Margot se embarca de polizonte en el bergantín Marianne, junto con sus amigos Rose, Liam y Takeshi, huyendo de un matrimonio pactado por su padre a causa de una deuda de juego.
Tras un fatídico naufragio arriban a la costa de Nichinan, donde piratas y contrabandistas se reúnen clandestinamente para comerciar con sus saqueos. Allí Takeshi descubre que su familia ha sido masacrada por el clan Genji y que su hermana, Akira, ha sido tomada como esclava por su líder, Murakama, enemigo ancestral de su estirpe.
Takeshi es un rōnin, un samurái caído en desgracia, un prófugo perseguido por los señores más poderosos de Japón. Su vida corre peligro, pero él ha regresado para reparar el honor arrebatado a su linaje y reclamar justicia ante el shōgun. Durante el viaje a Edo, la capital del imperio, Margot comienza a descubrir la verdadera naturaleza del enigmático Takeshi, y sucumbe ante su férreo sentido del deber y su valentía. Entre ellos nace una incontrolable atracción que ambos intentan reprimir cuando descubren que la esposa de Takeshi, a quien creían muerta, sigue con vida.
Bienvenido a la Academia Blackwood, una escuela legendaria que se encuentra entre la vida y la muerte. En cuanto un alumno cruza sus puertas arqueadas, ya no puede salir, a menos que gane el Decenio: una celebración que se realiza una vez cada diez años, en la que un único estudiante es seleccionado para demostrar su valía y sus conocimientos. En el caso de tener éxito, se le ofrece la posibilidad de elegir entre graduarse y unirse a la élite mágica de Blackwood o cruzar al misterioso Más Allá.
Sin embargo, en esta ocasión, seis de los mejores estudiantes han sido seleccionados para participar en el Decenio. Y solo puede haber un vencedor.
Dos archirrivales académicos cuya extraña conexión roza la obsesión y el odio a partes iguales. Una joven movida tan solo por su ambición, y otra atormentada por los recuerdos de aquellos a los que ha amado y perdido. Y un encantador casanova al que nunca le ha importado nadie. hasta que conoció al nuevo alumno de la academia.
Todos tienen motivos para querer ganar. y secretos que anhelan ocultar. Pero hay algo que ninguno de ellos sabe: no son los únicos participantes del juego de Blackwood.
En esta competición. descubrirán que existen destinos mucho peores que la muerte.
«Una fantasía dark academia retorcida y arrolladora, con un mundo único y atrapante, y un irresistible grupo de personajes. Consecuencias inmortales te mantendrá enganchado desde la primera página». -Ava Reid, autora best seller del New York Times con El arte de ahogarse.
El amor a primera vista puede llevarte por caminos inesperadosSabrina tiene todo su futuro planeado: graduarse en la universidad, entrar en Harvard y conseguir un trabajo en un bufete de abogados. Este plan, desde luego, no incluye una relación sentimental, eso sería una distracción que la apartaría de sus objetivos.De todos los jugadores del equipo de hockey de la Universidad de Briar, John Tucker es el más sensato y amable. A diferencia de sus amigos, que se pasan el día pensando en mujeres, él sueña con una vida tranquila: casarse, tener hijos y, quién sabe, quizá incluso abrir su propio negocio.Cuando una noche de pasión entre Sabrina y Tucker tiene consecuencias del todo inesperadas, los jóvenes deberán reconsiderar sus planes de futuro, y juntos descubrirán que, a veces, el camino menos esperado puede ser el más gratificante.
Max Burbuja, la nueva serie para primeros lectores llena de aventuras, acción, y grandes dosis de humor.
ElHematocrítico: ¡más de 100.000 ejemplares vendidos!
El abuelo le ha regalado a la abuela un viaje a Tenerife por su cumpleaños y eso significa que me voy a tener que quedar a comer en la escuela.¡ES EL FIN DEL MUNDO! Dicen que el comedor es un lugar poblado de salvajes. Son los Comedores, el grupo más temido del colegio. Llevan huesos de pollo colgando del cuello y tienen rituales extraños.¡¿Cómo voy a salir vivo?!
Para el colmo, el viernes nos toca el guiso, con el que hasta ellos lloran. Pero por más que se lo cuente a mi madre, no me hace caso. No hay remedio, esta vez estoy yo solo...CONTRA EL COMEDOR.