Una emocionante novela inédita que bebe de la experiencia única del autor, testigo del dramático episodio histórico por el que miles de españoles acabaron en el campo de concentración francés de Argelès.
Emocional, bella y sencilla, esta breve novela pone el foco en los miles de españoles que llegaron a Argelès-sur-Mer, cerca de Colliure, huyendo de las tropas de Franco en 1939. La historia gira en torno a un francés, Pierre, testigo de la pavorosa retirada a Francia, que se enamora de Pilar, una española muy joven. Aunque pasan una noche juntos, al día siguiente descubre con enorme desazón que Pilar ha desaparecido. Pierre la buscará inútilmente, y en esa búsqueda se topará una y otra vez con la vida en el terrible campo de Argelès y el cruel destino que encontraron miles de españoles allí.
Un fabuloso estudio que destaca el importante papel español en el desarrollo, la consolidación y la evolución europea.
La época preindustrial en Europa supuso una era de cambios profundos: fue testigo del desarrollo de la ciencia, de la reforma de la religión tradicional y del surgimiento del Estado-nación. Los europeos viajaron por todo el globo buscando en Asia y América nuevas fuentes de riqueza y nuevos territorios.
Los españoles, ciudadanos de una de las sociedades más dinámicas y evolucionadas del continente, desempeñaron un papel clave en todos estos acontecimientos, que transformaron la vida de los europeos en una época crucial de la Historia.
Durante siglos, la antigua Esparta ha sido glorificada en el arte, ficción y arte popular. Sin embargo, la verdadera naturaleza de esta civilización, descrita como una combinación de democracia y oligarquía por Aristóteles, considerada un ideal de libertad en las épocas de Maquiavelo y Rousseau, y vista como precursora del Estado totalitario moderno por muchos estudiosos del siglo XX, ha permanecido durante mucho tiempo siendo un misterio.
Un libro documentado y refrescantemente original sobre el gobierno y la cultura de la antigua Esparta y su lugar en la historia griega.
Desde la primera cruzada, la guerra de los cien años, la guerra de las Rosas, o el reinado de Carlos XI y su disputa con el conde de Burdeos, los acontecimientos históricos más relevantes del periodo tienen un punto en común, el uso de la información se convierte en indispensable, tanto para ocultarla como para transmitirla, y así comienza el uso del espionaje y la importancia para comerciar con ello. Desde los primigenios embajadores, hasta los primeros espias profesionales, nos encontramos una amalgama de personajes, muchas veces anónimos, que han cambiado el transcurso de la historia.
El considerado por los musulmanes último de los profetas y el más importante mensajero de Dios, Muhammad, uniría a los pueblos árabes bajo la bandera del islam. En esta naciente comunidad, construida a partir de una heterogénea amalgama de tribus y estirpes, las alianzas que Muhammad establecería mediante sus matrimonios sentarían las bases de la política y el derecho islámicos. Pero, por otro lado, la creciente comunidad de musulmanes también se serviría en su vida diaria del ejemplo del profeta, cuyos actos se consideraban marcados por la impronta divina. La conducta de Muhammad respecto a las mujeres constituiría y aún constituye un modelo a seguir para los creyentes. En Esposas y concubinas del Profeta el arabista e historiador Felipe Maíllo Salgado revela quiénes fueron las esposas, concubinas y pretendientes de Muhammad, así como su legado en la posterior expansión y evolución del islam.
Esquilo no fue solo el primero de los grandes tragediógrafos: fue también un soldado que combatió en Maratón y Salamina y conoció de primera mano el horror de la guerra. En este ensayo iluminador, Marta González González nos invita a releer sus tragedias desde una perspectiva inédita: la de un poeta que dio voz a los vencidos. A través de Casandra (la princesa troyana esclavizada), las aterrorizadas jóvenes de Tebas o las hijas de Dánao que huyen de un matrimonio forzoso, Esquilo tejió un testimonio estremecedor sobre la violencia sexual como arma de guerra, el trauma del exilio, el duelo por los muertos y la destrucción material y simbólica de las víctimas. Una denuncia de las violencias que, liberada por la autora de este ensayo de los prejuicios de la crítica posterior en los que fue enterrada, resuena hoy con la misma fuerza que entonces.