«El libro de Gibbon es un texto profético, que encierra un diagnóstico perfectamente aplicable a lo que está ocurriendo hoy en mi país. Se podría titular Decadencia y caída del Imperio Americano.»Harold BloomEl británico Edward Gibbon es uno de los historiadores que mayor influjo ha ejercido y, desde luego, el primero que puede considerarse auténticamente moderno. Su obra The History of the Decline and Fall of the Roman Empire, publicada en seis volúmenes entre 1776 y 1778, es un trabajo de proporciones colosales, cuya huella aún perdura. Abarca trece siglos: desde Trajano hasta la caída de Constantinopla en manos de los turcos en 1453. Por sus páginas se suceden los más diversos personajes y acontecimientos: Carlomagno, Atila, Mahoma, Tamerlán, las guerras con los pueblos germánicos, el saqueo de Roma, las cruzadas o la difusión del islam. Pero la obra de Gibbon es también, como dijo Borges, un monumento de la literatura inglesa y del arte de narrar.«Recorrer el Decline and Fall es internarse y venturosamente perderse en una populosa novela, cuyos protagonistas son las generaciones humanas.»Jorge Luis BorgesEdward Emily Gibbon (1737-1794) cursó estudios en la Westminster School y en el Magdalen College de Oxford. En 1763 viajó a París, donde estudió a Diderot y a DAlembert, y luego a Roma para conocer in situ las ruinas del Imperio. En 1770 regresó a Londres y publicó su obra capital, Decadencia y caída del Imperio Romano.
¿Qué hubiera pasado si Hitler hubiera encarado su guerra sin el objetivo de exterminar la población judía europea?
Hitler decide atacar la Unión Soviética, Japón decide aprovechar la «Oportunidad Dorada», Mussolini decide quedarse con su parte del botín, Roosevelt decide ayudar a Gran Bretaña, Stalin decide confiar en Hitler, Roosevelt decide entrar en guerra sin una declaración formal, Japón decide entrar en guerra, Hitler decide declarar la guerra a EEUU. Kershaw analiza los motivos, las diferentes personalidades enfrentadas y las consecuencias de todas las decisiones para la vida de millones de seres humanos. Asimismo, analiza las fuerzas que llevaron a los líderes a actuar, pero también la importancia de las personalidades particulares. Churchill, luchando por la catástrofe de Francia; Hitler ordenando la invasión de la URSS, a pesar del fracaso de Alemania para vencer a Gran Bretaña; Stalin confiando en Hitler y dejando a su país abierto a la Operación Barbarosa; Roosevelt aceptando la idea revolucionaria de que el lend-lease podría mantener a Gran Bretaña en la guerra; el alto comando japonés eligiendo atacar los EE.UU. incluso sabiendo que era un error. Esta obra mira en el terrible corazón de la edad moderna e intenta entender las decisiones que cambiaron o acabaron con la vida de millones de personas.
Entre los primeros pobladores de la península Ibérica y la abdicación del rey Juan Carlos I existe un trecho de más de un millón de años. En Deja que te cuente la historia de España descubriremos algunos de los hechos más relevantes, las fechas más decisivas y los personajes más determinantes; sin olvidar al pueblo, tantas veces silenciado.
La historia del comunismo se lee con mayor precisión como una historia de violencia que como una historia de ideas. El Sr. McMeekin lo demuestra vívidamente recurriendo a un profundo conocimiento sobre una historia de depravación humana que es digna de ser contada. Merece la pena leerlo»ùWall Street Journal«Derrocar al mundo es el tipo de libro que debería estar en la estantería de todo el mundo. Volverás a él una y otra vez»ùAmerican Spectator«Un amplio examen de cómo el concepto de comunismo fue un motor clave de los conflictos del siglo xx, y sigue siendo una fuerza significativa»ùKirkus reviews Cuando la URSS se derrumbó en 1991, el mundo estaba seguro de que el comunismo había muerto. Hoy, tres décadas después, está claro que no. Aunque Rusia ya no sea comunista, la simpatía por sus ideas ha proliferado en todo el planeta.En estas páginas, Sean McMeekin investiga la evolución de este sistema desde el seductor ideal de una sociedad sin clases hasta la doctrina dominante de los regímenes tiránicos.
Andrea Marcolongo pasó una noche de luna menguante en el Museo de la Acrópolis, un espacio en el que llama más la atención lo que falta que lo que se exhibe, y esa pequeña aventura le dio pie a escribir este ensayo en el que la reivindicación adquiere un carácter político, y abre un debate sobre el expolio y la apropiación cultural.
Como punto de partida, narra la increíble historia del secuestro de los mármoles del Partenón por el embajador británico lord Elgin, compuesta de toda una serie de incidentes rocambolescos que arrancó en diciembre de 1801 y se prolongó durante meses. En el trasfondo, un frágil y cambiante equilibrio de poder entre la Francia de Napoleón, el Imperio otomano e Inglaterra que contribuyó al desastre: debido a una sucesión de increíbles negligencias, los mármoles sufrieron daños y muchos de ellos se perdieron.
Marcolongo aborda con valentía y sensatez el debate sobre la restitución del patrimonio arqueológico, y se lanza con pasión a una elegante y profunda reflexión sobre el legado griego y sobre lo que a diario tomamos prestado del mundo clásico, más allá de las esculturas de piedra. Con gran sutileza, entrevera esta exposición de emocionantes conexiones con su propia experiencia y su historia familiar. La vida del controvertido lord Elgin es tan imprevisible y trágica como una novela de aventuras y se verá devastada por las consecuencias de aquella histórica sustracción, que para los atenienses resultó tan osada e impensable como intentar desplazar la luna de su órbita.
Este libro, continuación de lo narrado en 1177 a. C. El año en que la civilización se derrumbó, nos habla de un periodo en el que muchas de las civilizaciones de la Edad del Bronce Final del Egeo y del Mediterráneo oriental yacían en ruinas a causa de los invasores, las revueltas, los desastres naturales, las hambrunas y el fin del comercio internacional. Un mundo interconectado de grandes imperios y sociedades, relativa paz y con un comercio robusto y una arquitectura monumental se perdió y comenzó la llamada primera edad oscura.
Ahora, en Después de 1177 a. C., Eric H. Cline retoma esta cautivadora historia para contarnos qué sucedió a continuación, durante cuatro siglos, en el Egeo y el Mediterráneo oriental. Esta es una historia de resistencia, transformación y éxito, así como también de fracasos, en una época de caos y reconfiguración. Asistiremos al relato de cómo las sociedades que no lograron adaptarse desaparecieron, mientras que las que se transformaron dieron lugar a un nuevo orden mundial que incluía a Fenicios, Filisteos, Israelitas, Neohititas, Neoasirios y Neobabilonios. También revela las innovaciones surgidas en medio de este contexto caótico que cambiaron el mundo, como el uso del hierro y el alfabeto.
Lleno de lecciones para el mundo actual sobre cómo y por qué algunas sociedades sobreviven mientras otras no son capaces de hacerlo, Después de 1177 a. C. cuenta por qué este período, lejos de ser la primera edad oscura, fue una era de grandes innovaciones y nuevas oportunidades.