Hannah Arendt: el mundo en juego interroga el legado de una de las pensadoras más agudas del siglo XX, cuyas lúcidas reflexiones sobre el totalitarismo, la acción política y la condición humana son cada día más necesarias para indagar nuestro presente. Con un estilo analítico brillante y un profundo conocimiento de la obra de Arendt, ilumina las categorías clave de mundo y natalidad, pilares de un pensamiento que, sin pretender una conclusión definitiva, se entrega a la tarea de comprender la experiencia humana en toda su complejidad.Birulés reconstruye las claves de una obra que desafía las clasificaciones tradicionales, caracterizada por su carácter tentativo y su resistencia a la simplificación. A través de un diálogo con textos clásicos y contemporáneos, devela los gestos conceptuales de Arendt frente a la ruptura de la tradición, la fragilidad de los asuntos humanos y el desafío de comprender las experiencias del siglo XX, marcadas por regímenes totalitarios y crisis globales. Organizado en cinco partes, este libro, lejos de ofrecer respuestas cerradas, abre nuevas vías para interpretar la actualidad a la luz de los dilemas planteados por una de las pensadoras más influyentes del siglo XX.
Publicado póstumamente por Albert Camus en 1949, Echar raíces es el escrito más importante de Simone Weil en su última etapa de Londres. Esta especie de memoria, destinada a la comisión de estudio de los problemas de posguerra creada en el seno de la Francia Combatiente, pretendía servir de inspiración para la reconstrucción moral y política del país. Basada en las nociones de obligación y arraigo, la reflexión de Simone Weil busca refundar la colectividad humana desde el lugar central que en ella deben ocupar las necesidades del alma.
De Echar raíces escribió T. S. Eliot: «Este libro pertenece a la categoría de los prolegómenos a la política que los políticos casi nunca leen y que, de hacerlo, la mayoría de ellos probablemente no entenderían o no sabrían cómo aplicar».
«Echar raíces quizá sea la necesidad más importante e ignorada del alma humana. Es una de las más difíciles de definir. Un ser humano tiene una raíz en virtud de su participación real, activa y natural en la existencia de una colectividad que conserva vivos ciertos tesoros del pasado y ciertos presentimientos de futuro.
El ser humano tiene necesidad de echar múltiples raíces, de recibir la totalidad de su vida moral, intelectual y espiritual de los medios de que forma parte naturalmente.» (Simone Weil)
Hegel es hoy un filósofo incómodo. Incomoda la secreta vigencia de su pensamiento, su condición de rocoso contemporáneo clandestino contra el que, antes o después, topa cualquier filósofo vivo. Incomoda su prosa, inextricable para el lector común y extenuante para los iniciados. Incomoda la lucidez y crueldad de sus ideas, nada edificantes y completamente inservibles para manuales de autoayuda. Incomoda su defensa del trabajo filosófico como un descenso al infierno antes que como un camino de salvación.
Lejos de ser un estudio corriente, Hegel y el cerebro conectado nos muestra nuestro mundo actual bajo una perspectiva hegeliana. Slavoj Žižek analiza las consecuencias de la creación de un vínculo entre nuestros procesos mentales y una máquina digital y explora el concepto de singularidad al que da lugar el hecho de compartir con otras personas nuestras experiencias y pensamientos. El autor profundiza en la cuestión de cómo esto influye en nuestra experiencia y nuestra condición de seres humanos libres, explorando lo que sucede con el espíritu humano, con nuestra subjetividad y con la esencia misma de ser humanos cuando una máquina puede leer, procesar y descomponer nuestros pensamientos.
Con su característico brío y entusiasmo, Žižek pone a Hegel en relación con el mundo en el que vivimos y nos muestra por qué es mucho más interesante de lo que la gente cree, y por qué el siglo XXI podría ser hegeliano.
¿Influyó el antiguo gnosticismo en el joven Hegel? En esta obra reveladora, Andrés Ortigosa examina una sugerente hipótesis planteada por el filósofo Leonardo Polo: que los escritos de juventud de Hegel, especialmente los de sus periodos en Berna y Fráncfort, contienen resonancias profundas con el pensamiento gnóstico. Con rigor y claridad, Ortigosa explora cómo las ideas gnósticas pueden haber moldeado la concepción temprana de Hegel sobre la razón como chispa divina y su búsqueda de la unidad entre lo finito y lo infinito. Para Hegel, la razón no es solo una herramienta humana, sino un reflejo de la esencia divina, en una comunión de lo racional y lo espiritual que desafía las interpretaciones seculares de su pensamiento. A través de un análisis minucioso de fuentes y textos, esta obra arroja luz sobre una dimensión poco explorada del célebre filósofo y revela la influencia de lo místico y lo mistérico en su formación. Hegel, el gnóstico es una lectura indispensable para quienes desean profundizar en los matices de su pensamiento y en las influencias que marcaron su filosofía, invitando al lector a redescubrir a Hegel desde un ángulo único, donde razón y misterio se entrelazan en una relación fascinante. «Este libro recorre las pistas que se nos van presentando a lo largo de las etapas de la vida y la obra del filósofo alemán, desbrozándonos un sendero por entre la espesura del gnosticismo y del propio Hegel». José Antonio Antón Pacheco, profesor titular de Historia de la Filosofía de la Universidad de Sevilla.
La figura de Georg Wilhelm Friedrich Hegel (Stuttgart, 27 de agosto de 1770 - Berlín, 14 de noviembre de 1831) ha tenido una recepción tan contradictoria a lo largo de la historia como lo fue su propia filosofía. Aclamado y casi venerado durante buena parte del siglo XIX, convertido en una suerte de filósofo oficial del estado prusiano, con el cambio de centuria su prestigio sufrió una vertiginosa caída, hasta convertirse para la filosofía en algo así como una pieza de museo, rara y enigmática. ¿Cuál de esas dos lecturas es la acertada? ¿O quizás no lo es ninguna de ellas y, como nos habría sugerido el proprio Hegel, deberíamos alcanzar una síntesis que las supere? Este es, en parte, el propósito de este libro, una invitación a introducirse en el pensamiento de Hegel, o al menos a provocar una cierta curiosidad por el autor.