¿Cómo se convirtió el minimalismo en una tendencia decorativa? ¿En qué momento los uniformes de trabajo empezaron a venderse como artículos de moda? ¿Se puede ser cool con una remera blanca y unos jeans, independientemente de la marca? ¿Qué es, en definitiva, el buen gusto y quién lo define? Apoyándose en la filosofía, la sociología y la estética, citando algunos capítulos de Frasier o Los Soprano, o describiendo la decoración de las casas de Donald Trump y Kim Kardashian, la periodista británica Nathalie Olah investiga sobre las superficiales líneas que separan el buen y el mal gusto.
«Busque la verdad sobre un autor en su correspondencia, más que en su obra. La obra suele ser una máscara».
Pocos pensadores contemporáneos han influido tanto en nuestra forma de enfrentar la existencia como Emil Cioran. Seleccionadas de entre los miles de archivos personales del escritor, las ciento sesenta cartas reunidas aquí, la mayoría de ellas inéditas, están dirigidas a su familia y amigos (en Rumanía y luego en Francia), a sus compañeros intelectuales y a sus lectores. En particular conoceremos su relación con Aurel, su hermano pequeño seminarista. También seremos testigos de aquello que compartió con nombres de la altura de Mircea Eliade, Carl Schmitt, Jean Paulhan, François Mauriac, María Zambrano, Fernando Savater, Samuel Beckett, Armel Guerne o Clément Rosset; y con la «Gitana», su última relación sentimental.
Lúcidas, irónicas y existenciales, estas cartas fueron escritas entre sus diecinueve y sus setenta y nueve años, por lo que componen un autorretrato íntimo del autor, quizá el más honesto hasta la fecha. Revelan, a su vez, el genio de Cioran para el arte epistolar, que cultivó y veneró por encima de los demás.
A través de las cincuenta y tres piezas que componen el Manual, Epicteto –crecido como esclavo en la turbulenta Roma de Nerón– nos ofrece los principios de la filosofía estoica, corriente de la que, junto al emperador Marco Aurelio y el filósofo Séneca, es su máximo representante.
Por medio de unas reflexiones afiladas y certeras y un lenguaje claro y sin concesiones, Epicteto nos propone la ética estoica como un punto de partida en la búsqueda de la tranquilidad de ánimo y de la felicidad. La unión entre la reflexión moral y su vertiente práctica que se produce en el Manual y en las dos piezas de sus diatribas incluidas en este volumen (Cómo actuar ante los tiranos y Contra los conflictivos y salvajes) contribuye a que el estoicismo sea percibido como una corriente filosófica capaz de influir en las acciones del día a día.
¿Por qué un manual? Porque aspira a ser fácil de manejar y fácil de entender y su intención es fundamentalmente práctica. Porque no es un libro oficial, académico o doctrinario, y compendia lo más sustancial de unas cuantas vidas filosóficas. ¿Por qué portátil? Porque es un homenaje a caminantes. La filosofía portátil es un esfuerzo por liberar al pensamiento de la reclusión a la que ha estado sometido por escolásticos y académicos. Un modo de conjurar esa manía erudita de hablar sólo para aquellos que comparten cátedra o facultad. El espíritu de la pesadez infecta como ningún otro al de la filosofía, y el portátil es un soltador de lastre. Prefiere ofrecer ironías, migajas y vislumbres que abran paso a una nueva inteligencia de la vida. Este libro propone recorrer el río de la filosofía a contracorriente, en busca de sus fuentes. El viaje se inicia con el gesto de un antropólogo que, tras estudiar filosofía en París, se va a buscar la verdad entre los «salvajes». Luego, visitamos a los filósofos, contemplando escenas inolvidables: Wittgenstein toma notas en una trinchera, Nietzsche susurra a un caballo, Kierkegaard financia un panfleto anticlerical, Leibniz descubre el amor entre las princesas, Montaigne se encastilla, Plotino oculta su pasado, Sócrates bebe voluntariamente un veneno y Empédocles se arroja a un volcán. Lo que a primera vista podría parecer extraño revistió un profundo sentido para todos ellos. Llamemos a ese sentido filosofía y veamos qué ocurrió.
Epicteto, un esclavo que tuvo que exiliarse de Roma precisamente por sus ideas filosóficas, nos ha legado sus consejos para hallar la tranquilidad de espíritu conociéndonos a nosotros mismos y a la naturaleza. Aquí se encuentra condensada la regla de oro de la filosofía estoica: el secreto de la felicidad y de nuestra plenitud depende solo de nosotros; se basa en nuestra capacidad para centrarnos en lo que podemos cambiar y aceptar lo que escapa a nuestro control. Una obra esencial de la sabiduría que enseña a vivir hablándonos clara y directamente de la amistad, del amor, de los placeres y de otros aspectos de la vida cotidiana.
Durante su vida, Roland Barthes publicó poco sobre Proust —cinco textos o artículos— aunque él mismo confiesa que sin duda fue el autor que más leyó, ya desde la adolescencia pero especialmente en sus últimos años, durante el duelo por su madre, de la que constantemente hizo eco con la de la madre de Proust.
Este volumen reúne los textos de Barthes publicados en vida, la transcripción de tres emisiones que efectuó en France Culture, algunas obras inéditas, algunos fragmentos de un curso que llevó a cabo en el Collège de France y una importante selección de sus conocidos archivos personales.
Barthes abre caminos, toma atajos, adopta, descarta y ofrece una visión perfectamente moderna de un autor extraordinariamente moderno. Básicamente llena un vacío: faltaba el «Proust de Barthes» y aquí lo tenemos centelleante, vibrante, seminal.