Rosi Braidotti, en este original ensayo, plantea una alternativa superadora a un Humanismo que se ha vuelto omnipresente y que históricamente ha escapado con astucia a los esfuerzos delimitadores de la teoría crítica. El «humano» es la criatura que proviene de la Ilustración y de su herencia: el sujeto cartesiano del cogito, la comunidad de los seres racionales de Kant o el sujeto-ciudadano, titular de derechos y propietario. Es un concepto que disfruta de un amplio consenso y conserva la tranquilizadora familiaridad del lugar común: damos por hecho nuestra pertenencia a la especie y hemos instaurado alrededor de ella la noción fundamental de Derecho. Pero ¿es realmente así? Rosi Braidotti, en este original ensayo, plantea una alternativa superadora a un Humanismo que se ha vuelto omnipresente ?impulsado sobre todo por los actuales progresos científicos y los intereses de la economía global? y que históricamente ha escapado con astucia a los esfuerzos delimitadores de la teoría crítica. De este modo, «lo posthumano», como posibilidad de superación de lo dado, aporta un significativo cambio de rumbo en el modo de entender las características fundamentales de nuestra especie, nuestra política y nuestra relación con los demás habitantes del planeta. Al mismo tiempo, plantea una serie de nuevos interrogantes en torno a la estructura misma de nuestras identidades compartidas.
Este alegato a favor de la ética a la hora de contar historias y pensar en utopías defiende que la búsqueda de la verdad ante la violencia y la catástrofe climática tiene que mirar en distintas direcciones: hacia atrás, para comprender qué ha pasado, y hacia delante, para mostrar lo que será y no olvidar que también debemos hablar de lo que podemos esperar.
Si echamos un vistazo a la historia reciente, vemos cuáles son las dos perspectivas que más han conformado nuestras ideas sobre el liderazgo: la economía, centrada en la productividad, y la psicología, centrada en la motivación.
Las conversaciones incluidas en este volumen, que hasta la fecha permanecían inéditas en nuestra lengua, representan en cierta medida la última gran entrevista concedida por Isaiah Berlin, uno de los pensadores liberales más destacados del siglo XX. En diálogo con Steven Lukes, el autor repasa su trayectoria vital e intelectual y aborda cuestiones de plena actualidad, como el auge de los enemigos de la sociedad plural, la crisis de la socialdemocracia y el futuro de una izquierda comprometida con un proyecto común basado en los valores de la Ilustración y el liberalismo.
En estos cuatro provocadores ensayos, Slavoj Žižek explora la dramaturgia wagneriana desde una lectura psicoanalítica y filosófica radical. Los héroes wagnerianos —marcados por el anhelo absoluto, el amor puro, el dolor sublime y la espera interminable— encarnan los impases fundamentales del deseo humano. Desde (Parsifal) hasta Tristán e Isolda) Žižek analiza cómo la música expresa lo que el lenguaje no puede decir: la tensión entre el deseo y su fracaso. Asimismo, el autor detecta motivos similares en otros compositores como Janáček, Chaikovski y Schönberg para mostrar cómo el teatro musical articula, una y otra vez, los antagonismos del inconsciente. Una obra fascinante que une ópera, filosofía y psicoanálisis con la agudeza característica de uno de
La locura, el lenguaje y la literatura siempre han ocupado un lugar central en el pensamiento de Michel Foucault. ¿Cuál es el estatuto del loco en nuestras sociedades «occidentales»? ¿Cuál es su función y en qué se diferencia de la que cumplía en otras sociedades? E igualmente, ¿qué relación extraña tiene la locura con el lenguaje y con la literatura, ya hablemos del teatro barroco, del teatro de Artaud o de la obra de Roussel? Y, si se trata de interesarse por el lenguaje en su materialidad, ¿cómo se ha transformado el análisis literario, en particular bajo la influencia cruzada del estructuralismo y de la lingüística, y en qué dirección evoluciona?
Las conferencias y los textos, en su mayoría inéditos, que se presentan reunidos aquí ilustran la manera en que, a partir de la década de 1960 y durante un decenio, Foucault no dejó de tejer, de reformular y de retomar estas problemáticas.