Jenny es una joven prodigio del violonchelo que tiene todo su futuro planeado. Jaewoo es miembro de una de las bandas de k-pop más famosas del mundo... y tiene totalmente prohibido salir con nadie. Estar juntos pondría en riesgo el futuro por el que llevan años luchando... ¿Cuánto estarán dispuestos a arriesgar por amor?
Diez personas que no se han visto nunca son invitadas por un huésped desconocido a pasar unos días de vacaciones en una lujosa mansión, situada en una isla de la costa inglesa. Durante la cena, una misteriosa grabación desvelará que cada uno de los presentes tiene algo que esconder y un crimen por el que pagar.
Cuando el cuerpo de uno de los invitados aparezca con signos de haber sido asesinado, la tensión estallará: el asesino está entre ellos, preparándose para actuar de nuevo, y solo una vieja canción infantil parece encerrar el misterio de la creciente pesadilla.
Diez personas que no se han visto nunca son invitadas por un anfitrión desconocido a pasar unos días de vacaciones en una lujosa mansión ubicada en una isla frente a la costa inglesa. Durante la cena, una misteriosa grabación revelará que cada uno de los presentes oculta un terrible secreto.
Cuando uno de los invitados sea hallado asesinado, la tensión se disparará: el culpable es uno de ellos y está listo para atacar de nuevo. Solo una canción infantil parece guardar la clave para desentrañar el misterio de esta creciente pesadilla.
Beth ha logrado acceder al programa de estudios al que siempre aspiró, aunque no esperaba que traspasar esa meta fuera a tambalear todos los cimientos de lo construido en los últimos meses. Eso que descubrió con un chico que quiso hacer volar sus mariposas y le entregó toda la esperanza tatuada en su piel.
Lo que encuentra en el grupo de Teatro era el mayor sueño de Beth. La peor pesadilla de Chris. Y para Ben… Para Ben será un reto difícil de superar.
¿Se puede elegir otro camino después de mirar a los ojos al destino?
Publicada por primera vez en 1950, cuando la electrónica digital estaba en su infancia, Yo, robot resultó visionaria. Su influencia, de hecho, fue enorme, y no sólo en toda la ciencia ficción posterior, sino también en la propia ciencia de la robótica. Aquí formuló Asimov por primera vez las tres leyes fundamentales de la robótica, de las que se valdría para plantear interrogantes que se adentran en el campo de la ética y de la psicología: ¿qué diferencia hay entre un robot inteligente y un ser humano?, ¿puede el creador de un robot predecir su comportamiento?, y ¿debe la lógica determinar lo que es mejor para la humanidad? A través de una serie de historias conectadas entre sí por el personaje de la robopsicóloga Susan Calvin, en las que aparecen todo tipo de máquinas inteligentes –robots que leen el pensamiento, robots que se vuelven locos, robots con sentido del humor o robots políticos–, Asimov inventa unos robots cada vez más perfectos, que llegan a convertirse en un desafío para sus creadores. Con todo, Yo, robot es uno de los pocos títulos de ciencia ficción que han superado con amplitud el círculo de lectores especialmente aficionados, entre los que a menudo se considera una obra cumbre.