través de la impugnación de las monarquías de los Austrias, los Valois y los Estuardo y, sobre todo, a través de las formas sociales que pretendía erigir. El subtítulo del libro, La revolución práctica de Calvino, sugiere que la magna obra del reformador no se puede comprender solo desde el análisis teórico de su pensamiento, que está históricamente imbricado de praxis. Imperio, Reforma y Modernidad es una obra imprescindible para comprender la genealogía religiosa y espiritual de los tiempos modernos.
En este segundo volumen de Imperio, Reforma y Modernidad se analizan los efectos que tuvo La revolución intelectual de Lutero sobre la formación imperial de Carlos V. Tras diversas negociaciones, conversaciones, dietas, interinidades y enfrentamientos con las fuerzas reformadas, el proyecto político-religioso carolino fracasó al no ser capaz de impulsar una transformación de la iglesia católica aceptable para los reformadores moderados.
Esta actuación, que hacía del emperador el portador del ius reformandi, le era necesaria para mantener la unidad territorial del Imperio entre Alemania e Italia, pero no podía abrirse camino desde la inamovible posición de la curia romana. Al fracasar en este plan, se consolidó el imperio nacional alemán al margen del sistema urbano italiano. La consecuencia fue la novedad fundamental de un imperio alemán con dos iglesias, sabiamente dirigido por su hermano Fernando I. Este elemento fundamental obligó a una dualidad política de la Casa de Austria, que perdió la unidad directiva que había gozado con anterioridad. Ese fue el doble fracaso de Carlos V.