Desde las polvorientas calles de Jerusalén hasta los pasillos oscuros del Kremlin en Moscú, La Marca lleva a los lectores por un emocionante viaje a través de la historia, la religión y la política, con una combinación perfecta entre acción, suspenso y misterio que mantienen la tensión hasta el final del libro.
La Marca es una novela intrigante donde las páginas pasan volando, ya que entrelaza los sucesos de la Segunda Guerra Mundial con el presente en una carrera por descubrir un secreto que ha permanecido oculto por mucho tiempo y que podría cambiar el curso de la historia: se trata de un pergamino original de Juan el Apóstol que contiene información adicional sobre el Anticristo que estuvo ausente en nuestras biblias por siglos.
Alexander, monje y bibliotecario, está a punto de ser trasladado a la cámara de gas en Auschwitz, pero es secuestrado y obligado a ayudar a los alemanes a encontrar el pergamino perdido, ya que solo él sabe dónde podría estar escondido.
En la actualidad, Damaris McFarland, viuda y teóloga especializada en las escrituras de Juan, recibe una críptica carta de un viejo amigo suplicándole que viaje a Ucrania para examinar un manuscrito antiguo que podría tener las claves para descubrir los secretos del Libro de la Revelación. Sin embargo, durante su viaje a Kiev estalla la guerra y Damaris queda atrapada en el centro de un complot siniestro para desatar al Anticristo y tomar el control del mundo.
Así, Damaris y su amigo Jack lucharán por sobrevivir en un mundo caótico donde se cruzarán con soldados rusos, rebeldes chechenos, militantes iraníes y activistas cristianos clandestinos, cada uno con sus propios planes y motivaciones. Con el destino del mundo pendiendo de un hilo, ambos iniciarán una carrera contra el tiempo para evitar que el Anticristo se levante y cumpla su destino apocalíptico.
La milla extra es una historia real sobre un viaje caritativo en bicicleta a través de Sudamérica que cambió una vida. Evan, un artista de alabanza estadounidense y ciclista principiante, se embarcó en una difícil misión que lo desafiaría más que nunca. Lo hizo con un equipo que incluía a dos ciclistas paralímpicos, ambos con una pierna. El viaje estuvo repleto de percances, planes desordenados y fue mucho más duro de lo que Evan pensaba.
Sin embargo, La milla extra es algo más que un paseo en bicicleta y afrontar las pruebas de viajar desde la costa pacífica de Chile hasta la costa atlántica de Argentina. A lo largo de esos mil kilómetros, Evan vio que Dios estaba obrando de manera poderosa. ¡Vidas estaban siendo transformadas frente a sus ojos!
Nacida en San Juan de la Maguana República Dominicana, es educadora, abogada, también estudio Orientación, Filosofía y Letras.
Ha publicado mas de 30tratados de diversos temas, ha escrito artículos, es comunitaria y motiva a las personas para emprender de manera personal y colectiva.
En vísperas de su muerte, y en una larga carta en la que le hablaba a un amigo íntimo de sus primeras experiencias, le decía a propósito de ellas: "Todo ello parece pertenecer a otra época y a otro mundo. Creo que actualmente todo mi interés se centra en otra cosa: en el 'el mundo del espíritu', y todo lo demás me resulta verdaderamente insignificante y sin importancia. Las cosas que tanto me importaban en el pasado ya no tienen interés, son cosas como las de Achaan Chab, el maestro budista, y estoy perdiendo el gusto por otras cosas. No sé si todo esto es una ilusión; lo que sí sé es que nunca en mi vida me había sentido tal feliz y tan libre..."
¿A qué se debe el extraordinario éxito de los libros de Tony de Mello? "Muy sencillo" decía Pedro Miguel Lamet en septiembre de 1987: "es una manifestación más del hambre de espiritualidad que cunde por el mundo. Ahora bien, este hambre tiene unas características muy especiales. A la gente no le van las fórmulas hechas; las palabritas piadosas que suenan al Ripalda; los caminos trillados que nunca les lograron despertar.
La aspiración de los seguidores de Jesús es tener presente a Dios de continuo en la vida cotidiana. La perfección no consiste en evadirse de las ilusiones y alegrías, de las obligaciones y dificultades que se experimentan cada jornada, sino en ejercitarse en la compañía constante del Señor, referencia central de nuestra vida: cuando trabajamos y cuando descansamos, cuando estamos de viaje y cuando nos perdemos en el bosque de nuestros pensamientos, cuando tenemos salud y cuando sobreviene la enfermedad…
En los tiempos actuales sigue siendo posible experimentar el amor de Dios, que permite vivir en plenitud y entregarse a los hermanos sin reservarse nada para sí mismo. De la mano de este santo sencillo y discreto podemos aspirar a la máxima dignidad, tanto humana como espiritual, y conservar la paz del corazón.
Como un siglo después en las estepas rusas Serafín de Sarov enseñó a quienes lo visitaban el modo de vivir bajo el Espíritu en la vida diaria, el hermano Lorenzo nos recuerda la necesidad de mantener vivo el deseo de alcanzar el encuentro pleno con el Dios del amor.