A lo largo de los siglos, el ser humano ha experimentado con las posibilidades estéticas y expresivas del lenguaje, y las ha puesto al servicio de la dimensión primordial de la vida cotidiana y la historia de los pueblos a través del arte de contar. En esta obra imprescindible, Francisco Rico indaga en diversos géneros medievales para comprender las raíces de la literatura española. Su historia no es unívoca ni lineal; formas como la canción trovadoresca, los cantares de gesta o la poesía didáctica florecieron a raíz del contacto directo con otras tradiciones. Nuestra literatura creció desde el principio enlazada a otras culturas.
El primer siglo de la literatura española es un análisis exhaustivo del modo en que las actitudes primarias y universales del ser humano se reflejan en el desarrollo de nuestras letras y nos permiten entender sus orígenes más inciertos.
Este volumen reúne cuatro ensayos publicados en 1948, durante los años más prolíficos de Georges Blin, maestro de maestros de la crítica literaria francesa. En ellos explora los abismos de la consciencia del poeta, las complicaciones y las contradicciones de su imaginario. También cuestiona algunos aspectos del polémico "Baudelaire" del filósofo francés y le reprocha aquello que no percibió en su poesía.
La historia de Joan Sanxo Farrerons, editor de las publicaciones eróticas en España en el primer tercio del siglo XX.
Interesarse hoy en día en la producción erótica española de los años veinte y treinta del siglo XX significa asomarse casi obligatoriamente al caso de Joan Sanxo Farrerons (1887-1957) y de la llamada Imprenta Layetana, ubicada en Barcelona, en el marco de la cual se publicaron varias colecciones eróticas, entonces difundidas en kioscos y hoy muy buscadas por investigadores y coleccionistas, como «La Novela Deliciosa», «La Novela Moderna» o «La Novela Selecta»... Sin embargo, la personalidad misma del fundador de la Imprenta Layetana y por lo tanto de todas aquellas colecciones que, con ese mismo sello editorial u otro se pusieron en el mercado, permanece casi totalmente en la sombra y olvidada o tal vez también rechazada, sin duda por su trayectoria un tanto anómala y su identificación directa y automática con la edición «pornográfica». ¿Quién era, pues, aquel misterioso Joan Sanxo Farrerons, que utilizaba a menudo los seudónimos de Laura Brunet y de Víctor Ripalda?
Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) postula en sus obras la idea de una sociedad más justa moral y políticamente, de una utopía alejada de la ingeniería social. Aunque la verdadera perfección no es alcanzable en este mundo y ningún orden político puede traer el paraíso a la tierra, sí es posible mitigar el mal y el dolor por medio de un orden político más justo mientras buscamos la verdadera salvación del alma. El sueño utópico de G. K. Chesterton aspira a recuperar el significado normativo de la utopía tal y como la formuló este autor a través de su pensamiento imaginativo y de sus célebres paradojas.
En estas memorias del viejo Bloomsbury Virginia Woolf recrea el ambiente de la convivencia en la casa de Gordon Square a principios del siglo XX. Woolf describe las reuniones que allí acontecieron, los temas que se trataron con personalidades notables como Clive Bell, Saxon Sidney-Turner o Thoby Woolf, y consigue pintar el cuadro de un mundo vivaz y heterogéneo que tal vez comenzaba a morir en el momento justo de nacer. Estamos ante un ensayo imprescindible para conocer la huella de estas experiencias en la autora, así como el contexto donde se desarrolló el afamado círculo de Bloomsbury. Virginia Woolf ofrece en este ensayo las claves del ambiente intelectual, pero también sentimental, del célebre Bloomsbury.