El completo estudio que abordan Manuel García Arévalo y Francis Pou de García sobre las crisis dominicana de 1930 en base a los informes del cónsul de España me invita a efectuar esta reflexión que tiene como propósito contextualizar esta deriva hacia el autoritarismo en República Dominicana en un contexto geográfico, cronológico y político más vasto. Podría decirse que la dictadura trujillista, cuyos prolegómenos nos describen los despachos de Francisco Javier Meruénano, es el fruto conjugado de dos circunstancia conyunturales de la política latinoamericana de inicios dl siglo xx, y síntomas de problemas más profundos: una fue la campaña antirreelecionista contra el presidente Horacio Vásquez como muestra del desclive de la política caudillista tradicional, y la otra fue la asonada revolucionaria del 23 de febrero del 1930 como exponente de una nueva fuerza emergente: el moderno pretorianismo.
Frank Moya Pons es el más leído de los historiadores dominicanos. Autor de más de veinte libros y más de cincuenta estudios publicados en prestigiosas revistas académicas internacionales, Pons es también un activo conferencista y profesor universitario que ha enseñado durante varios años en la universidad de Columbia en Nueva York, y en otras universidades de los Estados Unidos.
Entre la teoría y la práctica hay un abismo que solo la experiencia cruza. La arquitectura no solo se aprende en los libros, sino en la obra, en la negociación con clientes imposibles, en la lucha contra presupuestos que nunca alcanzan y en cada decisión que convierte un dibujo en un espacio habitable.
En el año 2019, la humanidad enfrenta un plazo implacable: la muerte a los 55 años. El Dr. Daniel Tejeda Grey, un genetista brillante, se niega a aceptar este destino. Su obsesión por desentrañar el misterio detrás de “La Sentencia” lo lleva al límite de la ética científica.
A medida que la arena del tiempo se escapa, el Dr. Daniel compite contra el reloj, busca dentro del Genoma una luz para encontrar respuesta. Pero cuanto más profundiza, más descubre: una conspiración oculta, experimentos secretos y una verdad que podría remodelar el destino de la humanidad.
En un mundo donde cada latido cuenta, el Dr. Daniel debe enfrentar su propia mortalidad mientras desafía la misma esencia de la existencia.
¿Encontrará la cura elusiva o sus descubrimientos conducirán a consecuencias irreversibles?
Junto con la revolución política impulsada con el magnicidio del 30 de mayo del año 1961 también fueron revolucionadas otras áreas de la vida dominicana que, como la actividad de los partidos, reclamaron dedicación, talento, recursos materiales y confrontaciones. Industria, comercio, emprendimientos de todo tipo, artes, literatura, finanzas, educación, comunicaciones y deportes, para sólo referir unas cuantas tendencias, empezaron una expansión en algunos casos impresionante. Sin embargo, cuando se habla de revolución sólo se piensa en la guerra iniciada el 24 de abril de 1965. En realidad se trata de una revolución bastante más amplia y extendida, de la cual la política no fue más que una arista, muy ruidosa, por cierto.
Tras el asesinato de una condesa del infierno, los Ángeles Caídos inician una cacería contra el agente Dany Spectrum. El resto del mundo está en su contra y la agencia que lo respaldaba lo ha abandonado. Mientras tanto, Spectrum opera desde las sombras como un agente independiente, intentando probar la existencia de una poderosa organización, que podría ser una amenaza para nuestro mundo, para el cielo y para el mismo infierno.
Esta es la secuela de la novela: Agente Spectrum y los Centinelas del Infierno. Esta vez, la misión escalará a un nivel en el que ya nada será igual.
Novela de autoayuda que cuenta la historia de una familia que enfrenta el diagnóstico de enfermedad crónica. Constituye una obra de autoayuda. Consta de seis capítulos en que cada uno deja un mensaje de esperanza, de fortaleza y de fe. Es un relato creado para visibilizar la heroicidad de las familias que enfrentan diagnóstico de una enfermedad irreversible.
En esta novela se dibuja la tétrica vivencia de la tiranía trujillísta que por tantos años y varias generaciones marchito los sueños y aspiraciones de gran parte de la juventud dominicana, parecía en esa época que ser joven era un delito.